Crecerá México entre 1% a 1.7% en 2017.- IMEF
Lo anterior debido al entorno económico volátil posterior al triunfo del candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos (EUA), Donald Trump.
Par este año el Imef pronostica un crecimiento de 1.9%.
Respecto a la inflación el Instituto espera que en 2016 sea de 3.4%, y en 2017 se ubique entre 3.8% a 4.2%.
“Es muy prematuro pronosticar con cierto grado de certeza el impacto económico para México del resultado electoral en Estados Unidos ante la ausencia de datos ‘duros’ y expectativas más definidas, además de que seguramente prevalecerá por unas semanas más el entorno de fuerte incertidumbre”, señala el organismo en un comunicado.
Indicó que cualitativamente se puede asegurar:
a) El crecimiento para 2016 y 2017 será menor;
b) La inflación en 2016 y 2017 será mayor;
c) El tipo de cambio se desplaza a un escalón mayor;
d) Las tasas de interés serán mayores;
e) El régimen del TLC estará bajo presión y riesgo; en suma, tendremos una economía mexicana más vulnerable hacia el futuro.
Por lo anterior el Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF no ha realizado una nueva encuesta formal de expectativas entre sus miembros.
“No obstante, de discusiones preliminares, el IMEF pensaría en un escenario macroeconómico en los siguientes términos, que como se puede inferir, podrá cambiar hacia adelante:
PIB 2017 entre 1.0% a 1.7%
Inflación 2017 entre 3.8% a 4.2%
Respecto a la situación del peso en su cotización frente al dólar el Instituto considera que el sorpresivo resultado de la elección en EUA provocó una volatilidad inusitada en el mercado cambiario mexicano.
“Los mercados ya esperaban esto en el remoto caso – se decía- que ganara Trump. Si algo nos han enseñado 22 años de libre flotación cambiaria, es que resulta inútil tratar de ‘predecir’ o de construir ‘un modelo predictivo’ sobre el tipo de cambio”, explica.
Destaca que desde hace 22 años el régimen cambiario es de libre flotación sin intervenciones directas del Banco de México (Banxico).
“Además, cuando Banxico interviene, lo hace de manera muy esporádica y sujeto a reglas claras de mercado que excluyen cualquier discrecionalidad para guiar deliberadamente al tipo de cambio hacia un valor específico”, añadió.
“Con lo anterior, no tiene mucho sentido calcular supuestos o subvaluaciones cambiarias, pues por definición, el tipo de cambio que se observe será de equilibrio, ya que es resultado de la demanda y la oferta de miles y miles de transacciones en el mercado”, indicó Imef en su comunicado.
El comportamiento, añadió, no se puede predecir, pues como no hay parámetros de política (que si hay bajo un tipo de cambio fijo o de flotación sucia), no se puede modelar el comportamiento.
“A pesar de que resulta atractivo escuchar a economistas pronosticar el tipo de cambio, la verdad es que sus cifras no tienen mucho sustento. Lo mismo sucede con los operadores de mercado, ellos tienen el valioso pulso del corto plazo y pueden dar alguna idea de la cotización para las próximas horas por lo que ven en los demandantes y oferentes, pero hasta ahí llega su capacidad predictiva”, reiteró.
Puntualizó que los mercados han tenido claro que la volatilidad cambiaria observada se ha debido principalmente a factores externos de incertidumbre agudizada en Estados Unidos por la elección presidencial, por las decisiones monetarias de la Reserva Federal y porque la recuperación económica no se ha dado con firmeza.
También influyeron, añadió, otros factores: la incertidumbre del precio internacional del petróleo, que la inflación ya esté reflejando un cierto impacto cambiario sobre el subíndice de mercancías y desde luego, la expectativa de un débil dinamismo económico y la incertidumbre de variados episodios políticos.
“Por lo expuesto, no resulta muy viable hacer una predicción sobre el peso para el corto plazo y menos para 2017. Lo que es de esperarse es que, si comienzan a aclararse razonablemente las dudas en torno a la próxima presidencia de Trump, la economía crecerá más si se controla la inflación y si se disipan elementos de desconfianza e incertidumbre para la inversión, el tipo de cambio deberá tener una evolución más estable”, señaló el Instituto.
A ello también puede contribuir si las reformas estructurales muestran un impacto decisivo, pero hay que considerar que estructuralmente el tipo de cambio ha alcanzado un nuevo escalón desde antes del resultado de la elección, colocándose entre $18.50 y $18.90 pesos por dólar.
“Por lo que estamos viendo, es probable que estemos ante un nuevo escalón temporal entre $18.90 a $21.10 pesos por dólar; pero para los analistas del Imef, esto no puede ser una predicción o pronóstico, ya que cualitativamente si sabemos que son nuevos escalones y regresar a $16, $17 o $18 pesos por dólar es prácticamente imposible”, concluyó.
Staff Reportacero