Manufactura mexicana vuelve a crecer por primera vez en 10 meses impulsada por el Mundial
El PMI de S&P Global regresó a terreno de expansión en junio gracias al repunte de los pedidos, aunque persisten riesgos por el aumento de costos y la debilidad estructural del sector.
Ciudad de México. La industria manufacturera mexicana mostró en junio sus primeras señales claras de recuperación en casi un año. El Índice de Gerentes de Compras (PMI) de S&P Global se ubicó en 51.3 puntos, su nivel más alto desde marzo de 2024 y el primero por encima del umbral de 50 en diez meses, lo que indica una expansión de la actividad fabril.
El avance estuvo impulsado principalmente por un repunte de la demanda. Los nuevos pedidos crecieron por segundo mes consecutivo y registraron su mayor ritmo de expansión en 27 meses, favorecidos por un incremento en el consumo relacionado con la Copa Mundial de Futbol, además de la aprobación de nuevos proyectos y el reabastecimiento de inventarios por parte de algunos clientes.
Otro dato que marcó un cambio de tendencia fue el regreso del crecimiento en las exportaciones. Después de 27 meses de caídas, las ventas al exterior volvieron a aumentar, apoyadas por una mayor demanda proveniente de Estados Unidos, Canadá, Brasil y Europa.
Sin embargo, el repunte aún no se refleja plenamente en la producción. Las fábricas continuaron reduciendo su actividad durante junio, aunque la contracción fue la menor observada desde mediados de 2024. Las empresas atribuyeron esta situación a problemas de flujo de efectivo, escasez de insumos y paros técnicos en algunas plantas.
También persistieron dificultades en las cadenas de suministro. Los tiempos de entrega de proveedores siguieron alargándose debido a bloqueos carreteros, problemas de seguridad en las vías de transporte, retrasos aduanales, escasez de materiales y los efectos del conflicto en Medio Oriente.
A pesar de ello, las empresas incrementaron sus compras de insumos por primera vez en ocho meses, en previsión de una mayor demanda durante el segundo semestre del año.
En materia laboral, el empleo manufacturero continuó disminuyendo, aunque el ritmo de recortes fue el más moderado en casi un año, una señal de que las empresas comienzan a estabilizar sus plantillas mientras evalúan la evolución de la demanda.
Los costos de producción siguieron aumentando, aunque a un ritmo menor que en los meses previos. De acuerdo con S&P Global, los aranceles y las tensiones geopolíticas continúan presionando el precio de las materias primas, mientras que la inflación en los precios de venta alcanzó su mayor nivel en seis meses.
No obstante, la consultora advirtió que la recuperación podría ser temporal.
Pollyanna De Lima, directora asociada de Economía de S&P Global Market Intelligence, señaló que buena parte del crecimiento en la demanda estuvo vinculado al Mundial de Futbol, por lo que existe el riesgo de que la mejora pierda fuerza una vez concluido ese impulso estacional.
Además, indicó que las restricciones presupuestarias de las empresas y el incremento de los costos siguen limitando la actividad manufacturera y podrían afectar nuevamente los pedidos durante la segunda mitad del año.