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Registra inflación su menor nivel para diciembre desde 2012

8 de enero de 2026.- En diciembre del 2025, inflación al consumidor se desaceleró a 0.28% mensual, siendo la inflación más baja para un mes igual desde el 2012.

Esta desaceleración, obedeció a la inflación no subyacente, que se ubicó en una tasa mensual de -0.16%, tras haber sido de 2.28% el mes anterior.

Al comparar con otros años, es la menor inflación para un mes de diciembre desde 2022 y su quinta contracción en los últimos seis años.

Al interior, el componente de agropecuarios registró una inflación de -0.66%, ante: 1) los menores precios de las frutas y verduras (-0.53%), que han caído en 5 de los últimos siete meses y 2) la inflación de los productos pecuarios (-0.75%), que ha caído en cinco de los últimos seis meses y registró su mayor caída para un mes igual en la historia.

A la par, la inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se desaceleró a 0.24%, la menor para un mes igual desde el 2023. Al interior, los energéticos registraron una inflación de 0.08%, mientras que las tarifas autorizadas por el gobierno mostraron una inflación de 0.53%, la más alta para un mes igual desde el 2013.

Por el contrario, la inflación subyacente se aceleró a 0.41% mensual desde el 0.19% del mes previo. Sin embargo, este repunte obedece a factores estacionales y al comparar con meses iguales, es la inflación más baja desde el 2015, sugiriendo que las presiones en este sector comienzan a ceder. El repunte mensual obedeció a sus dos rubros, la inflación de mercancías fue de 0.33%, mientras que la inflación de servicios se aceleró a 0.48%. Al interior de la inflación de mercancías, las presiones al alza provinieron de las mercancías alimenticias, cuya inflación se ubicó en 0.57% mensual, la más alta desde el 2022 para un periodo, mientras que la inflación de mercancías no alimenticias se ubicó en 0.13%, la menor para un periodo igual desde el 2015. Por su parte, la inflación de servicios, que se aceleró con respecto a noviembre, se ubicó en 0.48%, pero al comparar con meses iguales, es la más baja desde el 2020. Esta aceleración provino principalmente de la inflación de otros servicios de 0.83%. No obstante, esto no presenta un foco de alerta, pues al comparar con meses iguales, es la menor inflación desde el 2020. La inflación de servicios de vivienda (0.18%) y la de servicios de educación (0.00%) mantuvieron un comportamiento en línea con lo registrado en otros diciembres.

A tasa anual, la inflación general se desaceleró a 3.69%, hilando seis meses por debajo del 4%. Lo anterior debido a la desaceleración de la inflación en sus dos componentes, la inflación no subyacente, que se ubicó 1.61% y la inflación subyacente que se ubicó en 4.33%.

Sin embargo, los resultados anteriores no son del todo positivos dado que: 1) esta es la racha más larga con la inflación debajo de 4% desde junio del 2019 a julio del 2020, cuando la economía mexicana se encontraba en recesión, consistente con el periodo actual de debilidad económica y 2) esto obedece a la baja inflación no subyacente que en diciembre se desaceleró a 1.61% anual, ubicándose por debajo del 2% en 5 de los últimos 6 meses. Mientras que la inflación subyacente se ha mantenido por encima del 4% desde mayo del 2025 y todavía no muestra señales claras de desaceleración.

Para 2026, Grupo Financiero BASE estima que la inflación podría cerrar en 3.79%, manteniéndose por encima del objetivo del Banco de México del 3%. Además, persisten riesgos que podrían llevarla a repuntar por encima del 4% como: 1) el incremento del 13% al salario mínimo, 2) la imposición de aranceles de hasta 50% a las importaciones provenientes de países con los que México no tiene un tratado comercial y 3) el impulso adicional en la inflación de servicios durante el verano por la Copa Mundial de fútbol.

Por lo anterior, el Banco de México debería seguir actuando con cautela, manteniendo su tasa de interés sin cambios en 7.00%, pues al considerar una tasa de interés del 7.00% y que la expectativa de inflación para los próximos 12 meses es de 3.84%, la tasa real ex ante se ubica en 3.04%. Con esto, la tasa de interés real ex se sitúa por debajo del rango superior estimado por el Banco de México para la tasa neutral real, entre 1.8% y 3.6%, lo que implica que la política monetaria es neutral, por lo que no se está combatiendo la inflación.

Inflación Mensual

En diciembre, la inflación general se desaceleró a 0.28% mensual, siendo la inflación más baja para un mes igual desde el 2012, ubicándose por debajo de su promedio de largo plazo.

La desaceleración de la inflación general obedeció a una menor inflación no subyacente.

En diciembre, la inflación no subyacente ubicó en una tasa mensual de -0.16%, tras haber sido de 2.28% el mes anterior. Al comparar con otros años, es la menor inflación para un mes de diciembre desde 2022 y su quinta contracción en los últimos seis años.

Analizando la contracción de la inflación no subyacente (-0.16% mensual), destacó que el componente de agropecuarios registró una inflación de -0.66%, mientras que la inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se desaceleró a 0.24%. Analizando más a profundidad cada componente resultó lo siguiente:

– La caída de la inflación de agropecuarios (-0.66%) fue ocasionada por: 1) los menores precios de las frutas y verduras (-0.53%), que han caído en cinco de los últimos siete meses y 2) la inflación de los productos pecuarios (-0.75%), que ha caído en cuatro de los últimos cinco meses y registraron su mayor caída para un mes igual en la historia, evidenciando que las presiones a la baja que hay en el sector son fuertes.

Los diez genéricos correspondientes al rubro de agropecuarios mostraron caídas más altas en sus precios, consistente con el descenso de la inflación de todo el rubro y destacaron: la papaya (-10.77%), la calabacita (8.38%), el chile serrano (-6.90%), la piña (-5.53%) y el chayote (5.33%). Por el contrario, los que registraron la mayor inflación fueron: el tomate verde (27.71%), el chile poblano (17.74%), los otros chiles frescos (7.88%), el limón (5.72%) y la uva (5.27%).

La inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, que se desaceleró a 0.24%, fue consecuencia de la baja inflación del rubro de energéticos (0.08%). Esto último, luego de que solamente en octubre y noviembre la inflación de este rubro registró un aumento acumulado de 6.26%. Al comparar con periodos iguales, es la menor inflación desde el 2023. Por su parte, el rubro de tarifas autorizadas por el gobierno, limitó significativamente la desaceleración de la inflación de todo el componente, pues mostró una inflación de 0.53%, la más alta para un mes igual desde el 2013.

Analizando la inflación mensual de los genéricos de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, destacó que solamente cayeron los precios del gas doméstico LP (-0.40%). Por el contrario, los genéricos que mostraron la mayor inflación fueron: los trámites vehiculares (1.76%), el taxi (0.96%), el gas doméstico natural (0.90%), el colectivo (0.57%) y la electricidad (0.56%).

Por el contrario, la inflación subyacente se aceleró a 0.41% mensual desde el 0.19% del mes previo, limitando la desaceleración de la inflación general.

Sin embargo, este repunte obedece a factores estacionales y al comparar con meses iguales, es la inflación más baja desde el 2015, sugiriendo que las presiones en este sector comienzan a ceder.

Este repunte mensual fue consecuencia de la mayor inflación en sus dos rubros:

– La inflación de mercancías fue de 0.33% tras haber caído 0.03% el mes anterior. Al comparar con periodos iguales, la inflación de mercancías es la más baja desde el 2023. En su interior, las presiones al alza provinieron de las mercancías alimenticias, cuya inflación se ubicó en 0.57% mensual, la más alta desde el 2022 para un periodo, mientras que la inflación de mercancías no alimenticias se ubicó en 0.13%, la menor para un periodo igual desde el 2015.

Lo anterior es consistente con el comportamiento de sus genéricos, pues de los que registraron la mayor inflación, destacaron los genéricos de las mercancías alimenticias. El ron (6.67%), el brandy (5.34%), el vino de mesa (4.80%) y el azúcar (4.65%), seguido estuvo la inflación de los hornos de microondas (3.51%), que pertenece al rubro de mercancías no alimenticias. Por otra parte, los genéricos de mercancías, que registraron las mayores caídas mensuales en sus precios fueron: las servilletas de papel (-2.08%), los reproductores de audio y video (-1.68%), las lociones y perfumes (-1.47%), las cremas para la piel (-1.42%) y los productos para el cabello (-1.35%). Todos pertenecientes a la categoría de mercancías no alimenticias.

La inflación de servicios, se aceleró con respecto a noviembre, para ubicarse en 0.48%, pero al comparar con meses iguales, es la más baja desde el 2020. Esta aceleración provino principalmente de la inflación de otros servicios de 0.83%. No obstante, esto no presenta un foco de alerta, pues al comparar con meses iguales, es la menor inflación desde el 2020. La inflación de servicios de vivienda (0.18%) y la de servicios de educación (0.00%) mantuvieron un comportamiento en línea con lo registrado en otros diciembres.

Al observar el comportamiento de sus genéricos, destacó el incremento en los precios de los pertenecientes al rubro de otros servicios, lo que podría atribuirse a las fiestas decembrinas y de año, en las que suele haber una mayor demanda por estos servicios. Entre ellos, los que mayor tuvieron mayor inflación fueron: el transporte aéreo (19.89%), los servicios turísticos en paquete (5.23%), el cine (4.17%), los hoteles (2.16%) y el autobús foráneo (2.14%).

Inflación Anual

A tasa anual, la inflación general se ubicó en 3.69%, desacelerándose contra noviembre e hilando seis meses por debajo del 4%. Lo anterior debido a la desaceleración de la inflación en sus dos componentes, la inflación no subyacente, que se ubicó 1.61% y la inflación subyacente que se ubicó en 4.33% Sin embargo, los resultados anteriores no son del todo positivos dado que: 1) esta es la racha más larga con la inflación debajo de 4% desde junio del 2019 a julio del 2020, cuando la economía mexicana se encontraba en recesión, consistente con el periodo actual de debilidad económica y 2) esto obedece a la baja inflación no subyacente que en diciembre se desaceleró a 1.61% anual, ubicándose por debajo del 2% en 5 de los últimos 6 meses. Mientras que la inflación subyacente se ha mantenido por encima del 4% desde mayo del 2025 y todavía no muestra señales claras de desaceleración.

La persistentemente alta inflación subyacente obedece a sus dos componentes y los rubros que los conforman. Las mercancías registraron una inflación de 4.30%, hilando seis meses por encima del 4%. Al interior, las mercancías alimenticias registraron una inflación de 5.22% anual, interrumpiendo dos meses al hilo de desaceleración. Por el contrario, las mercancías no alimenticias se ubicaron en 3.51% anual y se han mantenido por debajo del 4% desde octubre del 2023. No obstante, muestran una clara tendencia al alza y con la entrada en vigor de los aranceles de 50% a las importaciones de los países con los que México no tiene tratado comercial, se eleva sustancialmente el riesgo de que esta tendencia alcista persista.

Por su parte, el componente de servicios registró una inflación de 4.35% y aunque gradualmente ha tendido a la baja, muestra renuencia a bajar de este nivel. Al interior, la inflación de servicios de educación (5.82%) se ha mantenido en ese nivel durante tres meses seguidos, mientras que la inflación de otros servicios (5.11%), se ha mantenido por encima del 5.11% en 14 de los últimos 15 meses, evidenciando que las presiones sobre este sector no han cedido. Cabe mencionar, que en junio del 2026 México será una de las tres sedes de la Copa Mundial de fútbol, por lo que la inflación de este componente podría mostrar un leve repunte ante un mayor turismo.

Dicho lo anterior, es evidente que la fuerza bajista sobre la inflación proviene del componente no subyacente, cuya inflación de diciembre fue de 1.61% anual, situándose por debajo del 2% en cinco de los últimos seis meses.

Esto debido principalmente al componente de agropecuarios (0.88% anual) que hila tres meses con una inflación por debajo del 1%. A la par, la inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se ubicó en 2.19% anual, por debajo del 3% en ocho de los últimos diez meses.

Inflación Media Truncada

El indicador de la inflación media truncada es útil para analizar el comportamiento de la inflación en el mediano plazo. A diferencia de la inflación general, este indicador elimina ciertos componentes (genéricos) que muestran variaciones extremas. Es importante resaltar que el indicador de la inflación media truncada también es distinto a la inflación subyacente, ya que los elementos que la inflación subyacente no contempla siempre son los componentes de 1) agropecuarios y 2) energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno. Estos podrían denominarse como “elementos de exclusión fija”.

Por su parte, los genéricos de alta variación que excluye la inflación media truncada cambian mes a mes (ponderadores dinámicos). Las variaciones extremas de los genéricos que la inflación media truncada excluye son crecimientos muy altos y contracciones muy profundas, pero ambas vertientes deben estar asociadas con efectos temporales debido a situaciones atípicas y de corto plazo, no a un cambio estructural o prolongado sobre la formación de precios.

Dicho lo anterior, en diciembre del 2025 la inflación media truncada se ubicó en 4.03%, desacelerándose respecto al mes pasado y siendo la menor inflación desde diciembre del 2020. Esto implica que el grueso de los genéricos, sin incluir los de variaciones extremas, experimentó fuertes presiones a la baja en diciembre. Lo anterior, podría ser un indicio de que las presiones inflacionarias en México podrían comenzar a ceder. No obstante, aún sería prematuro dar esto por hecho, pues es el primer mes de desaceleración desde agosto y el indicador aún se mantiene por encima del 4%, tasa superior al 3% objetivo del Banco de México.

Perspectiva de inflación y de tasa de interés

Para 2026, Grupo Financiero BASE estima que la inflación podría cerrar en 3.79%, manteniéndose por encima del objetivo del Banco de México del 3%.

Además, persisten riesgos que podrían llevarla a repuntar por encima del 4% como: 1) el incremento del 13% al salario mínimo, 2) la imposición de aranceles de hasta 50% a las importaciones provenientes de países con los que México no tiene un tratado comercial y 3) el impulso adicional en la inflación de servicios durante el verano por la Copa Mundial de fútbol.

Por lo anterior, el Banco de México debería seguir actuando con cautela, manteniendo su tasa de interés sin cambios en 7.00%, pues al considerar una tasa de interés del 7.00% y que la expectativa de inflación para los próximos 12 meses es de 3.84%, la tasa real ex ante se ubica en 3.04%. Con esto, la tasa de interés real ex se sitúa por debajo del rango superior estimado por el Banco de México para la tasa neutral real, entre 1.8% y 3.6%, lo que implica que la política monetaria es neutral, por lo que no se está combatiendo la inflación.

 

 

Reportacero

 

 

 

 

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