Economia y Politica

Remesas hilan siete meses a la baja y registran su peor desempeño desde la Gran Recesión

Las remesas que envían los mexicanos desde el exterior continuaron debilitándose en octubre y acumularon siete meses consecutivos de caídas anuales, una racha no observada desde el periodo de la Gran Recesión entre 2008 y 2010.

De acuerdo con cifras del Banco de México, en octubre ingresaron 5,634.81 millones de dólares, una baja anual de 1.67% y la séptima caída consecutiva en comparación con el mismo mes del año previo. En datos ajustados por estacionalidad, las remesas avanzaron 0.96% mensual, tras haber retrocedido en septiembre.

Desplome en operaciones, la principal causa del retroceso

El retroceso en las remesas no se explica por un menor monto enviado por operación, sino por una marcada reducción en el número de envíos. En octubre se realizaron 13.991 millones de operaciones, una disminución anual de 5.41% y también la séptima caída al hilo.

Entre enero y octubre, los envíos sumaron 130.072 millones de operaciones, cifra 5.15% menor al mismo periodo de 2024. Esto implica 7.06 millones menos de envíos que en el año previo, una reducción sin precedentes incluso frente a la crisis de 2009.

Aunque la remesa promedio se ubicó en 403 dólares, mostrando un aumento anual de 4.13%, este avance resulta insuficiente para compensar la caída en el número de operaciones y el estancamiento en el crecimiento del monto promedio.

Impacto del mercado laboral estadounidense

El deterioro de las remesas está estrechamente ligado a la debilidad del mercado laboral en Estados Unidos.

En los primeros nueve meses del año, la nómina no agrícola generó 76 mil empleos mensuales en promedio, muy por debajo de los 153.8 mil del mismo periodo de 2024. En total, se crearon 684 mil empleos, una caída de 50.58% anual y el nivel más bajo para un periodo igual desde 2020.

El empleo de personas de origen mexicano también se desaceleró: entre enero y septiembre solo se crearon 612 mil puestos, 24.35% menos que en 2024.

A esto se suma un clima migratorio más restrictivo. Las detenciones por parte de ICE aumentaron 67.6% anual en octubre, y ese endurecimiento tiene una fuerte correlación (−0.70) con la caída de operaciones de remesas, pues muchas personas indocumentadas evitan salir a trabajar por temor a ser detenidas.

Poder adquisitivo en México también se erosiona

El fortalecimiento del peso ha provocado una merma significativa en el valor real de las remesas en México. En octubre, con una apreciación anual del tipo de cambio de 6.48%, las remesas convertidas a pesos cayeron 8.04% anual.

Ajustadas por inflación, el poder adquisitivo de los hogares que reciben remesas se desplomó 11.21%, su quinta caída consecutiva.

Con un FIX promedio de noviembre de 18.4185 pesos por dólar y una apreciación anual de 9.47%, se anticipan nuevas caídas en noviembre y diciembre. Esto es crucial, ya que las remesas representan 5% del consumo nacional y 3.5% del PIB.

Perspectivas: primera caída anual desde 2013

El comportamiento observado hasta octubre confirma las expectativas de una caída anual de 4% en las remesas durante 2025, lo que sería:

La primera contracción desde 2013 (−0.84%).

La más profunda desde 2009 (−15.51%).

Para 2026 se estima un ligero rebote de 2.7%, condicionado a una moderación en la política migratoria del gobierno de Donald Trump. Sin embargo, incluso con esa recuperación, las remesas se ubicarían 1.44% por debajo de los niveles de 2024, sin recuperar completamente la caída de 2025.

Un golpe directo para millones de hogares

Con la reducción en el número de operaciones —el corazón del desplome— y la pérdida de poder adquisitivo, millones de familias mexicanas reciben menos apoyo en términos reales, lo que podría profundizar el estancamiento económico nacional.

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