Siderurgia

Turquía busca financiar la descarbonización de su industria siderúrgica con mecanismos de carbono

Un sistema nacional de comercio de emisiones y un ajuste fronterizo de carbono podrían generar hasta mil 500 millones de euros anuales para impulsar la producción de acero de bajas emisiones y alcanzar la neutralidad de carbono en 2053.

Turquía busca aprovechar los mecanismos nacionales de fijación de precios al carbono para financiar la transformación de su industria siderúrgica, mediante un sistema de comercio de emisiones y un mecanismo de ajuste fronterizo que permitirían generar recursos para inversiones en tecnologías de bajas emisiones.

La propuesta forma parte del informe La industria siderúrgica de Turquía: hoja de ruta hacia cero emisiones netas para 2053, elaborado por Agora Industry, con sede en Berlín, en colaboración con el Istanbul Policy Center (İPM) y la Sustainable Economics and Finance Research Association (SEFiA).

El estudio analiza tres escenarios para la transición del sector hacia la neutralidad de carbono: mantener las políticas actuales, avanzar mediante una transformación gradual o acelerar el proceso con inversiones anticipadas y un mayor respaldo gubernamental.

De acuerdo con el escenario de transformación acelerada, las emisiones de la industria siderúrgica turca podrían reducirse 92% para 2050, en comparación con los niveles de 2025. Esta alternativa sería la única que permitiría al país cumplir su objetivo de alcanzar cero emisiones netas en 2053.

Para lograrlo, el sector necesitaría inversiones aproximadas de mil 500 millones de euros anuales durante los próximos 20 años, destinadas a sustituir procesos intensivos en carbono y avanzar hacia métodos de producción más limpios.

Sin embargo, el estudio señala que la implementación de un Sistema Nacional de Comercio de Emisiones (ETS) y la aplicación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (SKDM) a las importaciones podrían generar ingresos anuales de entre 500 y mil 500 millones de euros.

Los especialistas proponen canalizar estos recursos mediante un fondo específico para el acero verde, que permita financiar proyectos de descarbonización, modernización tecnológica y transición energética en las plantas siderúrgicas.

Isann Choksi, coordinador del Programa Global de Transformación del Acero de Agora Industry, destacó que Turquía cuenta con condiciones favorables para aprovechar las oportunidades de la descarbonización.

Entre sus ventajas se encuentra que alrededor de 70% del acero del país se produce a partir de chatarra, además de contar con una amplia infraestructura de hornos de arco eléctrico, tecnologías que permiten reducir las emisiones frente a los procesos tradicionales basados en carbón.

El especialista también señaló que el país tiene oportunidades para exportar productos siderúrgicos con bajas emisiones de carbono hacia industrias vinculadas con los objetivos de sostenibilidad de la Unión Europea.

Como parte de este proceso, Turquía avanza en la implementación de su propio Sistema de Comercio de Emisiones (TR ETS). La regulación para el funcionamiento del mercado y el monitoreo y reporte de emisiones de gases de efecto invernadero entró en vigor el 27 de agosto de 2026.

El mecanismo comenzará con una fase piloto, cuyo alcance y duración serán determinados por la Junta del Mercado de Carbono.

Con estas medidas, Turquía busca utilizar los ingresos derivados de la regulación del carbono como una fuente de financiamiento para modernizar su industria siderúrgica, fortalecer su competitividad exportadora y avanzar hacia sus compromisos climáticos de 2053.

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