Sudáfrica evalúa los daños tras las inundaciones que dejaron 443 muertos
19 Abr 2022.- Las autoridades sudafricanas evaluaban este martes los daños causados por las inundaciones que dejaron al menos 443 muertos en el país y declararon el estado de catástrofe nacional una semana después del inicio de las tormentas en la costa este. La víspera, el presidente Cyril Ramaphosa se refirió a un ‘desastre humanitario que necesita una intervención masiva y urgente’ y declaró el estado de catástrofe nacional, que permitirá un desbloqueo excepcional de recursos.
Cuantiosos daños
Las fuertes lluvias y los corrimientos de tierra dejaron un paisaje apocalíptico en los alrededores de la ciudad portuaria de KwaZulu-Natal (KZN); con carreteras reventadas y puentes derrumbados. Muchos habitantes llevan ocho días sin agua potable ya que casi el 80% de la red está fuera de servicio, según las autoridades locales. Camiones cisterna intentan llevar agua a la población, pero algunas zonas siguen siendo inaccesibles.
Las autoridades dijeron que han restablecido la electricidad en la mayoría de las zonas afectadas, pero el país se enfrenta a nuevos cortes de electricidad impuestos por la empresa estatal Eskom, cuya vetusta infraestructura es incapaz de satisfacer las necesidades del país. El puerto de Durban, una de las principales terminales marítimas de África y eje de la actividad económica del país, se ha visto gravemente afectado.
El acceso por carretera se vio reducido por los daños registrados en la ruta que conecta el puerto con el resto del país. El suministro de combustible y alimentos se vio interrumpido. Asimismo, las instalaciones de varias empresas quedaron destruidas.
Las autoridades estiman que los daños serán cuantiosos. Un cálculo inicial para la reparación de la infraestructura vial se eleva a unos 382 millones de dólares (354 millones de euros). El gobierno anunció la semana pasada la entrega de un fondo de emergencia de 68 millones de dólares (unos 63 millones de euros) para la región, que ya sufrió una destrucciones masivas en julio durante una ola de disturbios y saqueos.