Economia y Politica

Tasa de desocupación en México no ha reflejado las condiciones reales del mercado laboral.- Banco BASE

5 de agosto de 2020.- Banco BASE señaló que, de acuerdo con la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo de junio, 5.7 millones de personas regresaron a la Población Económicamente Activa (PEA), de las que 4.8 millones fueron catalogadas como ocupadas y 901 mil como desocupadas.

La Población No Económicamente Activa (PNEA: PNEA disponible: aquellas personas que se encuentran disponibles para trabajar, pero han desistido de buscar trabajo) disponible mostró una disminución de 6.1 millones frente a mayo, aunque se mantiene en niveles altos con 13.2 millones de personas.

La tasa de desocupación pasa de 4.2% en mayo a 5.5% en junio, la más alta desde junio 2011.

Desde que inició la pandemia en marzo hasta el cierre de junio, la población ocupada registra un descenso de 7.4 millones de personas.

La Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) referente al mes de junio, reveló el regreso de 5.7 millones de personas a la Población Económicamente Activa (PEA); de ellas, 4.8 millones fueron catalogadas como ocupadas y 901 mil desocupadas.

En cambio, la Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible mostró una disminución de 6.1 millones frente a mayo, aunque se mantiene en niveles altos con 13.2 millones de personas.

Con esto, se tuvo un incremento significativo en la tasa de desocupación, pasando de 4.2% en mayo a 5.5% en junio. Esta tasa de desocupación es la mayor desde junio 2011, y se encuentra apenas 0.2 puntos porcentuales por debajo del pico de la Gran Recesión de 5.7% en agosto 2009.

La tasa de desempleo es baja en comparación con otros países (en Estados Unidos la tasa de desempleo se ubicó en 11.1% en junio).

Lo anterior se debe a que la tasa de desocupación en México no ha reflejado las condiciones reales del mercado laboral, derivado de que el desempleo abierto no contempla a las personas desalentadas en la búsqueda de trabajo, por lo que esas personas son registradas como parte de la PNEA disponible (aquellas personas que se encuentran disponibles para trabajar, pero han desistido de buscar trabajo), lo cual genera un “desempleo disfrazado”.

Esto es lo que ha sucedido en estas condiciones extraordinarias, donde las personas han optado por no buscar un empleo en la espera que se reabra la actividad económica y retomen sus actividades originales o debido a que se encuentran desalentados a salir a buscar un empleo ante las restricciones de movilidad. Fue precisamente por esto que, en abril, la PEA disminuyó en 12 millones de personas y 11.5 millones de ellas pasaron a la PNEA.

La Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) referente al mes de junio, reveló el regreso de 5.7 millones de personas a la Población Económicamente Activa (PEA); de ellas, 4.8 millones fueron catalogadas como ocupadas y 901 mil desocupadas.

En cambio, la Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible mostró una disminución de 6.1 millones frente a mayo, aunque se mantiene en niveles altos con 13.2 millones de personas.

Con esto, se tuvo un incremento significativo en la tasa de desocupación, pasando de 4.2% en mayo a 5.5% en junio. Esta tasa de desocupación es la mayor desde junio 2011, y se encuentra apenas 0.2 puntos porcentuales por debajo del pico de la Gran Recesión de 5.7% en agosto 2009.

La tasa de desempleo es baja en comparación con otros países (en Estados Unidos la tasa de desempleo se ubicó en 11.1% en junio).

Lo anterior se debe a que la tasa de desocupación en México no ha reflejado las condiciones reales del mercado laboral, derivado de que el desempleo abierto no contempla a las personas desalentadas en la búsqueda de trabajo, por lo que esas personas son registradas como parte de la PNEA disponible (aquellas personas que se encuentran disponibles para trabajar, pero han desistido de buscar trabajo), lo cual genera un “desempleo disfrazado”.

Esto es lo que ha sucedido en estas condiciones extraordinarias, donde las personas han optado por no buscar un empleo en la espera que se reabra la actividad económica y retomen sus actividades originales o debido a que se encuentran desalentados a salir a buscar un empleo ante las restricciones de movilidad. Fue precisamente por esto que, en abril, la PEA disminuyó en 12 millones de personas y 11.5 millones de ellas pasaron a la PNEA.

 

 

Reportacero

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