Entierran los beneficios de tapar fugas de agua
En los próximos 20 años la mitad de la población de México enfrentará problemas de abastecimiento
En un país que pierde 40 por ciento del agua en fugas en los sistemas municipales de distribución y 50 por ciento en la agricultura de riego, se vuelve urgente reparar esos desperdicios, lo cual requiere de una real voluntad política para realizar obras.
El poco o nulo interés de los tomadores de decisiones del gobierno en arreglar las fugas se da, en parte, por tratarse de inversiones costosas e invisibles para la sociedad, consideró Raúl Rodríguez Márquez, presidente del Consejo Consultivo del Agua. “Literalmente son obras que están enterradas, por lo que es difícil que la gente las valore, porque no las ve”, señaló.
El panorama no luce favorecedor. Y es que, en los próximos 20 años, la mitad de la población de México enfrentará problemas de abastecimiento, de acuerdo con el análisis “Perspectivas del agua en México: propuestas hacia la seguridad hídrica”.
Rodríguez indicó que invertir al menos para solucionar una tercera parte de la merma sería excelente, ya que se ahorrarían grandes volúmenes del vital líquido y se dotaría de este a más personas, además de evitar perforar pozos nuevos, lo cual se traduce en mayor complejidad y aumento de costos.
“En el caso de Nuevo León, reparar fugas resultaría más rentable frente a obras de infraestructura hídrica en términos de litros aportados”, comentó Alfredo González González, experto hidrólogo.
Explicó que si la entidad consume 15 mil litros por segundo (lps) y se pierde el 30 por ciento que son 4 mil 500 lps, al reparan estas fugas se superaría en tres veces los mil 600 lps que se extraerán de la presa Libertad.
Destacó que, mientras la presa costó 8 mil millones de pesos, el control y reparación de fugas en la red para tener un estándar internacional de 5 por ciento, requiere mil millones de pesos.
Ante el descenso de la disponibilidad de agua, que se espera ocurra de 4 mil metros cúbicos (m3) promedio anual per cápita en 2012 a 3 mil m3 por habitante al 2030, el Instituto Mexicano para la Competitividad propone invertir en la modernización y conservación de la infraestructura hídrica para atender el problema de las fugas y tomas clandestinas.
En este punto, Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (SADM) ha dedicado recursos materiales y monetarios para combatir fugas visibles y no visibles en la ciudad y acueductos, y de este modo lograr un nivel de 7 u 8 por ciento en 2023 y de 6 o 7 por ciento en 2024.
El año pasado adquirió 8 unidades equipadas con alta tecnología para detectar, mediante sonidos y drones, flujos invariables de agua en acueductos y lugares de difícil acceso en los 19 mil 821 kilómetros de red de agua potable en el estado.
Inversión que ha permitido que el organismo recupere un caudal de fugas no visibles, acumulado al 7 de julio, de 437.4 lps.
Cabe destacar que, por darle importancia al combate de fugas de agua visibles y no visibles, Israel tiene el récord mundial en la prevención de la pérdida de agua en la red.
De acuerdo con un artículo de la Universidad Católica de Chile, el modelo de Israel cuenta con políticas públicas centralizadas y multidisciplinarias, soluciones tecnológicas de gran escala como sensores remotos y sistemas satelitales para el uso eficiente, reutilización y producción del recurso, buena práctica que podría representar una oportunidad para la preservación del agua en México.