Destacan contribución de China en desaceleración de comercio mundial
27 de mayo de 2016.- Durante 2015 el desempeño de las economías de Asía en general y de China en particular contribuyeron de manera desproporcionada a la desaceleración observada en el comercio mundial, señala el reporte “China y Asia en la desaceleración global”.
Dicho documento, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, es el trabajo de en proceso de Gee Hee Hong, Jaewoo Lee, Wei Liao, Dulani Seneviratne, por lo que sus posturas son las de los mismo autores.
En el mismo se indica que un factor crítico en la desaceleración del comercio fue la caída en el crecimiento de las importaciones de China, mismo que se debió tanto a factores internos como externos, así como a reequilibrio en la demanda y a una débil inversión.
Asimismo explican que actualmente China es una fuente potencial shocks económicos así como un transmisor de los mismos, principalmente debido a que en fechas recientes ha venido incrementando su ponderación como destino final de las exportaciones procedentes de cualquier parte del mundo en términos de valor agregado.
Señalan que en 2011 China recibía el 7% de las exportaciones procedentes de cualquier parte del mundo, donde destaca el hecho de que recibía el 16% de las exportaciones totales realizadas por los países del resto de Asia, el 6% de las exportaciones totales de Estados Unidos (EUA), el 8% de las exportaciones de Latinoamérica, el 4% de las exportaciones de la zona del Euro, y el 4% de las exportaciones de Europa fuera de la zona del Euro.
Adicionalmente señalan que los países que cuentan con cadenas globales de valor más ligadas a China son más propensos resentir los efectos de los cambios que ocurren en la demanda interna de China.
“Dado el aumento de la participación de China en las exportaciones del mundo y su papel central en las Cadenas Globales de Valor (CGV), el cambio estructural en la composición de la demanda de importaciones de China puede impartir perturbaciones significativas al comercio mundial”, señalan los autores.
Explican que dado que las exportaciones y la inversión son en general más intensas en el factor importación, que lo que es el consumo, cualquier cambio de la composición de la demanda de importaciones podría cambiar el nivel de la misma demanda.
“Los cambios estructurales (que ocurren en China) incluyen: El reequilibrio externo (de ser impulsado por la exportación a ser impulsado por el crecimiento de la demanda interna); El reequilibrio interno (de estar basado en la inversión a estar orientado hacia el crecimiento del consumo); y en la sustitución de bienes importados por bienes producidos nacionalmente”.
El reporte indica que hay cuatro causas que explican el deterioro de las importaciones de China, dos asociadas con la composición de la demanda y dos asociadas con el nivel de la demanda.
Atendiendo a sus efectos sobre la demanda en un primer caso se observó que el nivel de la demanda es afectado por la demanda interna de China, así como por la demanda global.
Respecto a la composición de la demanda se señaló que esta es afectada por la sustitución de bienes de consumo extranjeros por nacionales, así como por un proceso de reequilibrio interno.
Por otro lado si queremos ver los efectos de estos factores, primero ubicando a China como fuente de shocks, estos pueden ser causados por la misma demanda interna, dado su enorme tamaño, por la sustitución de bienes importados, y por el proceso ajuste en el equilibrio interno.
Asimismo, la demanda global, dada su dependencia tanto de las importaciones, como de las exportaciones de China, se encargaría de transmitir estos shocks al resto del mundo.
Con relación a la demanda global el reporte indica que su debilidad ha significado una reducción en las exportaciones de China y una baja en la importación de insumos, lo que permite ver el papel de China en las cadenas globales de valor.
Asimismo señala que la fuente de las perturbaciones pueden ser economías avanzadas o economías emergentes, como en el caso de China, cuyas exportaciones tienen destinos ampliamente diversificados.
Respecto a la demanda interna de China el análisis considera que la actividad interna débil puede suprimir sus importaciones y señala que la desaceleración de China es, entre otros factores, producto del intento del gobierno para contener los riesgos acumulados desde la crisis financiera mundial y del intento de alejar a la economía de la senda de crecimiento insostenible (de dos dígitos a largo plazo) a uno con un modelo económico con un paso más lento y más equilibrado.
El relación al reequilibrio los autores señalan que una parte importante de la transición de China es un alejamiento de las exportaciones hacia la demanda interna, y dentro de este último de la inversión hacia el consumo.
Por el lado de la producción, la transición de importaciones del sector de la fabricación hacia el sector de servicios, más orientado a la demanda interna, parece ser el canal primario.
Finalmente en cuanto a la sustitución de bienes importados, señala que los avances en la sofisticación tecnológica de China aumentan la proporción de bienes de capital e intermedios de producción nacional, reduciendo la demanda de importaciones.
Lo anterior implica que las empresas chinas producen a nivel nacional bienes intermedios que solían ser importados de economías avanzadas.
Staff Reportacero