Beneficia a Gobierno facturación electrónica
Durante el primer semestre de 2019, los ingresos tributarios se ubicaron en 1.7 billones de pesos, aumentando 4.4 por ciento en términos reales con respecto al primer semestre de 2018, de acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
En este mismo periodo, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) recaudó 927 mil millones de pesos, lo cual resultó en un crecimiento de 1.5 por ciento en términos reales con relación al primer semestre del año anterior.
Por su parte, lo recaudado por el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ascendió a cerca de 478 mil millones de pesos.
Durante el primer semestre de 2019, el gasto del SAT representó 36 centavos por cada 100 pesos recaudados, siendo 12 centavos menos que lo registrado en el mismo periodo del año anterior.
«Este resultado es el costo más bajo desde que se mide para un periodo similar», de acuerdo con el SAT.
Las devoluciones totales ascendieron a más de 271 mil millones de pesos, lo que representó un crecimiento de 23.2% en términos reales respecto al mismo periodo de 2018. En particular, las devoluciones por concepto de IVA fueron las que registraron el mayor incremento, ya que aumentaron en más de 58 mil millones de pesos, equivalente a un crecimiento de 27.2% en términos reales respecto al primer semestre de 2018.
El padrón de contribuyentes activos incorporó poco más de 6 millones de contribuyentes, alcanzando a junio de 2019 los 74.5 millones de contribuyentes registrados en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), es decir, aumentó 8.8 por ciento con respecto al mismo periodo de 2018.
Asimismo, de enero a junio de 2019 se emitieron, en promedio, 241 facturas por segundo, mientras que en el mismo periodo del año anterior se emitieron 206 facturas por segundo.
«En estos mismos meses, la implementación continua de nuevas herramientas tecnológicas permitió un crecimiento en la emisión de facturas electrónicas de 16.8 por ciento con respecto a similar periodo de 2018, al emitirse 3 mil 763 millones de comprobantes», refirió el SAT.
En cuanto a actos de fiscalización, en el periodo referido se recaudaron más de 94 mil millones de pesos, aumentando 4.9 por ciento en términos reales con relación al año anterior.
En el primer semestre de 2019, la rentabilidad promedio de la fiscalización fue de 72.5 pesos, equivalente a un incremento de 35.3 por ciento en la recuperación por cada peso invertido en fiscalización con relación al mismo semestre de 2018.
Más de 935 mil contribuyentes tramitaron su e.firma en la primera mitad del año, lo que representó un crecimiento de 14.5% respecto al mismo periodo del año anterior.
Destaca Amexipac rol de los PAC
Hoy la factura electrónica y las entidades PAC (Proveedor Autorizado de Certificación, que son las empresas que timbran facturas) son las piezas que distinguen al SAT a nivel internacional y le ofrecen vías de acción para combatir la defraudación basadas en tecnología de punta, de acuerdo con el boletín de septiembre de la Asociación Mexicana de Proveedores de Certificación (Amexipac).
De acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria, SAT, de 2014 a la fecha, se han generado 8,827,390 comprobantes fiscales que amparan operaciones simuladas con un valor de 1.6 billones de pesos, según la Amexipac, que declinó responder para este artículo.
La factura ha sido utilizada desde los tiempos en que se emitía en papel para simular transacciones de operaciones con fines de defraudación fiscal.
Dicha situación representa una pérdida para el Estado debido a que la base gravable del impuesto se erosiona y se afectan las finanzas públicas en 1.4 por ciento del Producto Interno Bruto, de acuerdo con la Amexipac.
«Se ha observado que la mayoría de las empresas que participan en este esquema son principalmente las de bienes tangibles en un 61 por ciento y de intangibles en un 39 por ciento. Un dato importante es que el 30 por ciento de esos comprobantes que amparan operaciones simuladas son adquiridos por particulares para justificar gastos que en realidad nunca realizaron», señala el organismo.
Para Amexipac, “facturas falsas” es el término que popularmente se utiliza para describir este tipo de operaciones.
Sin embargo no es el término correcto dado que una factura que cumple con el estándar y está certificada por el SAT o por un Proveedor Autorizado de Certificación de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet, PCCFDI o entidad PAC, como se conoce comúnmente, es un documento auténtico, íntegro, e incluso no repudiable.
«Entonces, ¿Cómo describir una factura que ampara operaciones simuladas? El Comprobante Fiscal Digital por Internet, CFDI, que se genera, firma y certifica sobre enajenación de bienes o prestación de servicios que no sucedieron, carece de materialidad de los hechos objeto de su concepto y por ende representa una simulación de operaciones», explica.
«El artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación, señala en su primer párrafo: ‘Cuando la autoridad fiscal detecte que un contribuyente ha estado emitiendo comprobantes sin contar con los activos, personal, infraestructura o capacidad material, directa o indirectamente, para prestar los servicios o producir, comercializar o entregar los bienes que amparan tales comprobantes, o bien, que dichos contribuyentes se encuentren no localizados, se presumirá la inexistencia de las operaciones amparadas en tales comprobantes”.