El jefe saliente del Estado Mayor israelí denuncia la pérdida parcial de competencias en Cisjordania
El jefe saliente del Estado Mayor israelí, Aviv Kohavi, ha condenado la nueva política del Gobierno ultraderechista israelí para entregar parcialmente competencias militares en Cisjordania a una administración híbrida en la que el ministro de Finanzas y líder ultranacionalista Bezalel Smotrich recibirá ciertos poderes para gestionar la actuación del Ejército.
El líder de Sionismo Religioso, que además de ocupar la cartera de Finanzas también es una especie de ministro adjunto de Defensa gracias al beneficioso acuerdo de coalición de Gobierno, tiene desde ahora la capacidad de designar a los generales que participarán en la llamada Coordinadora de las Actividades del Gobierno en los Territorios (COGAT), encargada por ejemplo de la supervisión de los asentamientos en territorio ocupado.
Por contra, Kohavi, que dejará su cargo en los próximos días, ha asegurado que «el Ejército debe ser responsable de todo lo que ocurre en Judea y Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania), y así debe seguir», según ha asegurado este viernes al ‘Yedioth Aharonoth’, en una serie de entrevistas de despedida a medios israelíes.
«Lo que no puede ser es que haya dos autoridades al mando allí, porque esta situación va a perjudicar a nuestra capacidad de preparación», declaró Kohavi, quien anunció el lunes su retirada, antes de criticar igualmente el traspaso de competencias militares a otro de los grandes ‘ultras’ beneficiados por el acuerdo de coalición de Gobierno, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.