Creerá México 0.2% en 2025.- FMI
30 de julio de 2025.- De acuerdo con la Actualización de Perspectivas de la Economía Mundial del Fondo Monetario Internacional, FMI, México crecerá 0.2% en 2025, una mejora de 0.5 puntos, y un aumento de 1.4% en 2026, sin cambio respecto la proyección previa, de abril de este año.
A nivel global el FMI proyecta tasas de crecimiento del 3.0% en 2025 y 3.1% en 2026.
El pronóstico para 2025 se sitúa 0.2 puntos porcentuales por encima del pronóstico de referencia de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO) de abril de 2025, y es 0.1 puntos porcentuales superior al pronóstico para 2026.
“Tenue resiliencia de la economía mundial en medio de la persistente incertidumbre”, indica en su comunicado.
Esto se debe a que el adelantamiento de las importaciones antes de la subida de los aranceles ha sido más marcado de lo previsto; a unas tasas arancelarias efectivas medias de Estados Unidos más bajas que las anunciadas en abril; a una mejora de las condiciones financieras, en particular a causa del debilitamiento del dólar estadounidense; y a medidas de expansión fiscal en ciertas jurisdicciones de importancia.
Se prevé que el nivel general de inflación a escala mundial descienda al 4.2% en 2025 y 3.6% en 2026, lo que supone una trayectoria similar a la proyectada en abril.
El panorama general oculta notables diferencias entre países, y los pronósticos apuntan a que la inflación permanecerá por encima del nivel fijado como meta en Estados Unidos y que será más moderada en otras economías importantes.
Las perspectivas están expuestas a factores adversos, tal como señalaba el informe WEO de abril de 2025.
Un repunte de las tasas arancelarias efectivas podría refrenar el crecimiento. La elevada incertidumbre podría empezar a lastrar más la actividad, al tiempo que van venciendo los plazos para la aplicación de aranceles adicionales sin que se logren avances en torno a acuerdos sustanciales y permanentes.
Las tensiones geopolíticas podrían provocar trastornos en las cadenas mundiales de suministro y hacer subir los precios de las materias primas.
Un aumento de los déficits fiscales o de la aversión al riesgo podría incrementar las tasas de interés a largo plazo y endurecer las condiciones financieras mundiales.
Esto, sumado a las inquietudes de fragmentación, podría reactivar la volatilidad en los mercados financieros. Por el lado positivo, el crecimiento mundial podría verse incentivado si las negociaciones comerciales desembocan en un marco predecible y una disminución de los aranceles.
Las políticas tienen que generar confianza, previsibilidad y sostenibilidad y, para ello, deben calmar las tensiones, preservar la estabilidad financiera y de los precios, reponer los márgenes de maniobra fiscal y ejecutar reformas estructurales sumamente necesarias.
Reportacero