Energía

Compradores fantasma en Rusia, consejos de Irán ayudan a Venezuela a eludir sanciones

10 Nov 2020.- El 21 de agosto, un tanquero llamado Otoman atracó en la terminal petrolera de Jose, en la costa oriental de Venezuela, para cargar 1,82 millones de barriles de crudo pesado, según documentos internos de la petrolera estatal venezolana.

Pero ningún petrolero con ese nombre está registrado en las bases de datos marítimos más grandes del mundo.

Para enturbiar aún más la situación, el identificador único para el Otoman que figura en los documentos, el número asignado por la Organización Marítima Internacional a cada barco, correspondía a otro tanquero llamado Rubyni, según las bases de datos.

El Rubyni fue reportado como fuera de servicio hace dos años, registran las bases de datos. Imágenes satelitales proporcionadas por TankerTrackers.com, un servicio independiente de monitoreo de embarcaciones, muestran que el barco fue desguazado en la costa de Bangladesh en 2018.

La identificación errónea del Otoman no es una equivocación aislada, según documentos de la empresa vistos por Reuters, bases de datos marítimos y registros corporativos, así como entrevistas con cuatro personas cercanas al productor estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y funcionarios estatales iraníes.

Desde que Estados Unidos impuso sanciones a Venezuela en el 2019, la estatal petrolera y algunas agencias navieras han estado ignorando los protocolos para verificar la identidad de los tanqueros, dijeron fuentes cercanas a PDVSA.

Esto es parte de una cortina de humo que, según un funcionario iraní, Teherán ha ayudado a desarrollar para que las exportaciones de petróleo de Venezuela puedan seguir fluyendo.

El barco con nombre falso ejemplifica el juego del gato y el ratón que Caracas está jugando con Washington alrededor del mundo.

Una investigación anterior de Reuters encontró que la mayor parte de los cargamentos que zarparon de Venezuela desde 2019 terminaron en China [nL1N2DI1AI].

El Otoman y otros casos develan como una gran cantidad de clientes en Rusia, uno de los aliados más cercanos de Venezuela, están fletando embarcaciones mal identificadas para hacer llegar el petróleo de Venezuela a Asia.

PDVSA y el Ministerio de Petróleo de Venezuela no respondieron a las solicitudes de comentarios para esta historia.

Cuando se le preguntó al Kremlin si tenía conocimiento de alguna empresa con sede en Rusia involucrada en el comercio de petróleo venezolano, un portavoz no respondió. Pero criticó las sanciones de Estados Unidos.

«Consideramos que las sanciones a Venezuela son ilegales desde la perspectiva del derecho internacional», dijo. «Venezuela es un socio importante para Rusia en América Latina».

Un funcionario del Ministerio de petróleo de Irán involucrado en conversaciones con Caracas dijo que su país, que ha enviado gasolina, condensado, alimentos y equipos de refinación a Venezuela, continuará con las entregas. «Las sanciones de Estados Unidos no pueden impedirnos hacer negocios entre nosotros. Pronto se realizarán nuevos envíos», dijo, refiriéndose a esos suministros.

Venezuela ha perdido la mayor parte de la capacidad operativa que tenía para refinar su propio petróleo.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que administra el régimen de sanciones, no respondió a una solicitud de comentarios.

Un portavoz del Departamento de Estado dijo que el gobierno de Estados Unidos está consciente de que Venezuela acude cada vez más a Irán para asistencia en el sector energético. «Estos regímenes se están conduciendo uno al otro a un callejón sin salida, lo que no beneficiará a sus ciudadanos».

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