Debe Chinan cerrar o convertir el 80% de sus altos hornos
16 de octubre de 2024.- China debería utilizar una serie de palancas para acelerar la transición ecológica de la industria siderúrgica, afirma CBI.
Casi el 80% de los altos hornos de carbón de China tendrán que cerrarse o reinvertirse de aquí a 2030.
Esta década es crucial para la transición del sector siderúrgico chino hacia los objetivos fijados en el Acuerdo de París. Por ello, el país necesita utilizar ciertas palancas para acelerar la descarbonización de la industria y atraer el capital necesario. Así lo afirma un reciente informe de la organización sin ánimo de lucro Climate Bonds Initiative (CBI).
Será necesario desmantelar o reinvertir casi el 80%, o 730.8 millones de toneladas por año, de la capacidad actual de altos hornos alimentados con carbón del país para 2030.
La vida útil de los activos siderúrgicos del país suele superar los 40 años, por lo que las decisiones de inversión que se tomen hoy podrían dar lugar a miles de millones de toneladas de emisiones y, potencialmente, a miles de millones de dólares en activos inactivos, señaló el CBI.
La inversión china en la industria del acero, cree la organización, debe estar alineada con el Acuerdo Climático de París para evitar este escenario.
Según el informe, la descarbonización del sector siderúrgico chino para 2050 requerirá inversiones en activos fijos estimadas en al menos 1.6 billones de yuanes (220,000 millones de dólares). La financiación de las necesidades de transición puede proporcionarse mediante un mercado de deuda sostenible.
Por ejemplo, el mercado de bonos verdes y préstamos etiquetados ayudará a reunir los fondos necesarios. Según el CBI, se debería alentar a las empresas metalúrgicas a utilizar estos instrumentos para financiar la transición.
Además, es necesario armonizar las directrices. Ya existen directrices provinciales para la financiación de la transición, pero es necesario armonizarlas más a nivel interregional e internacional para apoyar los flujos de capital.
La organización señala que las directrices y políticas de financiación de la transición deben incluir a todo tipo de empresas para acelerar el despliegue de la producción baja en carbono y ofrecer incentivos a las empresas.
El país también debería prestar más atención a los métodos de descarbonización profunda (por ejemplo, el hidrógeno verde) y a la transición ambiental de las pequeñas y medianas empresas.
Los mecanismos de fijación de precios del carbono añadirán urgencia a la transformación ecológica. Según el informe, los mercados de comercio de carbono y las tarifas del CO2 a nivel nacional e internacional aumentarán los costos y ejercerán presión operativa sobre las empresas siderúrgicas.
Unas políticas gubernamentales firmes deberían generar demanda de acero ecológico. “Las compras públicas ecológicas deberían estimularla y acelerar la transición de las acerías hacia una producción con bajas emisiones de carbono. El informe señala que las agencias gubernamentales chinas compran alrededor de 350 millones de toneladas de acero al año, lo que genera alrededor de 689 millones de toneladas de emisiones de carbono al año.
Las empresas siderúrgicas chinas ya han comenzado a actuar en la dirección de la descarbonización. Baowu, Ansteel y HBIS, que representan el 22% de la producción total de acero del país, han anunciado objetivos de reducción de emisiones y han puesto en marcha un proyecto piloto de producción a base de hidrógeno.
En 2030, China podría convertirse en el mayor productor de acero primario verde gracias a sus ventajas competitivas en la producción de electricidad renovable e hidrógeno verde, según las previsiones de la organización no gubernamental Transition Asia.
Reportacero