Energía

Reforma contra el greenwashing obligaría a industrias a sustentar sus avances ambientales con datos

La posible aprobación de una reforma al artículo 32 de la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) para limitar el greenwashing podría elevar las exigencias para que las empresas respalden sus afirmaciones de sostenibilidad con evidencia científica, objetiva y verificable.

La iniciativa busca establecer mayores controles sobre el uso de términos relacionados con sustentabilidad en la publicidad y promoción de productos y servicios, por lo que conceptos como “ecológico”, “verde” o similares tendrían que sustentarse mediante documentación técnica.

Para las industrias con un alto consumo energético, como plantas manufactureras, parques industriales, automotrices, centros comerciales y hoteles, el cambio representaría la necesidad de demostrar con indicadores cuantificables los avances ambientales que actualmente comunican.

“Hasta ahora, muchas empresas comunican sostenibilidad como un ejercicio de marketing; bajo este marco legal, términos como ‘ecológico’, ‘verde’ o cualquier otra palabra que usen debería respaldarse con documentación técnica real”, explicó Ximena Cantú, ESG Officer de Energía Real.

El dictamen de la reforma al artículo 32 de la LFPC fue aprobado en comisiones del Senado a mediados de 2025, aunque permanece pendiente de votación en el Pleno para continuar su proceso legislativo hacia la Cámara de Diputados.

Consumo energético, un indicador medible

De acuerdo con Cantú, el consumo energético constituye uno de los indicadores ambientales que pueden ser medidos, documentados y auditados, por lo que representa una herramienta para que las compañías sustenten sus compromisos ambientales.

En este contexto, tecnologías y mecanismos como los contratos de compraventa de energía solar (PPA), sistemas de almacenamiento mediante baterías (BESS), generación distribuida y Certificados de Energía Limpia (CELs) pueden generar registros concretos sobre el comportamiento energético de una organización.

Estos datos permiten documentar variables como el volumen de energía limpia consumida, energía almacenada y gestionada, emisiones evitadas y consumo energético por instalación y periodo.

La generación distribuida, además, permite reducir de manera medible la cantidad de electricidad adquirida de la red, lo que puede contribuir a disminuir las emisiones asociadas al Alcance 2 de las organizaciones.

“Si la ley va a exigir evidencia científica detrás de cada término de sostenibilidad, la energía es uno de los ámbitos donde esa evidencia ya existe”, señaló Cantú.

ESG con mayor respaldo documental

La especialista consideró que el posible endurecimiento de las reglas contra el greenwashing representa también una oportunidad para que las empresas fortalezcan sus estrategias ESG mediante indicadores verificables, en lugar de depender únicamente de mensajes publicitarios.

Energía Real señaló que, bajo su modelo de Energy as a Service (EaaS), acompaña a empresas industriales, comerciales e inmobiliarias en la implementación de soluciones como generación distribuida, BESS y suministro calificado, incorporando sistemas de monitoreo en tiempo real.

El seguimiento permite documentar el origen y comportamiento de la energía utilizada y generar información que puede integrarse a reportes de sostenibilidad y otros mecanismos de divulgación ambiental.

Ante un entorno regulatorio que apunta hacia una mayor exigencia sobre las declaraciones ambientales, la disponibilidad de datos verificables podría convertirse en un elemento clave para que las empresas acrediten sus avances, reduzcan riesgos legales y eviten que sus estrategias de sostenibilidad sean consideradas prácticas de greenwashing.

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