Urge programa contingente ante la baja actividad industrial: economista
“La salida (de la recesión) no será rápida”, pero con la implementación de una política industrial el panorama de la industria podría cambiar hacia el segundo semestre del año en curso, estimó en entrevista.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) arrojan que el sector industrial acumula seis meses de cifras negativas hasta marzo de 2019, por lo que la “tregua terminó y se hizo público lo que era evidente desde hace meses”.
Solo durante los primeros cuatro meses de la nueva administración federal, la actividad industrial cayó 1.9%, una de los porcentajes más bajos en los últimos cinco sexenios.
De la Cruz Gallegos dijo a Notimex que esa situación es resultado del debilitamiento del comercio internacional, por el conflicto entre Estados Unidos y China que tiene un trasfondo industrial y de innovación tecnológica.
Otro factor es porque algunos sectores mexicanos han carecido de una atención adecuada, como el de la construcción, que no ha tenido la suficiente inversión y una política específica respecto al fomento al desarrollo de la vivienda.
Aunado a ello, el especialista aseguró que los ajustes presupuestales son también consecuencia del debilitamiento interno y de la economía mexicana. “Me parece que se minimizó un tanto la desaceleración y se pensó que la economía podría repuntar por sí sola y eso no ha ocurrido”.
“En México no existió un contrapeso que permitiera evitar la fase recesiva que ya se vive en el sector”, debido a la ausencia de una política en la materia.
Para De la Cruz Gallegos, especialista en el ramo, la recesión en la industria es contraria a la naturaleza de los proyectos de la refinería de Dos Bocas, el rescate al sector energético, el Tren Maya, el Desarrollo del Istmo y la construcción de carreteras rurales que son emblemáticos del actual gobierno federal.
Reiteró que por ello es urgente contrarrestar esa situación porque repercutirá en las inversiones, y opinó que el gobierno federal debe poner en marcha las obras de infraestructura planteadas, tener más apoyo de la banca de desarrollo, elevar el contenido nacional de las exportaciones de manufactura y buscar una sinergia entre el sector público y privado.
“Tomar medidas hoy implicaría que para julio o agosto se empezaran a ver algunos buenos resultados, pero entre más nos tardemos se verá lo contrario y la recesión industrial se podría trasladar al mercado interno, es decir, al consumo y al sector de servicios”.
Con ese escenario se ralentiza la evolución de la economía mexicana, añadió De la Cruz Gallegos, quien consideró que en ello también es clave la pronta ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
(Notimex)