Muestran debilidad indicadores recientes- CEESP
27 de mayo de 2024.- El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, CEESP, publicó hoy su Análisis Económico Ejecutivo de Mayo, en el que señala que los indicadores recientemente publicados siguen mostrando debilidad y anticipan un menor dinamismo de la economía.
Si bien las expectativas consideran que en abril la economía tuvo un mejor desempeño, su ritmo de avance no muestra señales de una mejora importante para los próximos meses.
El consumo, uno de los factores principales del crecimiento, tampoco muestra señales de una mejoría importante.
La debilidad del consumo se extiende en abril, incluso con mayor fuerza.
El repunte de la inflación podría afectar la decisión del Banco de México en cuanto a la necesidad de bajar las tasas de interés.
El retraso de un mayor dinamismo no mejora el bienestar de los hogares.
“Los indicadores recientemente publicados siguen mostrando debilidad y anticipan un menor dinamismo de la economía. Las expectativas de los especialistas continúan ajustándose a la baja”, indica en el comunicado.
De acuerdo con la estimación oportuna del INEGI, el indicador global de la actividad económica registró una disminución mensual de 0.2% en marzo, lo que representa su segunda caída en los primeros tres meses del año. Con base en este resultado, durante el primer trimestre la actividad económica tuvo una baja de 0.3%.
La caída durante marzo respondió principalmente a la disminución de 0.3% en las actividades terciarias a pesar del efecto del periodo vacacional de semana santa que se registró en los últimos días del mes. Por su parte, las actividades secundarias aumentaron 0.6%, impulsadas en buena mediad por el avance de 0.8% en la actividad manufacturera.
Si bien las expectativas consideran que en abril la economía tuvo un mejor desempeño, es evidente que su ritmo de avance no muestra señales de una mejora importante para los próximos meses.
La estimación oportuna del INEGI considera que en abril el indicador global de la actividad económica (IGAE) aumentó 0.1%, impulsado por un magro avance de 0.05% de las actividades secundarias, suficiente para compensar el efecto negativo de la disminución de 0.02 de las actividades terciarias.
Con base en estas estimaciones, en marzo el IGAE resultó 2.4% mayor que su nivel en el mismo mes del año pasado. No obstante, para abril se considera un incremento de solo 1.7%, que después del avance de 1.0% en enero pasado, sería su segundo menor aumento desde diciembre de 2021.
No obstante lo anterior, los resultados de la evolución del PIB muestran otra dinámica al reportar un aumento de 0.3% en el primer trimestre del año, incluso superando su estimación preliminar que anticipaba un avance de 0.2%.
En este caso el origen principal de tal avance fue el incremento de 0.6% en las actividades terciarias, impulsado especialmente por el aumento de 2.6% en transportes, correos y almacenamiento y el alza de 2.2% en comercio al por menor.
Las actividades secundarias, por su parte, reportaron una disminución trimestral de 0.5% como consecuencia de caídas en las cuatro actividades que las integran: la minería bajó 0.8%; la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final 0.2%; la construcción 0.7% y las manufacturas 0.3%. Finalmente, las actividades primarias crecieron 1.7%.
A pesar del modesto avance del primer trimestre la actividad económica del país continúa mostrando debilidad. Según los resultados, la comparación anual del PIB muestra un incremento de 1.9%, su menor avance en los últimos doce trimestres, y el sexto con una tendencia a la baja. La expectativa de los especialistas anticipaba un avance de 2.2%.
El consumo, que es uno de los factores principales del crecimiento, tampoco muestra señales de una mejoría importante a pesar de los beneficios provenientes del aumento en la ocupación, de los salarios, de los recursos provenientes de los programas sociales del gobierno y de los ingresos por remesas familiares.
Las cifras más recientes indican que en marzo las ventas al menudeo disminuyeron 0.2%, respondiendo a la baja en seis de los nueve segmentos de ventas que integran el indicador general. Resaltan las caídas mensuales de 7.3% en las ventas de enseres domésticos, computadoras, artículos para la decoración de interiores y artículos usados, la de 5.6% en las ventas exclusivamente a través de Internet, y catálogos impresos, televisión y similares y la disminución de 3.5% en las ventas de artículos para el cuidado de la salud.
Indicadores más recientes muestran que la debilidad del consumo se extiende en abril, incluso con mayor fuerza. El debilitamiento del consumo se aprecia con mayor claridad en la evolución de las ventas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD). Su reporte mensual señala que en abril las ventas a tiendas iguales registraron un incremento anual de solo 0.6% y a tiendas totales de 3.5%, en ambos casos los menores avances desde febrero del 2021. Asimismo, al excluir el efecto inflacionario reportan variaciones negativas.
Por otro lado, el INEGI informó que durante la primera quincena de mayo los precios al consumidor disminuyeron 0.21%, respondiendo principalmente a la disminución de 1.31% en los precios del subíndice no subyacente, como consecuencia de la baja de 4.14% en los precios de energéticos, debido a la reducción de 21.45% en los precios de la electricidad como consecuencia del inicio de las tarifas de temporada cálida en diversas ciudades del país. En el caso de los precios del subíndice subyacente, se reportó un alza de 0.15%.
No obstante, al comparar con la misma quincena del año pasado, los precios al consumidor muestran un aumento de 4.78%, que representa el mayor porcentaje en las últimas siete quincenas.
Si bien en las próximas quincenas podría moderarse este comportamiento, las expectativas inflacionarias podrían ser más cautelosas e incidir en la decisión del Banco de México en cuanto a la necesidad de bajar las tasas de interés. Esto podría afectar negativamente en el consumo y la inversión.
La economía sigue apuntando a un menor desempeño que ha propiciado un ajuste a la baja en los pronósticos tanto para este como para el siguiente año. El retraso de un mayor dinamismo simplemente no mejora el bienestar de los hogares.
Estados Unidos
La National Association of Realtors informó que, con base en cifras ajustadas estacionalmente, durante abril se vendieron 4.14 millones de viviendas usadas ligeramente por debajo del pronóstico del mercado que anticipaba la venta de 4.20 millones de casas. En términos relativos esto significó una disminución de 1.9%, tanto en comparación con el mes previo como con el mismo lapso del año pasado. El precio medio de las viviendas existentes se ubicó en 407,600 dólares, 5.7% mayor al observado el año pasado.
Por su parte, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano informó que, con base en cifras ajustadas a tasa anual, en abril se vendieron 634 mil viviendas nuevas, cifra inferior a las 680 mil unidades que anticipaba el mercado. Esto representó una caída de 7.7%, respecto al mismo mes del año pasado. El precio de venta medio de la vivienda nueva se ubicó en 433,500 dólares, superando en 3.9% el precio del año pasado. El menor dinamismo de la venta de viviendas nuevas respondió a un aumento de las tasas hipotecarias.
Reportacero