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Se ubica en 0.38% inflación en enero

9 de febrero de 2026.- La inflación al consumidor se aceleró a 0.38% mensual en enero, su mayor nivel para un mes igual desde el 2024.

Lo anterior debido a la inflación subyacente, que se ubicó en 0.60%, su segundo mes al hilo de aceleración y siendo la inflación más alta para un mes de enero desde el 2021.

Por el contrario, la inflación no subyacente se contrajo por segundo mes consecutivo, ubicándose en -0.36% y siendo la menor para un periodo igual desde el 2009.

Al interior de la inflación subyacente, sus dos componentes mostraron resultados mixtos.

La inflación de mercancías se aceleró significativamente a 0.92% mensual, la más alta para un mes igual desde el 2022.

Esto debido al componente de mercancías alimenticias, cuya inflación se aceleró por segundo mes al hilo, para ubicarse en 1.63% mensual, la más alta desde enero del 2014, debido en parte al incremento en el IEPS a bebidas azucaradas y productos de tabaco.

Por su parte, el componente de mercancías no alimenticias se ubicó en 0.30%, acelerándose con respecto al mes pasado, pero siendo la más baja para un periodo igual desde el 2024.

La inflación de servicios se desaceleró a 0.30% mensual.

Esta desaceleración fue ocasionada únicamente por el rubro de otros servicios, cuya inflación fue de 0.15% mensual.

No obstante, sus otros dos componentes registraron aceleración: la inflación de servicios de vivienda fue de 0.42%, la mayor para un periodo igual desde el 2024.

La inflación de servicios de educación fue de 0.53%, luego de tres meses en 0.00%, la más alta para un mes igual desde el 2024.

La caída de la inflación no subyacente (-0.36%), obedeció a la inflación de agropecuarios, que se contrajo 0.86%, su sexta inflación negativa en los últimos ocho meses.

En su interior, destaca que sus dos rubros muestran presiones a la baja: la inflación de frutas y verduras se contrajo 0.88%, también su sexta contracción en los últimos ocho meses, mientras que la inflación de productos pecuarios cayó 0.85%, su quinta contracción en los últimos ocho meses.

A la par, la inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se mantuvo baja, ubicándose en 0.03% y siendo su segundo mes al hilo de desaceleración.

Además, al comparar con otros meses de enero, es la más baja desde el 2019. Al interior, la inflación de energéticos se contrajo 0.25%, su primera caída para un mes de enero desde el 2020, mientras que la inflación de tarifas autorizadas por el gobierno se ubicó en 0.53%, estable con respecto al mes pasado y siendo la más baja para un mes de enero desde que hay registro.

A tasa anual, la inflación al consumidor se ubicó en 3.79%, su séptimo mes al hilo por debajo del 4%.

Sin embargo, es importante mencionar que esto no es del todo positivo pues:

  1. La inflación general (3.79%) se aceleró con respecto al mes pasado.
  2. La “baja” inflación general obedece al componente no subyacente, que en enero se ubicó en 1.39% e hila siete meses por debajo del 2.5%, actuando como fuerza bajista sobre la inflación general.
  3. La inflación subyacente, que es la que determina la trayectoria de la inflación en el mediano y largo plazo, sigue arriba del 4% y no muestra señales de que podría empezar a desacelerarse hacia el 3%.

Inclusive en enero del 2026, se ubicó en 4.52%, siendo la inflación más alta desde marzo del 2024.

En línea con lo anterior, en su comunicado de política monetaria más reciente, el Banco de México postergó su pronóstico en torno a la convergencia de la inflación con su objetivo puntual del 3% hasta el segundo trimestre del 2027 y sus integrantes mostraron una postura más cautelosa.

No obstante, la guía prospectiva indica que hacia adelante se “valorará realizar ajustes adicionales a la tasa”, dejando la puerta abierta para un posible recorte de la tasa de interés en el anuncio del 26 de marzo.

Cabe recordar que la tasa de interés se ubica en 7.00% y la expectativa de inflación para los próximos 12 meses subió de 3.84% a 3.94%, con lo que la tasa real ex ante se ubica en 2.94%.

Con esto, la tasa de interés real ex ante se encuentra dentro del rango estimado por el Banco de México para la tasa neutral real, entre 1.8% y 3.6%, lo que implica que la política monetaria es neutral, es decir, no estimula ni restringe la actividad económica y tampoco combate activamente a la inflación.

Sin señales claras de una desaceleración de la inflación y con riesgos al alza sobre la misma, no es apropiado permanecer dentro del rango de la tasa neutral, sobre todo con un balance de riesgos al alza, del que destacan: 1) que la inflación subyacente siga subiendo, 2) el efecto del incremento en el IEPS a bebidas azucaradas, que es muy probable que no sea un efecto de una sola vez y que se siga reflejando en la inflación del subcomponente de mercancías alimenticias de los siguientes meses, haciendo que permanezca elevada, 3) la inflación no subyacente es un componente muy volátil, que mantenido una baja inflación en los últimos meses, pero que podría repuntar rápidamente, generando mayores presiones al alza sobre la inflación general, 4) se espera que el sector de servicios enfrente mayores presiones inflacionarias por el Mundial de fútbol en el verano, 5) el efecto del incremento a los aranceles a las importaciones provenientes de países con los que México no tiene un tratado comercial, incluidos en el paquete económico 2026 y 6) un repunte en la actividad económica en México, el cual también podría presionar al alza la inflación.

Inflación Mensual

En enero, la inflación general se aceleró a 0.38% mensual, su mayor nivel para un mes igual desde el 2024, pero manteniéndose por debajo de su promedio de largo plazo por segundo año al hilo.

Lo anterior debido a la inflación subyacente, que se ubicó en 0.60%, su segundo mes al hilo de aceleración y siendo la inflación más alta para un mes de enero desde el 2021. Con esto, la inflación subyacente su ubicó por encima de su promedio de largo plazo por primera vez desde el 2023.

Cabe mencionar que los dos componentes de la inflación subyacente mostraron un comportamiento diferenciado.

La inflación de mercancías se aceleró, mientras que la de servicios se desaceleró:

– La inflación de mercancías se aceleró significativamente a 0.92% mensual, la más alta para un mes igual desde el 2022.

Esto debido al componente de mercancías alimenticias, cuya inflación se aceleró por segundo mes al hilo, para ubicarse en 1.63% mensual, la más alta desde enero del 2014, debido en parte al incremento en el IEPS a bebidas azucaradas, así como por el aumento en la tasa del IEPS de 120% a 200% en la enajenación o importación de cigarrillos, puros y otros tabacos labrados.

Por su parte, el componente de mercancías no alimenticias se ubicó en 0.30%, acelerándose con respecto al mes pasado, pero siendo la más baja para un periodo igual desde el 2024.

Lo anterior es consistente con el comportamiento de sus genéricos, pues de los que registraron la mayor inflación, destacaron los genéricos de las mercancías alimenticias: los cigarrillos (14.51%), concentrados para refrescos (13.08%), los refrescos envasados (5.53%), los jugos o néctares envasados (3.48%) y las bebidas energéticas (3.37%).

Por su parte, los genéricos que registraron la menor inflación pertenecieron al rubro de mercancías no alimenticias, destacando: los vestidos y faldas para mujer (-2.78%), los detergentes (-1.16%), el equipo terminal de comunicación (-1.00%), las sábanas (-0.91%) y los expectorantes y descongestivos (-0.83%).

– La inflación de servicios se desaceleró a 0.30% mensual. Esta desaceleración fue ocasionada únicamente por el rubro de otros servicios, cuya inflación fue de 0.15%.

No obstante, sus otros dos componentes registraron aceleración: la inflación de servicios de vivienda fue de 0.42%, la mayor para un periodo igual desde el 2024, mientras que la inflación de servicios de educación fue de 0.53%, luego de tres meses en 0.00% y siendo la más alta para un mes igual desde el 2024.

Al observar el comportamiento de sus genéricos, destacó que los que tuvieron mayor incremento de precios fueron: otros servicios relacionados con la vivienda (3.26%), servicios profesionales (2.92%), el seguro de automóvil (2.02%), el lavado y engrasado de automóvil (1.89%) y la hospitalización general (1.85%).

Por el contrario, los que registraron caídas en sus precios fueron: el transporte aéreo (-36.64%), los servicios turísticos en paquete (-8.79%), el cine (-3.19%), los hoteles (-1.43%) y el streaming de películas y música (-0.25%).

Por el contrario, la inflación no subyacente se contrajo por segundo mes consecutivo, ubicándose en -0.36% y siendo la menor para un periodo igual desde el 2009.

Cabe mencionar que la inflación no subyacente no tiende a caer en los meses de enero, por lo que se podría decir que las presiones sobre este componente son ajenas a un componente estacional, que podría atribuirse en parte a la formación de precios en este sector.

Al interior, destacó que sus dos rubros están contribuyendo a la caída en la inflación:

– La inflación de agropecuarios se contrajo 0.86% mensual, su sexta inflación negativa en los últimos ocho meses.

En su interior, destaca que sus dos rubros muestran presiones a la baja: la inflación de frutas y verduras se contrajo 0.88%, también su sexta contracción en los últimos ocho meses, mientras que la inflación de productos pecuarios cayó 0.85%, su quinta contracción en los últimos ocho meses.

Lo anterior es consistente con el resultado de los genéricos, pues los que tuvieron la inflación más alta fueron: el limón (21.21%), el chayote (20.01%), los plátanos (12.96%), la calabacita (4.85%) y la papaya (4.57%).

Mientras que los genéricos que registraron las mayores caídas en sus precios fueron: el chile serrano (-25.51%), los otros chiles frescos (-12.19%), la lechuga y col (-10.43%), la cebolla (-7.65%) y el huevo (-6.31%).

– La inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se mantuvo baja, ubicándose en 0.03% y siendo su segundo mes al hilo de desaceleración. Además, al comparar con otros meses de enero, es la más baja desde el 2019. Al interior, la inflación de energéticos se contrajo 0.25%, su primera caída para un mes de enero desde el 2020, mientras que la inflación de tarifas autorizadas por el gobierno se ubicó en 0.53%, estable con respecto al mes pasado y siendo la más baja para un mes de enero desde que hay registro.

Analizando la inflación mensual de los genéricos de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, destacó que solamente cayeron los precios de: el gas doméstico LP (-2.75%), el taxi (-0.57%), la gasolina de alto octanaje (-0.09%) y la gasolina de bajo octanaje (-0.06%). Por el contrario, los genéricos que mostraron la mayor inflación fueron: los trámites vehiculares (2.45%), la expedición de documentos del sector público (1.87%), los derechos por suministro de agua (1.13%), la electricidad (0.99%) y el estacionamiento (0.79%).

Inflación Anual

A tasa anual, la inflación al consumidor se ubicó en 3.79%, su séptimo mes al hilo por debajo del 4%

Sin embargo, es importante mencionar que esto no es del todo positivo pues:

  1. La inflación general (3.79%) se aceleró con respecto al mes pasado y se ubicó por encima del 3.75% por tercera vez en los últimos siete meses, dejando entrever que la convergencia hacia el 3% está lejos de ser sostenida.
  2. La “baja” inflación general obedece al componente no subyacente, que en enero se ubicó en 1.39% e hila siete meses por debajo del 2.5%, actuando como fuerza bajista sobre la inflación general ante:

o La baja inflación de productos agropecuarios, que se ubicó en 1.52% anual, por debajo del 2% en seis de los últimos siete meses. Al interior destaca la inflación de frutas y verduras, que se contrajo 1.84%, cayendo en doce de los últimos trece meses.

La inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, que se ubicó en 1.28% anual, mostrando desaceleración luego de tres meses al hilo por encima del 2%. Esta desaceleración fue consecuencia de la inflación de energéticos, que cayó 1.16% en enero y se ha mantenido por debajo del 1% en seis de los últimos siete meses.

  1. La inflación subyacente, que es la que determina la trayectoria de la inflación en el mediano y largo plazo, se mantiene por encima del 4% y no muestra señales de que podría empezar a desacelerarse hacia el 3%.

Inclusive en enero del 2026, se ubicó en 4.52%, siendo la inflación más alta desde marzo del 2024.

Preocupa que los dos rubros de la inflación subyacente mantienen una inflación superior al 4%:

– La inflación de mercancías se ubicó en 4.56%, la más alta desde diciembre del 2023.

Este rubro fue impulsado por las mercancías alimenticias, cuya inflación subió a 6.13%, su segundo mes al hilo de aceleración y superando el umbral de 6% por primera vez desde diciembre del 2023.

No obstante, este impulso está siendo contenido por la inflación de mercancías no alimenticias, que se ubicó en 3.22%, manteniéndose estable en alrededor del 3% desde junio del 2025.

– La inflación de servicios se ubicó en 4.48% y no muestra señal alguna de podría converger hacia el 3% al menos en el corto plazo.

Lo anterior debido a que 1) la inflación de servicios de educación volvió a acelerarse, ubicándose en 6.02%, luego de tres meses estable en 5.82% y 2) la inflación de otros servicios se ubicó en 5.27%, manteniendo un comportamiento relativamente estable desde octubre del 2024.

Solamente la inflación de servicios de vivienda se ubica por debajo del 4%, estabilidad que ha mantenido de enero del 2025 (3.87%) a enero del 2026 (3.44%).

Inflación Media Truncada

El indicador de la inflación media truncada es útil para analizar el comportamiento de la inflación en el mediano plazo.

A diferencia de la inflación general, este indicador elimina ciertos componentes (genéricos) que muestran variaciones extremas.

Es importante resaltar que el indicador de la inflación media truncada también es distinto a la inflación subyacente, ya que los elementos que la inflación subyacente no contempla siempre son los componentes de 1) agropecuarios y 2) energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno.

Estos podrían denominarse como “elementos de exclusión fija”.

Por su parte, los genéricos de alta variación que excluye la inflación media truncada cambian mes a mes (ponderadores dinámicos).

Las variaciones extremas de los genéricos que la inflación media truncada excluye son crecimientos muy altos y contracciones muy profundas, pero ambas vertientes deben estar asociadas con efectos temporales debido a situaciones atípicas y de corto plazo, no a un cambio estructural o prolongado sobre la formación de precios.

Dicho lo anterior, en enero del 2026 la inflación media truncada se ubicó en 3.89%, desacelerándose por segundo mes al hilo y siendo la menor inflación desde diciembre del 2020. Lo anterior, podría considerarse positivo, pues la inflación media truncada logró ubicarse por debajo del 4% tras 60 meses.

Además, esto implica que el grueso de los genéricos, sin incluir los de variaciones extremas, experimentó fuertes presiones a la baja en enero.

Lo anterior, podría ser un indicio de que las presiones inflacionarias en México podrían comenzar a ceder. No obstante, aún sería prematuro dar esto por hecho, sin que el indicador se mantenga por debajo del 4% de manera sostenida.

A su vez, la media truncada, aún se ubica por encima de la inflación general, indicando que el grueso de los genéricos que conforman la inflación siguen experimentando presiones al alza sobre sus precios.

 

 

Reportacero

 

 

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