Considera HR Ratings implicaciones en la relación comercial entre México y EUA en el marco del T-MEC
6 de abril de 2026.- El Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se encuentra actualmente en fase de renegociación, comenzando en estas semanas con las primeras rondas de conversaciones bilaterales con Estados Unidos (EE. UU.), consideró HR Ratings.
Las economías de los tres miembros representaron en 2024 alrededor del 29.0% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial de acuerdo con datos del Fondo Monterio Internacional (FMI) y el tratado ha generado una profunda integración de la región norteamericana, especialmente en industrias como la manufactura, automotriz y más recientemente la tecnológica. En el marco del T-MEC, a un año de haber tomado posesión por segunda ocasión el presidente Donald Trump y de haber implementado una política comercial más restrictiva con sus principales socios comerciales, la relación con México ha sufrido un menor desgaste a lo esperado al inicio de 2025 e inclusive, es uno de los socios con menores implicaciones comerciales negativas.
De acuerdo con el último dato disponible (enero 2026), el déficit de la balanza comercial de Estados Unidos, en términos de los últimos doce meses, alcanzó US$837.8 mil millones (mm), lo que implica una contracción anual de 13.2% como resultado de la caída en el déficit en las importaciones de bienes de EUA en 8.7% anual. Es importante considerar que los mayores efectos de la aplicación de aranceles se observaron en el segundo semestre de 2025, cuando el déficit total se redujo en 20.5%, lo que se puede traducir en un mayor incremento de las exportaciones (+6.6%) vs. importaciones (2.1%). En términos de las importaciones totales de Estados Unidos, estás alcanzaron US$3,359mm en los últimos doce meses, lo que implica un crecimiento de apenas 0.8%, a pesar de las tensiones comerciales con los principales socios comerciales.
En el contexto de la próxima renegociación habría que analizar la situación actual de la relación comercial entre México y Estados Unidos en el marco del T-MEC. Un punto importante para considerar es que del total de las importaciones de EE. UU. provenientes de México, no todas se realizan al amparo del T-MEC, ya que los exportadores de México y Canadá pueden optar por exportar a Estados Unidos utilizando los criterios del T-MEC o utilizando el principio de nación más favorecida. Para exportar a través del TMEC, las empresas tienen que cumplir con reglas específicas dependiendo de la industria, mientras que al exportar utilizando el principio de nación más favorecida, se paga la tarifa arancelaria más baja que Estados Unidos haya concedido a cualquier país con el que no tiene un tratado comercial. En los últimos años, aproximadamente la mitad de las importaciones de EE. UU. Provenientes de México no han sido bajo el paraguas del T-MEC, en 2024 tan solo 48.9% del total se ubicó en el marco de este (considerando la provisión arancelaria de Libre por legislación T-MEC/USMCA). A pesar de lo anterior, en 2024, 91.2% de las exportaciones mexicanas a EE. UU. no contaron con arancel alguno, ya que entraron bajo otras provisiones arancelarias libres como se puede observar. Con el cambio en la política comercial de la administración Trump se observó un dramático descenso de los productos importados de México dentro de la provisión correspondiente al T-MEC, al descender a 10.9% del total, sin embargo, 84.6% de las importaciones continuaron libres de aranceles, recategorizadas principalmente en la provisión Libres por el Capítulo 99 del US HTS1.
Asimismo, se observó un importante aumento en las importaciones que sí contemplan aranceles, al pasar de 8.8% del total en 2024 a 15.4% en 2025, principalmente por los aranceles del 25.0%2 aplicados a vehículos pesados que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC. Es importante mencionar que a pesar de la recategorización al Capítulo 99, que estos bienes no cuenten con aranceles es resultado de la consideración especial otorgada por EE. UU. a los socios del T-MEC.
Asimismo, como se puede observar, la composición de las participaciones de los principales socios comerciales de Estados Unidos ha sufrido actualizaciones, inclusive desde 2016. Al tomar como punto de referencia 2015, previo al inicio de la guerra comercial contra China, la participación de los miembros del T-MEC (antes TLCAN) era de 13.0% tanto para México como Canadá, mientras que China alcanzó 21.3%. Diez años después, la composición sufrió un cambio severo. De acuerdo con el último dato disponible de enero 2026, México se posiciona como el principal socio comercial de Estados Unidos, alcanzando 15.9% del total de las importaciones, mientras que Canadá alcanza el 11.1% y China 8.6%. No obstante, la pérdida de participación de China de 12.7 puntos porcentuales (pp) en los últimos diez años se ha distribuido hacia otros socios comerciales con países con los que anteriormente la relación comercial se encontraba relativamente estable como Japón, Alemania, India, Tailandia y Países Bajos, entre otros. En el caso de México, en los últimos diez años ha ganado 2.9pp, mientras que Canadá ha perdido 1.9%.
Los capítulos 1 a 97 del HS garantizan la estandarización global para la consistencia comercial y con fines estadísticos, ya que se ajustan al Sistema Armonizado (SA) utilizado por los países miembros de la Organización Mundial de Aduanas (OMA). El capítulo 99 es un capítulo específico de EE. UU. Que no forma parte del marco global del SA. Se utiliza para medidas comerciales temporales, especiales o específicas de un país que no se ajustan a las clasificaciones estándar de los capítulos 01 a 97. Permite a Estados Unidos abordar prioridades nacionales o medidas comerciales temporales (por ejemplo, aranceles, cuotas o exenciones) que son propias de su política comercial y no están contempladas en el SA.
Originalmente, el arancel ascendía a 25.0%, sin embargo, después de negociaciones bilaterales se acordó que se aplicara solo al valor no estadounidense de los vehículos pesados. Dentro de las reglas de origen del T-MEC se considera un 40.0% de contenido estadounidense, por lo que el impacto efectivo es del 15.0%.
Adicionalmente, es importante destacar la profundidad y complejidad de los productos, industrias y cadenas de valor involucrados en la relación comercial. Al cierre de 2025, los principales componentes que importó los Estados Unidos de México se encuentran el Equipo de Transporte (motores y componentes automotrices principalmente) que representó 29.7% de las importaciones totales, en segundo lugar, Computadoras y Productos Electrónicos con el 26.6%, seguido de Equipo Eléctrico, Aparatos y Componentes con el 9.0%, Maquinaria, excluyendo eléctrica representó 6.3%, mientras que por debajo los Productos Agrícolas representaron tan solo 3.3%. Los cuatro primeros sectores mencionados representan cerca del 72.0% del total de las exportaciones de México hacia EUA, por lo que afectaciones en estos rubros podría desgastar el desempeño de la actividad manufacturera en México.
Una vez mencionado lo anterior, el tratado, en su versión más reciente, que entró en vigor el 1 de julio de 2020, establece en su Artículo 34.7 criterios de duración y revisión automática, para asegurar que se cumpla con las necesidades de los tres países y exista una cooperación continua entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá. Cabe recordar que, desde su entrada en vigor, se estableció una vigencia por un periodo de 16 años (2036), con periodos de revisión automáticos cada seis años. Por lo tanto, según la cláusula de revisión, el 1 de julio de 2026 será la primera reunión formal del Consejo del T-MEC para revisión. Durante esta, las tres partes pueden decidir extender el Tratado por 16 años adicionales (2042) o en caso de que el tratado no sea renovado en 2026, se activa un proceso de revisión anual obligatoria, donde si no se llega a un acuerdo en estas revisiones, el Tratado finalizaría el 1 de julio de 2036. En cualquier momento de ese ciclo de revisiones anuales, las tres partes pueden acordar renovar el tratado por 16 años adicionales. Es muy importante subrayar que adicionalmente existe la alternativa de que cualquiera de los socios puede retirarse con un aviso previo de seis meses, lo cual ha sido planteado en declaraciones realizadas por el presidente Donald Trump.
Por otro lado, si se llega al consenso en 2026 de extender el T-MEC por 16 años más, es decir hasta 2042, se deberá llevar a cabo una revisión previa hasta 2032, donde se decidirá si se amplía el plazo más allá del 2042. Los tres países se encuentran realizando procesos internos desde finales de 2025, donde se incluyen consultas públicas y a los sectores involucrados, así como conversaciones entre las partes previo a la fecha pactada para la primera reunión del consejo de revisión. Al igual que en el proceso que dio paso del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) al actual T-MEC, esta cláusula de revisión ha generado incertidumbre en la región y a la inversión, aunque en una menor proporción que en 2020.
Respecto al proceso de revisión mencionado, aún existe incertidumbre sobre los posibles sectores que sufrirán actualizaciones a las cláusulas establecidas en la revisión previa. Sin embargo, consideramos que el panorama para México continúa mostrando fortaleza a pesar del desgaste en el sector de manufactura de transporte, debido a que se han fortalecido otros sectores como lo son la maquinaria, equipos electrónicos y aeroespaciales entre otros. En este sentido, hacia el segundo semestre de 2026 se podría observar el impacto que, en caso de ser positivo, podría continuar atrayendo inversiones hacia los sectores productivos del país.
Reportacero