Economia y Politica

No es sólo el COVID-19, están también las otras enfermedades

1 May 2020.- A los hospitales no sólo acuden pacientes con COVID-19, también con otros padecimientos como enfermedades terminales o crónico-degenerativas acompañados de sus familiares, quienes angustiados rodean los nosocomios de drama, soledad y preocupación.

El Hospital General de México «Dr. Eduardo Liceaga» fue uno de los designados desde un inicio para recibir a personas contagiadas por coronavirus. Esta semana fue ubicado en la lista de las instalaciones saturadas. Sin embargo, las personas siguen acudiendo en busca de auxilio, apoyo médico, algo que las saque de la situación en que se encuentran.

Todos los días llegan a este hospital personas con diversos padecimientos, de los más graves: contagiados por COVID-19 y enfermos con padecimientos terminales como cáncer o crónico-degenerativos como la diabetes. Es de los hospitales de la ciudad que tiene casi todas las especialidades.

Ahí, desde temprano, permanecían en la calle, en los alrededores, familiares de un enfermo ingresado días antes por complicaciones diabéticas.

«Está en coma -cuenta una mujer- mi hermano está en coma diabético allí adentro y nuestro temor no sólo es su enfermedad, mala de por sí, sino que por su estado se contagie de COVID». Pasa un trago amargo y agrega: «No sabemos qué vaya a pasar porque hay muchas restricciones por este problema de la pandemia y casi no podemos verlo».

Los familiares de pacientes esperan en grupos alejados unos de otros, como medida preventiva ante la emergencia sanitaria, pero algunos olvidan la «sana distancia».

Están cabisbajos, callados, pensando y sólo miran hacia la puerta donde de vez en cuando alguien del personal de salud llega a dar informes. Se nota cuando se acerca algún enfermero o enfermera para dar los últimos diagnósticos médicos, porque portan traje azul con blanco, cubrebocas y guantes.

Afuera personas esperan de pie sobre las banquetas, adentro de sus vehículos como para protegerse de algún contagio y aunque dispersos unos de otros suman más de cien; casi todas usan cubrebocas.

Los acompañan en su espera unos cuantos comerciantes de vía pública que lo mismo ofertan cubrebocas, refrescos, comida, papel higiénico y hasta batas de dormir por si la piden en la muda de alguno de los pacientes.

Pero el ambiente es de desolación, de esos momentos en que el tiempo parece avanzar muy despacio. Hace calor y todos deben esperar bajo las inclemencias del tiempo.

En tanto, siguen llegando personas a solicitar atención médica, portan cubrebocas y apoyados de alguien se acercan a la puerta donde se lee: «Triage. COVID-19». A paso lento y tomando una parte de su cuerpo que les duele avanzan hasta llegar al acceso del hospital.

Casi nadie quiere hablar y un hombre cuestionó por qué se exhibe su drama. Se calma otra vez, guarda silencio como respondiéndose a sí mismo. La reportera gráfica habla con él y le explica que se trata de informar a la gente. El hombre, más tranquilo, deja después que sigan tomando fotografías.

El Hospital General de México es de alta demanda, sin embargo estos días la presencia de personas en sus alrededores no se compara con lo que ocurría antes del COVID-19.

Casi no hay visitas, las restricciones aumentan para familiares de pacientes y el acceso de más enfermos, quienes llegan por sus propios medios, se da de manera paulatina.

(Notimex)

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