Colaborador Invitado

Cuidado con la exageración…

 

Por María Dolores Ortega Paredes

«Mide tus deseos, pesa tus opiniones, cuenta tus palabras”, advirtió Pitágoras.

Parece que no aprendemos la enseñanza de este filósofo matemático griego.

Es frecuente y común ahora la exageración. Y preocupa por el tono, y por ese deseo intrínseco que conlleva.

La lectura, lamentablemente, pareciera que desearían que le vaya mal a México.

Como lo he dicho antes, es un mismo BARCO y en él estamos TODOS.

Las opiniones, las críticas son necesarias, pero, la exageración “es lo contrario de la sabiduría”, lo dijo Henrik Ibsen, dramaturgo noruego.

Los consejos y críticas que emiten renombrados personajes de la opinión pública en el País, que son conocedores del quehacer y de la historia del País, que tienen más preparación académica y conocimiento, caen en la exageración.

¿Quién sostiene la pluma que escribe?, lo escuché en una película y pregunto ahora.

Cuidado con la exageración, porque es la madre de la mentira.

Les recuerdo que quien hizo crecer la deuda del País en 100% fue Enrique Peña Nieto, de $5 billones que había al inicio de su administración la dejó en $10 billones. Y algo similar hizo con Pemex.

Lo que estamos pagando ahora, es el baile, la jauja de Peña Nieto, la de su prole, la de sus amigos, la de sus favoritos, y la de Felipe Calderón…, ¿acaso ya se le olvidó?

El mal manejo de las finanzas públicas causó a los mexicanos el gasolinazo, que el precio de la magna en la administración de Peña Nieto creciera de 12 pesos por litro a más de $20 ahora.

Hecho que obligó a que la Junta de Gobierno de Banco de México aumentara la tasa de interés objetivo en México a niveles de 8.25%, para controlar la inflación.

Las decisiones del pasado tienen repercusiones en el presente, una tasa de interés alta como la de ahora en México desincentiva la inversión productiva privada.

El índice de inversión fija bruta del País, es decir, lo que se INVIERTE (destina) en construcciones, y en maquinaria y equipo, ha tenido un desempeño débil, casi de estancamiento, no crece.

Sin inversión, como lo he repetido, no hay crecimiento económico sostenido.

Hay que juzgar los hechos, no suposiciones. El Paquete Económico 2019 que aprobó el Congreso de la Unión es conservador, sin excesos de gasto y deuda pública, lo que denota una política fiscal disciplinada.

En el primer mes del año, el gasto total del sector público federal se redujo en -1% real anual, la partida de gasto corriente disminuyó en un -3.5% real anual.

Sin embargo, la inversión física del sector público presupuestario creció 14.4% real anual. Esto a pesar de ser el primer ejercicio fiscal de una nueva administración federal.

Ojalá la confianza que manifiesta el sector empresarial del País, según encuesta de INEGI, se tradujera también en mayor inversión.

Las expectativas de crecimiento económico para este 2019 siguen a la baja, gran parte por la desaceleración que sufre la economía mundial, y también por la alta tasa de interés que prevalece en México, por el inicio de un nueva administración, entre otros.

Estados Unidos, la economía más grande del mundo, está desacelerando su ritmo de crecimiento y eso incide directamente en la mexicana.

El encono en nada contribuye. Por el contrario, genera desánimo, improductividad e infelicidad.

La actividad económica pega a TODOS positiva o negativamente. Que el nuevo Gobierno federal cuide los pesos que tanto esfuerzo cuesta ganar, no debería ser motivo de enojo, al contrario.

Hay que desacostumbrar a México del dispendio, del despilfarro y de favorecer siempre a los mismos.

Sea feliz, y no exagere.

 

Ma. Dolores Ortega es Economista de la UANL; laboró para Grupo Reforma 15.5 años; es analista independiente de temas económicos, fiscales y laborales; cursa su Maestría en Negocios y Finanzas en la UMM. @Doloresop


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