¿Qué se espera para el peso?
Por Gabriela Siller
Durante la semana pasada, el peso mostró una recuperación de 2.98% o 61.5 centavos, cotizando cerca de 20 pesos por dólar, como consecuencia de menor aversión al riesgo, tanto a nivel global como por México, y a la expectativa de alza en tasa por parte de Banxico.
La menor aversión por el peso mexicano se vio reflejada en el mercado de futuros de Chicago, en donde las posiciones especulativas netas en contra del peso se redujeron en 48% a 11,265 contratos, cada uno de 500 mil pesos en la semana del 13 al 19 de junio. Por su parte, el alza en tasa de interés de Banxico el jueves 21 de junio también favoreció la paridad peso-dólar. El incremento en tasa favorece la entrada de capitales al país, lo cual se traduce en una mayor oferta de dólares y por lo tanto en un menor tipo de cambio. Además, existe una alta posibilidad de que Banxico vuelva a subir la tasa antes de que finalice el año, ya que la expectativa de inflación ha subido como consecuencia de los aranceles y las depreciaciones del peso. Asimismo, la expectativa de que la Fed tendrá una política más restrictiva incrementa la probabilidad de alza por parte de Banxico, por la correlación que existe entre ambas economías.
Para esta semana se espera que el tipo de cambio cotice entre 20.00 y 21.00 pesos por dólar, mostrando una alta volatilidad y reaccionando a noticias relacionadas con las disputas comerciales entre Estados Unidos y sus principales socios, así como por la incertidumbre asociada a las elecciones presidenciales de México que se llevarán a cabo el domingo 1 de julio.
Cabe destacar que, respecto a las disputas comerciales cuando Trump se pronuncia en contra de alguna economía diferente a México, el mercado parece “descansar” y el tipo de cambio en México baja (como la semana pasada cuando Trump habló sobre los aranceles a los carros europeos). Sin embargo, existe el riesgo de que Trump vuelva a tomar su retórica proteccionista en contra de México, particularmente al mencionar los aranceles a los carros hechos en México, ya que el 80% de las exportaciones de México tienen como destino Estados Unidos y un tercio de las exportaciones se relacionan a la industria automotriz. El arancel que ha mencionado Trump de 25% a los carros realmente sería un golpe para la economía mexicana por la caída en las exportaciones y la pérdida de empleos.
Respecto a las elecciones, el tipo de cambio se ha comportado en el segundo trimestre de manera similar a la elección presidencial del 2012, al depreciarse 16% (tomando en cuenta el punto máximo y mínimo de cotización). En otros años de elección presidencial el peso se ha apreciado en julio alrededor de 2%. Hasta la fecha el mercado parece haber descontado la posibilidad del triunfo de la izquierda en México, pero el impacto sobre el peso dependerá de la certidumbre que se dé sobre la política económica, especialmente el manejo de las finanzas públicas y la relación comercial con Estados Unidos.