¿Hacia dónde va el tipo de cambio?
Por Gabriela Siller
La determinación del tipo de cambio se encuentra sujeta a factores económicos, que propician los movimientos según el ánimo con el que sean tomados por los participantes del mercado, que especulan y anticipan cómo una divisa se puede ver favorecida o afectada. El peso, al ser la moneda más líquida de Latinoamérica suele sobrerreaccionar pero generalmente respeta los niveles técnicos dados por promedios móviles y oscilación promedio diaria.
Durante el año sólo en cuatro ocasiones se ha alcanzado el nivel de $19 pesos por dólar, como consecuencia de factores específicos que provocaron volatilidad (como datos económicos malos de China, caídas sostenidas en el precio del petróleo y la decisión del Reino Unido de salir de la Unión Europea, entre otros). Si se toma en cuenta el canal técnico de $18.70 y $19 pesos en los episodios de volatilidad ocurridos en febrero, junio y julio por los factores antes descritos, suman un total de apenas 20 días, en los cuales la oscilación promedio diaria de la paridad fue de $0.40 pesos, considerada de alta volatilidad. De esta manera es posible decir que el nivel de $19 pesos se había alcanzado hasta julio sólo por sobrerreacción y como consecuencia de la volatilidad, pero en agosto la historia parece ser distinta.
Durante las últimas ocho sesiones, el tipo de cambio se ha acercado nuevamente al nivel de $19 pesos por dólar, manteniéndose de manera estable en un canal entre $18.70 y $19 pesos por dólar y oscilando en promedio $19.7 al día, es decir se ha mantenido alto con baja volatilidad. Lo anterior incrementa la probabilidad de que ante eventos que generen especulación pueda subirse el tipo de cambio por arriba de los $19 pesos y alcanzar nuevos máximos históricos. ¿Cuáles son los eventos que pueden provocar este nivel?
En primer lugar están las posiciones especulativas en el mercado de futuros de Chicago, las cuales tienen impacto en el mercado spot del tipo de cambio ya que al subir las apuestas en contra del peso generan compras anticipadas o de pánico en el mercado spot, generando una mayor demanda y por lo tanto un mayor tipo de cambio. También está la aversión al riesgo provocada por distintas noticias como caídas en el precio del petróleo y el proceso de normalización de política monetaria en Estados Unidos, que también genera cambios en las posiciones de inversión favoreciendo al dólar. Finalmente, el siguiente gran evento que podría generar presiones al alza para el tipo de cambio es el proceso electoral de Estados Unidos (programado para el 8 de noviembre), sobre todo si el candidato presidencial por el Partido Republicano, Donald Trump, da señales de tener una mayor probabilidad de ganar frente a su adversaria Hillary Clinton, del Partido Demócrata.
En el largo plazo, las condiciones de crecimiento y la calidad de los fundamentales macroeconómicos de México (específicamente los relacionados con el gobierno y la balanza de pagos) se convierten en los determinantes clave del tipo de cambio. En caso de que el crecimiento económico de México continúe deteriorándose y de que la cuenta corriente siga siendo deficitaria, los riesgos al alza para el tipo de cambio se incrementarán abriendo la posibilidad de alcanzar cotizaciones de $20 pesos por dólar.
Gabriela Siller Pagaza, PhD