Aranceles de Estados Unidos no frenan inversiones siderúrgicas en México
Proyectos de DeAcero, Ternium, ArcelorMittal y otras empresas avanzan pese a la presión comercial; sin embargo, la industria opera al 55% de su capacidad, mientras busca diversificar mercados y fortalecer el reciclaje de chatarra.
Las inversiones en la industria siderúrgica mexicana continúan pese a los aranceles impuestos por Estados Unidos, con proyectos de expansión y nuevas instalaciones que buscan aumentar la capacidad productiva y fortalecer la competitividad del sector.
De acuerdo con un análisis de SteelOrbis, con excepción de un proyecto de barras de acero de calidad especial que Gerdau canceló o aplazó, no se identifican otras inversiones siderúrgicas previstas en México que enfrenten una cancelación.
Entre los proyectos destacados se encuentra la inversión de mil 300 millones de dólares de DeAcero en su nueva planta de Ramos Arizpe, Coahuila, que contempla una capacidad adicional de 1.2 millones de toneladas de acero y cuya conclusión estaba prevista para 2026.
La compañía también impulsa inversiones en infraestructura para el procesamiento de chatarra, con nuevas trituradoras destinadas a abastecer sus hornos de arco eléctrico. Una de estas instalaciones, ubicada en Aguascalientes, ya opera, mientras que otra comenzó a construirse en Ciudad Juárez durante 2025.
Por su parte, Ternium mantiene en desarrollo la tercera fase de su complejo industrial en Pesquería, Nuevo León. El proyecto contempla un laminador en caliente con capacidad de 550 mil toneladas y la producción de 600 mil toneladas de acero personalizable, además de un nuevo laminador en frío con capacidad anual de 1.6 millones de toneladas.
Otras inversiones incluyen la expansión de la producción de concentrado de hierro de ArcelorMittal en la mina Las Truchas, Michoacán; la nueva planta de barras de acero de calidad especial de Frisa en Monterrey, inaugurada en 2025; y las instalaciones de Grupo Acerero y Talleres y Aceros (TYASA), que incorporaron capacidades de producción de planchones y acero de calidad especial, respectivamente.
Aranceles reducen el uso de la capacidad instalada
Pese al avance de estos proyectos, la industria siderúrgica mexicana enfrenta presiones por las medidas comerciales estadounidenses.
Según cifras presentadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, durante la 78.ª Asamblea General de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (CANACERO), las acerías mexicanas operaban al 55% de su capacidad instalada al 12 de marzo de 2026.
Sergio de la Maza Jiménez, director general de TenarisTamsa y futuro presidente de CANACERO al momento de la declaración citada en el análisis, calificó ese nivel como el peor aprovechamiento de la capacidad productiva en 25 años.
A su vez, el entonces presidente del organismo, Víctor Cairo, señaló que el arancel estadounidense de 50% bajo la Sección 232 había reducido la producción del sector en 30% y las exportaciones de acero a Estados Unidos en 55% durante los seis meses anteriores.
México busca reducir las barreras comerciales en las negociaciones relacionadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el objetivo de obtener condiciones arancelarias más favorables.
No obstante, la industria mantiene expectativas de crecimiento vinculadas con la integración regional, la proximidad con el mercado estadounidense y la reconfiguración de las cadenas de suministro internacionales.
Una fuente del sector mexicano del acero y la chatarra consultada por SteelOrbis, que solicitó permanecer en el anonimato, consideró que el nearshoring no ha desaparecido, sino que ha dejado de ser una novedad, mientras las empresas continúan buscando acercar la producción a sus consumidores.
La misma fuente advirtió que el impacto de los aranceles varía según la dependencia de cada compañía respecto al mercado estadounidense y sostuvo que las siderúrgicas mexicanas necesitan explorar oportunidades comerciales en Centroamérica y Sudamérica, particularmente mientras persiste la incertidumbre arancelaria.
El reciclaje de chatarra gana relevancia
La expansión de la capacidad siderúrgica también impulsa inversiones en el procesamiento de chatarra, una materia prima fundamental para las plantas que utilizan hornos de arco eléctrico.
DeAcero figura entre las empresas que buscan ampliar su infraestructura de trituración para mejorar la eficiencia en los costos de compra, logística y procesamiento de residuos metálicos.
El análisis de SteelOrbis señala que la chatarra triturada alcanza precios similares o superiores a los de la chatarra de primera calidad en distintas regiones de México. En el norte, ambas se cotizaban en alrededor de 6 mil 941 pesos por tonelada, entregada al consumidor; en el Bajío, el material triturado alcanzaba los 7 mil pesos por tonelada.
Estas diferencias reflejan el potencial económico de procesar materiales de menor costo para obtener insumos con mayor valor comercial, además de abastecer a las acerías con materia prima reciclada.
El desarrollo de esta infraestructura podría fortalecer la eficiencia de las empresas siderúrgicas mexicanas en un entorno de menores niveles de utilización de capacidad y mayores obstáculos para exportar a Estados Unidos.
Así, mientras el sector enfrenta la presión de los aranceles y una demanda interna debilitada, las inversiones en nuevas plantas, laminadores y procesamiento de chatarra mantienen en marcha los planes de expansión de la industria.