Trabajo para CRECER
Ma. Dolores Ortega
Si es uno de los 20 millones de trabajadores asegurados en el IMSS, o uno de los 981 mil patrones formales de este País, tiene una gran Bendición y compromiso.
Porque contribuye al desarrollo y crecimiento económico de México, a pesar de sus deficiencias competitivas.
Sin importar su ideología política, los millones de trabajadores y empresarios de este País cada día tienen un objetivo que cumplir: producir y vender más bienes y servicios.
Tener la mayor cantidad de dinero en los bolsillos, desean los trabajadores; generar la mayor cantidad de utilidades buscan los empresarios.
Gobiernos, empresas, familias y personas tiene un común denominador, y es mejorar su bienestar económico.
Alcanzar altas tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto, quiere todo Gobierno; crecer las utilidades, desea el empresario; dotar la mejor educación a los hijos pretenden las familias; comprar un automóvil del año intentan las personas, en su mayoría.
Objetivos que requieren de un gran TRABAJO para ser alcanzables. Justo, es el segundo común denominador de todos ellos: TRABAJAR.
Sin trabajo, sin esfuerzo, sin sacrificio, sin decisiones, SIN INVERSIÓN, no hay resultados.
Para crecer, hay que invertir, insisto.
Y para que eso ocurra, el País debe ofrecer condiciones competitivas, incluso incentivos, pero, sobre todo CONFIANZA.
Lo que prevalece ahora en el País, es que el sector empresarial en marzo pasado manifestó por segundo mes consecutivo un menor índice de confianza para invertir, según datos de INEGI.
Por otro lado, la inversión física del sector público en los primeros dos meses del año, registra una disminución de -5.8% real anual.
El Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 prevé una partida de $646 mil millones para inversión, mayor a la del 2018 en un 8.5% real, ojalá se cumpla.
De lo contrario, la tasa de crecimiento económico de México de nuevo dependerá, como ha ocurrido en los últimos 25 años, del sector exportador, de las ventas a Estados Unidos.
La buena noticia hasta ahora, es que la economía más poderosa del mundo, aunque la Reserva Federal ha ajustado a la baja su tasa de crecimiento, la ubica en 2.1%.
Hasta febrero, las exportaciones totales y también las de la manufactura alcanzaron una tasa de crecimiento anual positiva, de 3.9% anual. Sin embargo, esa tasa es inferior a las alcanzadas en meses previos.
El panorama económico es incierto, cada día surgen nuevas decisiones políticas y económicas en el exterior, que inciden en la evolución de la economía mexicana.
Bueno sería contar con un mercado interno fuerte, donde hubiera inversión, consumo y exportaciones diversificadas.
La realidad es que el indicador de inversión es débil, el consumo no repunta como debería por alto costo del crédito -8.5% tasa de interés objetivo-, y el 90% de las exportaciones mexicanas las concentra Estados Unidos.
De ahí que las expectativas de crecimiento del PIB mexicano este 2019, siguen deteriorándose.
El Banco Mundial recortó su pronóstico de crecimiento de la economía mexicana de 2 a 1.7%, para este 2019.
Que la economía mexicana alcance una tasa de crecimiento de 1.5% este 2019 o de 2%, como prevé el Presidente Andrés Manuel López Obrador, no es satisfactorio para combatir el rezago en materia de desarrollo económico que padece el País.
Lo que si afirmo es que considerando que la construcción de los cimientos de México vuelve casi a empezar, con un Presidente ajeno a los partidos de siempre, y una desaceleración de la economía mundial, CRECER este 2019 será gracias al TRABAJO de usted.
La Lic. Ma. Dolores Ortega es Economista de la UANL, tiene una Maestría en Negocios-Finanzas de la UMM; Consultora en Finanzas Personales; Analista y Conferencista de Temas Económicos; Asesora Económica del Sector Patronal 2015-2019; laboró en Grupo Reforma 15.5 años.