Sube 4.2% inflación de EUA en abril
12 de mayo de 2021.- En Estados Unidos se dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor, IPC, de abril, que muestra que la inflación se ubicó en una tasa anual de 4.2%, siendo su mayor nivel desde septiembre del 2008, informó Grupo Financiero BASE.
A tasa mensual el IPC avanzó 0.8%, su mayor incremento desde junio del 2009.La inflación subyacente (excluyendo los alimentos y la energía) se ubicó en una tasa mensual de 0.9%, siendo su mayor registro desde abril de 1982. A tasa anual la inflación fue de 3.0%.
De acuerdo a un ejercicio realizado, eliminando el efecto de baja base comparación se obtiene que la inflación anual de abril se ubicaría cerca de 2.7%, por debajo de la inflación real de 4.2%. Esto quiere decir que la diferencia de 1.42 puntos porcentuales estaría explicada por el efecto aritmético.
Hacia adelante, se espera que la tasa de inflación anual se mantenga por arriba del 3% en el resto del año. No obstante, la Fed ha reiterado que son necesarios periodos con inflación por arriba del 2% para lograr el objetivo de largo plazo, ya que la inflación se ha mantenido por debajo de este nivel en los últimos años (1.81% de acuerdo al IPC promedio 2019 y 1.25% en 2020).
“En Estados Unidos la inflación de abril se ubicó en una tasa anual de 4.2%, por encima de las expectativas del mercado de 3.6% y registrando su mayor nivel desde septiembre del 2008. En su comparación mensual la inflación fue de 0.8%, impulsada principalmente por el alza en los precios de los autos usados (10.0% mensual), así como en los precios de servicios de transporte (2.9%)”, indicó BASE.
La inflación subyacente, la cual sirve como un mejor indicador sobre la tendencia de la inflación a largo plazo, se ubicó en una tasa anual de 3.0%, registrando su mayor nivel desde enero del 1996. En su comparación mensual, el componente subyacente avanzó 0.9%, siendo su mayor incremento desde abril del 1982.
Al interior, las 7 principales categorías mostraron avances mensuales en su índice de precios. El mayor incremento se observó en los precios de autos usados, avanzando 10% mensual, su mayor aumento desde que inicia la serie en 1953. Lo anterior podría estar apoyado por la escasez en semiconductores lo que ha afectado a la industria automotriz, suspendiendo la producción de ciertos modelos de autos. Este factor aunado a la preferencia por trasladarse en carro que se ha observado desde que inició la pandemia, han resultado en una inflación anual de 21% para los autos y camionetas usadas.
Por su parte, los precios de los servicios de transporte también mostraron un incremento significativo, al avanzar 2.9% mensual durante abril. Al interior, se observó una inflación mensual de 16.2% en la renta de carros y camionetas, mientras que las tarifas aéreas mostraron una tasa de inflación mensual de 10.2%.
De manera similar se observó un incremento mensual significativo en los precios de alojamiento, al avanzar 7.6% durante abril. Los avances en los precios de las tres categorías mencionadas son consecuencia directa del relajamiento en las medidas de confinamiento y el avance en la campaña de vacunación, lo que ha permitido reactivar los viajes.
A tasa anual, las tarifas aéreas muestran una inflación de 9.6%, recordando que esta categoría se desplomó al inicio de la pandemia al caer 24.3% anual durante abril del 2020. No obstante, si se compara el índice de precios de las tarifas aéreas con el nivel pre pandemia de febrero 2020, los precios continúan mostrando una contracción de 17.7%.
En cuanto a la inflación no subyacente, los precios de los alimentos aumentaron a una tasa mensual de 0.4%, después de haber avanzado 0.1% durante marzo y siendo el quinto avance consecutivo.
A tasa anual, el índice de precios de los alimentos se ubicó en 2.4%. Al interior, los precios de los alimentos para consumo en casa aumentaron 0.4% mensual, su mayor incremento desde junio del 2020.
El avance mensual de alimentos en casa estuvo impulsado por los incrementos en los precios de frutas y vegetales (0.8%) y productos lácteos (0.6%). Asimismo, el índice referente a carne, pollo y pescado incrementó 0.6% mensual.
Por otro lado, los precios de los alimentos fuera de casa avanzaron a una tasa mensual de 0.3%. Este componente continúa limitado por el índice de precios referente a los alimentos en lugares de trabajo y escuelas, el cual mostró una contracción mensual de 0.7% en abril.
Por su parte, el índice de precios de la energía disminuyó 0.1% con respecto a marzo, luego de haber aumentado por 10 meses consecutivos. Al interior, los precios de las gasolinas y el combustóleo mostraron contracciones mensuales de 1.4% y 3.2%, respectivamente.
Las disminuciones se dan luego de que en febrero y marzo se observaron incrementos importantes en los precios de las gasolinas (6.4% y 9.1%, respectivamente). Hacia adelante, se espera que las gasolinas muestren un aumento mensual en sus precios, pues recientemente el mayor oleoducto de Estados Unidos, Colonel Pipeline, sufrió un ciberataque.
Lo anterior ha ocasionado una escasez de combustible en Estados Unidos, lo que ha llevado a la gasolina al por menor a alcanzar los 3 dólares por galón, nivel no visto desde el 2014. Asimismo, la mayor demanda por gasolina, hacia la temporada de verano podría causar presiones al alza para el precio de los combustibles.
En su comparación anual los precios de la energía muestran una inflación de 25.1%, hilando tres meses de incrementos anuales consecutivos. La magnitud del incremento anual en los precios de la energía se debe en parte a la baja base comparación, pues en abril del año pasado estos precios disminuyeron 17.6% anual.
Hacia adelante, se espera que la inflación continúe al alza durante mayo, ubicándose todavía por arriba del 4.5%, derivado de la baja base de comparación, así como por presiones inflacionarias de corto plazo.
Bajo este contexto, se espera que el alza en los precios de los commodities continúe presionando a la inflación, lo que podría verse reflejado en los precios de algunos insumos especialmente en los metales industriales.
Cabe recordar que mañana se publica la inflación al productor de abril, en donde el mercado espera que la inflación anual se ubique cerca de 5.9%, luego de mostrar una inflación anual de 4.2% en marzo.
Grupo Financiero Base, estima que la inflación promedio en el 2021, podría ubicarse cerca del 3.3% (Figura 4), debido al efecto de baja base comparación y a las posibles presiones inflacionarias ante los estímulos fiscales y monetarios proporcionados aunado a una recuperación acelerada.
Análisis de efecto de baja basa de comparación.
En Estados Unidos, la Reserva Federal tiene el objetivo dual de
1) alcanzar el pleno empleo y
2) mantener la estabilidad de precios. En cuanto al objetivo de estabilidad de precios, la Fed busca una inflación de 2% en el largo plazo.
Sin embargo, debido a que la inflación se ha mantenido por debajo de este nivel en los últimos años (1.81% de acuerdo al IPC promedio 2019 y 1.25% en 2020), la Fed ha señalado que es necesario tener periodos con inflación por arriba del 2% para promediar el nivel deseado en el largo plazo.
Durante el 2020, las medidas de confinamiento ocasionaron que los precios de la mayoría de las mercancías y sobre todo de los servicios cayeran de manera significativa.
Así, durante los primeros seis meses del 2020 la inflación mensual promedió -0.06%, con la mayor caída en abril cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) disminuyó 0.70% mensual. Lo anterior, creó una base comparación baja lo que se refleja en las inflaciones anuales del 2021, sobre todo durante marzo, abril y mayo.
En marzo la inflación anual se ubicó en 2.6% siendo el primer mes por arriba del 2.0% desde febrero del 2020 y registrando su mayor nivel desde agosto del 2018. En abril la inflación anual fue de 4.2%, su mayor nivel desde septiembre del 2008.
No obstante, es importante mencionar que además del efecto matemático por la baja base de comparación, también existen presiones inflacionarias de corto plazo debido a la gran cantidad de dinero que se ha inyectado en la economía, aunado a la rápida recuperación.
Para identificar la magnitud del efecto por la baja base de comparación, se realizó un ejercicio para borrar el efecto deflacionario en precios durante los primeros cuatro meses del 2020, sustituyendo las variaciones mensuales reales por el promedio de estos mismos meses entre 2015 y 2019.
Así, se obtiene que la inflación anual de abril se ubicaría en 2.7%, por debajo de la inflación real de 4.2%. Esto quiere decir que la diferencia de 1.42 puntos porcentuales estaría explicada por el efecto aritmético.
Hablando de la inflación subyacente, excluyendo los precios de energía y alimentos, se estima que eliminando el efecto aritmético esta se hubiera ubicado cerca de 2.3%, es decir 0.70 puntos por debajo del dato real.
Si lo comparamos con la inflación al cierre del 2020, el salto desde el nivel de 1.3% de la inflación anual de diciembre del 2020 a 2.7% (1.44 pp o 50.3%) está explicado por presiones inflacionarias de corto plazo, mientras que el salto de 2.7% a 4.2% (1.42 pp o 49.7%) por un efecto de baja base de comparación.
Reportacero