Energía

Se dispara 4.5% el diésel en EU por tensiones geopolíticas y temores de suministro

Los futuros del combustible alcanzaron su mayor cierre desde el 30 de septiembre, mientras el crudo estadounidense subió 0.4% y el Brent retrocedió 0.9% ante la incertidumbre en Medio Oriente y las restricciones al flujo de petróleo.

Los futuros del diésel en Estados Unidos registraron un alza de 4.5% al cierre del martes, pese a las medidas anunciadas para aumentar la oferta de combustible ruso y facilitar el uso de diésel teñido en carretera, en un mercado presionado por las tensiones geopolíticas y los riesgos de suministro.

El diésel ultrabajo en azufre (ULSD) de referencia en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), para entrega en noviembre, avanzó a 4.9344 dólares por galón, su nivel de cierre más alto desde el 30 de septiembre.

La escalada se produjo en medio de las dudas sobre la capacidad de las medidas estadounidenses para aliviar la escasez mundial de destilados medios, categoría que incluye el diésel. Analistas de ING señalaron que los volúmenes de suministro propuestos difícilmente resolverán el déficit del mercado.

Además, la firma de tecnología para el transporte Breakthrough advirtió que las empresas de transporte por carretera suelen tener dificultades para acceder al diésel teñido o evitan utilizarlo debido a las obligaciones administrativas asociadas.

Tensiones en Medio Oriente elevan los riesgos de suministro

La incertidumbre geopolítica continuó influyendo en los mercados energéticos, particularmente por los ataques contra infraestructura y embarcaciones vinculadas al comercio de hidrocarburos.

De acuerdo con datos preliminares de Kpler, los flujos de petróleo confirmados a través del estrecho de Ormuz cayeron a 2 millones de barriles diarios el sábado, frente a 6.7 millones el viernes y 22.8 millones el jueves.

La reducción representa un riesgo para el suministro mundial, debido a la importancia estratégica de esta ruta marítima para el transporte de petróleo.

En paralelo, los ataques atribuidos a los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, y las acciones contra infraestructura energética saudita añadieron presión al panorama regional. Entre los incidentes reportados se encuentran nuevos ataques con misiles y drones y afectaciones relacionadas con instalaciones de Saudi Aramco.

La continuidad de los ataques rusos contra objetivos energéticos ucranianos también alimentó el escepticismo de los mercados sobre la posibilidad de alcanzar un alto el fuego que incluya la infraestructura energética.

El petróleo cierra con resultados mixtos

Los principales contratos energéticos terminaron la jornada con movimientos divergentes. El crudo estadounidense avanzó, mientras que el Brent y la gasolina registraron retrocesos.

Los precios de cierre fueron los siguientes:

  • Petróleo WTI: subió 0.4%, a 94.14 dólares por barril, su mayor cierre desde el 24 de septiembre.
  • Petróleo Brent: cayó 0.9%, a 105.69 dólares por barril.
  • Diésel ULSD: ganó 4.5%, a 4.9344 dólares por galón, su mayor cierre desde el 30 de septiembre.
  • Gasolina RBOB: retrocedió 1.2%, a 3.2501 dólares por galón.
  • Gas natural: avanzó 3.6%, a 3.283 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MMBtu), su mayor cierre desde el 24 de septiembre.

El comportamiento del diésel destacó frente al resto de los combustibles, debido a las preocupaciones sobre la disponibilidad de destilados y las dificultades para compensar posibles interrupciones en el suministro internacional.

OPEP recorta previsión de demanda para 2026

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) redujo por sexto mes consecutivo su previsión de crecimiento de la demanda mundial de crudo para 2026, al pasarla de 380 mil a 180 mil barriles diarios.

Para 2027, en cambio, elevó su estimación de crecimiento de la demanda de 2.36 millones a 2.55 millones de barriles diarios, al considerar que el mercado necesitará reconstruir inventarios agotados durante la guerra con Irán.

La combinación de menores perspectivas de crecimiento de la demanda para este año, riesgos de interrupción del suministro y tensiones en las principales rutas energéticas mantiene la incertidumbre sobre la evolución de los precios.

Para los sectores de transporte, logística e industria, el encarecimiento del diésel representa un factor de presión sobre los costos operativos, especialmente si los aumentos se mantienen y se trasladan a las tarifas de carga y distribución.

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