La carrera por la vacuna contra el Covid-19 transforma a Moderna, valuada en casi 28,000 millones de euros
23 Nov 2020.- En enero, el CEO de Moderna, Stéphane Bancel, leía las noticias en su tableta mientras estaba de vacaciones en el sur de Francia. Un titular lo hizo detenerse: «Las autoridades chinas trabajan para resolver el brote de un virus misterioso». Lo publicó The Wall Street Journal, el 6 de enero.
El francés de 48 años escribió un correo electrónico al doctor Barney Graham, un investigador de vacunas en el Instituto de Salud estadounidense (NIH, por sus siglas en inglés) preguntándole lo que sabía de esos casos de neumonía que estaban surgiendo en China.
Graham respondió que aún no sabía de qué virus se trataba, pero en unos días fue identificado como un coronavirus. Bancel le pidió a Graham que le avisara cuando los científicos descubrieran la secuencia genética del virus. Su compañía, Moderna, estaba lista para ponerse manos a la obra.
Ahora, menos de un año después, Moderna y el Instituto de Salud estadounidense han desarrollado una vacuna que parece ser altamente efectiva a la hora de prevenir el COVID-19, la enfermedad causada por este virus. La velocidad con la que Moderna y otro programa, liderado por Pfizer y BioNTech, han trabajado para desarrollar una vacuna contra el nuevo virus no tiene precedentes.
Si ambas vacunas consiguen la autorización de emergencia antes de que termine el año, unos 20 millones de estadounidenses podrían ser inmunizados en diciembre, según científicos del gobierno de Estados Unidos. Esa aprobación urgente podría marcar el principio del fin de este coronavirus en el mundo.