Nearshoring en México enfrenta obstáculos en infraestructura y políticas comerciales de Estados Unidos
La llegada de empresas extranjeras a México, impulsada por la tendencia de nearshoring, enfrenta retos considerables a largo plazo debido a las deficiencias en infraestructura y a las políticas comerciales emergentes en Estados Unidos, advirtió Moody’s Analytics. Según su análisis, la falta de conectividad terrestre y tecnológica afecta a las compañías extranjeras que buscan establecer o expandir sus operaciones en el país, lo que pone en riesgo el desarrollo de sus actividades futuras.
La posibilidad de nuevas políticas proteccionistas en Estados Unidos representa otro obstáculo, ya que podría frenar la atracción de inversiones hacia México sin importar el resultado de las próximas elecciones presidenciales del 5 de noviembre.
“El primer capítulo de la historia del nearshoring en México ha sido un éxito modesto, pero tangible. El próximo capítulo probablemente resulte más desafiante, ya que las brechas en la infraestructura energética y de transporte y la seguridad pública plantean desafíos para las empresas que buscan reubicarse o expandirse”, destacó la agencia.
Moody’s subrayó que, aunque es fundamental atender los problemas de infraestructura, solo con estas mejoras no se garantizará un crecimiento significativo en exportaciones ni en inversión. El análisis resalta que México debe adoptar un enfoque integral que considere tanto la infraestructura como la estabilidad política y las condiciones de seguridad para aprovechar el potencial del nearshoring en los próximos años.