China ve a México como plataforma estratégica para vehículos inteligentes en Norteamérica
El alza en los costos de energía y la transición hacia vehículos eléctricos impulsan el interés de empresas chinas por México, así como su integración al T-MEC y acceso al mercado de Norteamérica, señaló Bill Russo, fundador y CEO de Automobility Ltd.
Lourdes Flores
El aumento en los costos de la energía derivado del conflicto en Medio Oriente está acelerando la demanda de vehículos más eficientes y eléctricos. En tanto, China analiza a México y Brasil como plataformas estratégicas para expandirse en el continente americano, señaló Bill Russo, fundador y CEO de Automobility Ltd., firma de asesoría estratégica y de inversiones.
Durante su conferencia magistral en el evento Proveedor Automotriz y GTI Summit 2026, que se realiza este 27 y 28 de mayo en Cintermex, el especialista destacó que México tiene una ventaja estratégica por su integración al T-MEC y su acceso al mercado de Norteamérica.
“México es parte del T-MEC, lo que permite vender al continente americano y les gusta como mercado porque es una pieza estratégica de Norteamérica. Pero también ven a Brasil como una oportunidad porque es un mercado lo suficientemente grande como para justificar una inversión’, comentó.
México realizó durante el año pasado 1.5 millones en ventas de vehículos y 3.95 millones de unidades de producción. “Es un gran mercado exportador”, enfatizó.
En el caso de Brasil, es un mercado más grande con 2.69 millones en ventas y 2.64 millones en unidades de producción en 2025, con una inversión de OEM Chinas por 1 billón de dólares; sin embargo, está menos orientado hacia la exportación de vehículos.
México puede capturar valor mediante la participación local, no sólo con importaciones, debido a que ofrece una producción que cumple con el T-MEC, es competitiva en costos, con planificación industrial e incentivos, indicó.
No obstante, dijo Bill Russo, es necesario que los proveedores del sector automotriz realicen expansiones enfocadas en el hardware y el software, para crear las capacidades para la fabricación de vehículos eléctricos, impulsando la logística y el B2B, estableciendo una colaboración selectiva con nuevos socios capaces, desarrollo de la fuerza laboral, en una plataforma escalable.
Mencionó que, en 2024, los principales destinos de exportación de automóviles chinos fueron Rusia, con 1 millón 149 mil unidades; México, con 442 mil; y Emiratos Árabes Unidos (EAU), con 327 mil unidades.
Cómo puede ir México hacia el futuro
El crecimiento de China está profundamente ligado a la electrificación, al desarrollo tecnológico y a su capacidad de innovar en componentes inteligentes. Hoy, ese país marca el ritmo en la carrera hacia el futuro, no sólo por su manufactura, sino por la integración de cadenas de suministro avanzadas, infraestructura energética y soluciones digitales para vehículos y dispositivos inteligentes.
En este contexto, México tiene una ventaja estratégica frente a otros mercados como Brasil: su cercanía y acceso al mercado de Estados Unidos. Las empresas chinas buscan establecer una base regional competitiva para adaptar plataformas y abastecer a Norteamérica bajo las reglas del T-MEC., anotó.
La oportunidad no se limita al retail o a la manufactura tradicional. El objetivo es construir ecosistemas industriales que integren capacidades inteligentes de manufactura, infraestructura de carga y energía, logística intermodal, administración de flotas y servicios digitales.
La relación también debe entenderse como una vía de doble beneficio. Las compañías chinas no solo identifican lo que necesitan de México; también esperan encontrar socios, experiencia regional y capacidades industriales que complementen su expansión global.
La pregunta de fondo es qué debe obtener México de esta integración: transferencia tecnológica, desarrollo de proveeduría avanzada, innovación y un mayor posicionamiento dentro de la cadena de valor de la movilidad del futuro, concluyó.