Redefinirá revisión del T-MEC a sector automotriz.- AMIA
28 de enero de 2026.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la posible eliminación de los gravámenes de la Sección 232 aplicada por el Gobierno de Estados Unidos a las importaciones de automóviles y camiones se perfilan como los principales factores que definirán el desempeño de la industria automotriz mexicana en 2026, de acuerdo con Rogelio Garza, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), durante su participación, el Grupo Financiero Banorte, GFNorte.
En su análisis, Garza subrayó que el Tratado es un pilar fundamental para el crecimiento del sector desde hace 30 años, al permitir el libre flujo de vehículos y autopartes dentro de Norteamérica. Actualmente, México exporta entre 85% y 88% de los vehículos que produce, y cerca del 80% de estos tienen como destino el mercado estadounidense.
Este esquema se vio alterado en 2025 con la aplicación de la Sección 232 por parte de Estados Unidos, la cual impuso un arancel de 25% a los vehículos que importan desde México. Bajo esta medida, las armadoras solo pueden descontar del gravamen el contenido de origen estadounidense, y no el regional, lo que encareció las exportacionesmexicanas hacia ese mercado.
Garza explicó que la revisión del T-MEC, prevista para julio de 2026, llega en un momento atípico para la industria.
“¿Qué esperamos específicamente en esa revisión del tratado? Que una vez llegando a un acuerdo en el T-MEC ya no haya ningún tipo de arancel para la industria automotriz mexicana […] que podamos ser capaces de negociar que se elimine esa medida 232”, enfatizó.
El presidente ejecutivo de la AMIA anticipó que Estados Unidos buscará revisar tanto reglas existentes como temas emergentes. Entre ellos, destacó la posible revisión de la regla de origen automotriz, actualmente fijada en 75% de contenido regional, así como los mecanismos de cumplimiento laboral, los criterios para la compra de acero en la producción y la actualización del marco normativo para vehículos eléctricos, híbridos y nuevas tecnologías de baterías, que no estaban plenamente contemplados en versiones anteriores del tratado.
A la oportunidad que representa la revisión del T-MEC para restablecer el libre flujo comercial en la región, se suma el fenómeno del_nearshoring_. Garza señaló que la relocalización de cadenas productivas hacia México continua como una oportunidad relevante. Sin embargo, advirtió que este proceso no es automático y dependerá tanto de los resultados de la revisión del tratado como de la competitividad interna del país y de una estrategia clara sobre qué segmentos de la cadena de valor pueden atraer inversiones.
En este contexto, Garza indicó que, pese a la incertidumbre comercial y geopolítica, la industria automotriz mexicana mostró resiliencia en 2025. La producción cerró con una disminución de 0.9%, las exportaciones cayeron 2.7% y el mercado interno registró un crecimiento de 1.4%.
Reportacero