Peso mexicano podría seguir fortalecido próximos meses ayudado por diferencial de tasas
La moneda mexicana, cuya fuerte apreciación le ha hecho colgarse el título de «súper peso», está retomando su sólido desempeño tras un reciente revés y podría mantenerse robustecida los próximos meses impulsada por el amplio diferencial de tasas entre México y Estados Unidos.
Desde fines de agosto, cuando la autoridad cambiaria de México anunció la reducción de un programa de coberturas que estuvo orientado en el pasado a apaciguar la volatilidad en el mercado, el peso inició un retroceso que lo llevó a perder un 5% hasta el viernes pasado.
Pero en los últimos días ha recuperado parte de lo perdido y analistas creen que más pronto que tarde cotice nuevamente por debajo de las 17 unidades, nivel en el que operó mayoritariamente durante julio y agosto. A fines del séptimo mes llegó a 16.62 pesos, su mejor nivel desde 2015 en medio de una revalorización de monedas emergentes ante la debilidad de dólar.
«Seguimos pensando que en los siguientes días va a bajar a 17. Incluso después de la decisión de la Reserva Federal (Fed) -la próxima semana- podría romper ese nivel un poquito, a lo mejor hasta 16.90 (pesos/dólar)», dijo James Salazar, subdirector de análisis económico del local CI Banco.
El jueves, el peso mexicano cerró en 17.10 unidades, muy lejos de los 20 pesos en que operaba hace un año.
El reciente encarrilamiento de la moneda es atribuido a un dato de inflación estadounidense que avivó la perspectiva de que las tasas de interés en ese país se mantendrán en su actual nivel por más tiempo, manteniendo el amplio diferencial con los réditos que ofrece la deuda local, uno de los factores detrás de la fortaleza del peso y conocido como «carry trade».