Siderurgia

Alambrón, materia prima para pequeñas grandes soluciones

2 Jun 2021.- Desde las antiguas embarcaciones que surcaron los mares hace siglos hasta las más modernas naves espaciales, que han logrado ubicarse a millones de kilómetros de la Tierra, prácticamente todos los aparatos, muebles y objetos cotidianos requieren de tornillos, tuercas, grapas o clavos en su construcción.

Sin embargo, aun cuando se trata de piezas omnipresentes y con una muy larga historia, pocos conocen el producto que les da origen: el alambrón hecho con acero.

Para Javier Avilés, gerente de ventas de alambrón industrial de Ternium México, el alambrón es un producto de gran versatilidad que se ofrece en una gama de aceros y aleaciones muy amplia, desde contenidos muy bajos o muy altos de carbón, y mezclado con otros metales, como boro, titanio, aluminio y vanadio, que ofrecen diferentes características al producto final.

El alambrón se fabrica con distintos niveles de carbono añadido, según la industria a la que vaya dirigido, lo que da como resultado la siguiente clasificación:

Alto carbón

Medio carbón

Bajo carbón

¿Cuál es el origen del alambrón?

Al igual que otras presentaciones de acero, el origen del alambrón está en la chatarra que es fundida y convertida en una masa plástica: “Se prepara el molino para un cierto calibre. Pueden llevar cierto contenido de carbono. Cuando está al rojo vivo pasa por un proceso de laminación continuo para crear diversos calibres , y así formar un rollo.

Después de este proceso, se limpia y se le quita una pequeña costra que se le forma en el exterior; luego se endereza y se pasa a través de un dado que tiene en un extremo un orificio y en otro uno menor, como un conito, y eso va reduciendo el diámetro del material, con apoyo de lubricantes.

Cada vez que el alambrón se estira se endurece, por lo que es necesario recalentarlo varias veces para mantener su maleabilidad.

Este es un proceso complejo, ya que puede tomar hasta 15 pasos estirar el alambrón para alcanzar grosores muy finos, sin comprometer su resistencia y funcionalidad.

Una vez que se tiene el grosor adecuado, se procesa en la forma requerida. En el caso de los tornillos, es cortado en pequeñas piezas que reciben una serie de golpes para formar la cabeza. La rosca se forma mediante un procedimiento realizado con varios cepillos. Finalmente, la pieza recibe un tratamiento térmico para que sea más dura y es galvanizada para que resista más la corrosión.

El proceso de fabricación del alambrón es tan especializado ya que requiere de un proceso personalizado según la industria a la que va dirigida, y es de gran versatilidad ya que ofrece una gran variedad de aplicaciones para la industria automotriz, minería y construcción.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba