Retrocederá PIB de México 2% en 2020.- Barclays
Los mayores efectos sobre la economía nacional se harán visibles hacia el segundo trimestre del año
13 de marzo de 2020.- La economía mexicana probablemente registrará una caída anual de 2% en 2020, a causa de distintos choques negativos provocados por la pandemia de coronavirus covid-19, dijo Barclays, en un reporte.
El cambio en las expectativas de ese grupo financiero contrasta con la previsión de crecimiento que los analistas de Barclays tenían hasta la más reciente encuesta quincenal de Citibanamex, publicada a inicios de marzo, en la que proyectaban un avance de 0.5% del PIB este año.
La institución financiera de origen británico dijo que los mayores efectos sobre la economía nacional se harán visibles hacia el segundo trimestre del año, sin embargo, espera una recuperación frente a la debilidad económica preexistente en el país.
«En general, ahora esperamos que la economía mexicana se contraiga 2.0% anual en 2020», escribió Marco Oviedo, economista con Barclays, en un reporte titulado ‘Los problemas nunca llegan solos’.
«Es probable que la mayoría de los efectos negativos se vean en el segundo trimestre de 2020, un trimestre en el que esperamos una contracción de 1.7% en cifras desestacionalizadas».
Claro que los ajustes recientes a las expectativas de crecimiento económico aquí no son sino un reflejo de las que también se están realizando para la actividad global, por los riesgos que implica la pandemia de covid-19 para algunos sectores productivos como las manufacturas, el turismo y el entretenimiento.
Los economistas de las principales instituciones financieras internacionales están ajustando a la baja sus pronósticos para el crecimiento global de este año, debido al prolongamiento de la crisis que está generando la expansión del coronavirus por todo el mundo.
En China, el gobierno tomó medidas agresivas para la contención del virus, el cual contagió ya a más de 80 mil personas en ese país, que incluyeron aislamiento social y cierres masivos de centros económicos y de comunicaciones.
Más recientemente le siguieron países europeos como Italia, Francia o España, que tomaron medidas restrictivas para evitar el crecimiento de contagios, las cuales se espera afecten negativamente las economías.
Incluso, el gobierno de Donald J. Trump, en Estados Unidos, que había dudado en un inicio de los efectos del covid-19, decretó una emergencia nacional y prohibió la llegada de vuelos internacionales provenientes de países europeos, entre otras precauciones que han generado mucho nerviosismo en los mercados internacionales.
De ahí que muchos creen que la economía mexicana no quedará exenta de los efectos económicos de estas disposiciones, en especial después de un desempeño inferior a su potencial en 2019.
Barclays estima que México se verá afectado por las interrupciones de las cadenas internacionales de manufactura, así como por una reducción en los viajes internacionales ya sea por turismo o por negocios. Ello incluso se sumará a un de por sí bajo comportamiento de la inversión aquí.
Uno de los indicadores que se verán afectados por la vulnerabilidad de México ante una potencial crisis económica global, es la volatilidad del tipo de cambio. El peso se ha visto presionado por la crisis de salud, que se sumó al desplome de los precios internacionales del petróleo en semanas recientes, algo que otros además de Barclays han señalado.
«La posibilidad de otra recesión más profunda en 2020, aunada a la expectativa de un recorte a la calificación crediticia, podrá resultar en un peso más débil respecto al dólar estadounidense», dijeron los economistas del banco BBVA México, en un reporte.
La depreciación del peso en las últimas semanas ha sido superior a la de monedas de otras economías emergentes comparables con México.
Si bien en México por el momento hay menos de 20 casos confirmados de infección el escenario de que los contagios escalen podría incluso empeorar la situación del país.
«Hasta ahora, el gobierno no ha sido capaz de rastrear la cifra real de casos de covid-19 por la falta de equipo y de evaluaciones.
De hecho, puede ser que el gobierno reaccione tarde para mitigar la tasa de contagios», explicó el economista de Barclays.
Las autoridades monetarias del mundo han reaccionado de manera activa para tratar de frenar los potenciales efectos adversos de la pandemia con medidas de política expansiva, con el propósito de brindar un impulso a las economías.
Por ello, Oviedo y otros piensan que la Junta de Gobierno de Banco de México se sumará a estas decisiones que ya tomaron institutos como la Reserva Federal de Estados Unidos o el Banco Central Europeo, con lo que adoptará una posición de política monetaria más laxa.
«Tenemos una fuerte convicción de que Banco de México reducirá su tasa de referencia en al menos 50 puntos base en su próxima reunión del 26 de marzo, particularmente porque esperamos que la Reserva Federal de Estados Unidos reduzca su tasa de fondeo en 100 puntos base el 18 de marzo, empujándola al límite de cero», agregó economista de Barclays, en el reporte.
La magnitud del choque provocado por la desaceleración generalizada que se espera que genere el brote pandémico, se verá reforzada por factores domésticos como la falta de confianza por parte del sector empresarial y la ausencia de una política fiscal consolidada y malas decisiones por parte del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, dijo el economista del banco inglés.
Pese a las advertencias, las autoridades sanitarias en México han pedido cautela ante el brote de la enfermedad y han llamado a no tomar acciones precipitadas para no afectar la actividad económica.
«Si bien evidentemente el riesgo principal, el problema principal es de salud, ya lo estamos viendo, se afecta la economía, se afecta el turismo, se afectan otros sectores, la cultura, etcétera», dijo este jueves Hugo López Gatell, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, en una conferencia de prensa.
En 2009, cuando la epidemia de influenza AH1N1 detuvo temporalmente la actividad económica y social del país, el producto interno bruto al final del año registró una contracción acumulada de 5%, lo que explica el temor del gobierno de Andrés Manuel López Obrador a tomar medidas que refuercen la negatividad sobre la perspectiva.
Reportacero