Mercado laboral en México se debilita en agosto.- HR Rating
22 de octubre de 2025.- El mercado laboral en México se debilita en agosto y los altos niveles de informalidad repercuten en una baja productividad laboral, de acuerdo con HR Rating.
Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes al mes agosto, la Población Económicamente Activa (PEA) alcanzó 61.3 millones de personas, lo que implica una disminución de 274 mil respecto al mismo periodo del año anterior.
Con cifras mensuales, la PEA se redujo en 1.2 millones de trabajadores, registrando su peor desempeño desde noviembre 2023, cuando la PEA cayó 1.3 millones en un mes.
Del lado de la PEA ocupada, esta se ubicó en 59.5 millones, lo que implicó una caída de 201 mil personas respecto al año anterior y de 1.3 millones en el mes, registrando su peor desempeño en más de tres años -la última caída comparable fue en enero 2022, cuando se observó una salida de 1.4 millones de personas del mercado laboral.
Esta disminución mensual se explica por una reducción en la población ocupada trabajando de 2.3 millones, que estuvo parcialmente compensada con un aumento de 954 mil en la PEA ocupada ausente.
Por su parte, la PEA desocupada ascendió a 1.8 millones, un aumento mensual de 63 mil trabajadores con lo que la tasa de desempleo subió a 2.9%, desde el 2.8% de julio.
La tasa de participación laboral también disminuyó en agosto frente al mes anterior y se ubicó en 58.8%. Para un mismo mes, la tasa de participación de 2025 es la más baja desde 2020, cuando llegó a 55.1%.
Excluyendo el año de la pandemia, esta es la tasa de participación más baja desde que se tiene registro para un mismo mes, lo que significa que una menor proporción de la población en edad de trabajar está integrada en el mercado laboral.
Esto se da en un contexto en el que el salario mínimo nominal ha aumentado en promedio 17% anual entre 2018 y 2025, con incrementos reales promedio de 11.6% cada año.
Considerando que el 38.6% de la población recibe hasta un salario mínimo, estos incrementos deberían incentivar a más personas a buscar empleo, no obstante, es posible que los incentivos salariales sean insuficientes para atraer a más trabajadores a la fuerza laboral si estos aumentos no van acompañados con empleo de calidad.
A su vez, el salario promedio de los trabajadores que cotizan en el IMSS ha registrado incrementos salariales reales más modestos de tan solo 3.1% en promedio en el periodo de 2018 a 2025.
Del total de la PEA ocupada, el 63.5% (37.7 millones) se ubica dentro del sector de servicios, siendo el más representativo la industria del comercio (11.7 millones).
El sector industrial representa el 25.4% y cuenta con 15.1 millones de trabajadores, sobresaliendo la industria de la manufactura con 10 millones. Finalmente se encuentra el sector primario o agropecuario que representa únicamente el 10.6% del empleo total y cuenta con 6.3 millones de personas.
Adicionalmente, hay 355 mil trabajadores (0.6% de la PEA ocupada) que no especificaron el sector al que pertenecen. El IMSS declara que en agosto cuenta con 22.5 millones de afiliados, es decir, el 37.7% de la PEA ocupada trabaja en la formalidad, mientras que el 62.3% restante trabaja en la informalidad.
En los últimos 20 años, el empleo formal solo ha crecido 6.8 puntos porcentuales, ya que en agosto de 2005 este porcentaje representaba el 30.9% del total de la PEA o lo que es lo mismo, cada año el empleo formal crece 0.34 puntos porcentuales, lo que refleja los retos para la creación especializados que favorezcan a la productividad.
La elevada participación de trabajadores en el sector informal implica que una gran proporción de la fuerza laboral mexicana se desempeña sin acceso a la seguridad social, sin capacitación formal y sin inversión en capital o tecnología, elementos esenciales para elevar la productividad.
Al realizar la comparación de las proporciones de empleo por sector de la actividad económica y su participación en el PIB, sobresale que 25.4% de los empleos se encuentran dentro del sector secundario, el cual representa el 33.1% del PIB, mientras que el sector de servicios representa el 63.5% de la PEA ocupada y una proporción similar en términos de participación del PIB y finalmente el sector agropecuario contribuye con el 10.6% de los empleos ocupados pero únicamente contribuye con el 3.4% de la actividad económica.
Estos datos muestran que el sector secundario produce más valor respecto al número de empleados, lo que se encuentra en línea con el nivel de especialización que requiere la industria.
Del lado del sector terciario los empleos requieren un menor nivel de especialidad al igual que el sector primario.
En los últimos diez años, se ha mostrado un deterioro más acentuado en la productividad de actividades secundarias, lo cual podría estar relacionado con una menor inversión del capital físico, disrupciones en las cadenas productivas, falta de inversión tecnológica y una menor especialización dentro del sector manufacturero.
Por su parte, la productividad de las actividades terciarias comenzó a deteriorarse de manera sostenida entre el 2019 y el 2022, donde se concentra gran parte del empleo de servicios.
A partir del 2023, se muestra una recuperación gradual tanto en la productividad laboral del sector secundario y de servicios, sin embargo, ninguno ha regresado a los niveles observados en 2018, limitando el potencial de crecimiento de la economía y evidenciando la necesidad de políticas que fomenten la inversión e innovación de la industria.
Reportacero