Adeuda industria acerera de China Dls. $500,000 millones.- The Brookings Institution
En su presentación “China y su impacto en el mundo” realizada durante el 5º Congreso de la Industria Siderúrgica Mexicana explicó que este respaldo gubernamental se otorga en la forma de apoyos en efectivo, infusiones de dinero vía equities, mandamientos gubernamentales de fusiones y adquisiciones, créditos preferentes, así como con toda clase de subsidios directos y beneficios fiscales.
Añade que a pesar de todos estos apoyos que recibe la industria siderúrgica del gigante asiático, los conglomerados acereros presentan una deuda de $500,000 millones de dólares y señala que China enfrenta una serie de problemáticas, como son una preocupación por el desempleo que registra su región noreste, problemas medioambientales relacionados con la industria (y en especial con la siderúrgica), presiones internacionales y una conversión de deuda a instrumentos de capital.
Otra situación que atañe al crecimiento económico de China, el cual alcanzaba niveles superiores al 21% en la industria pesada a finales de 2007, misma que representa el 16% del PIB, en el primer semestre de 2015 fue negativo, mientras que los servicios líderes, cuya participación es del 16% del PIB, cayó de un nivel de crecimiento superior al 18% en 2007, a 9.5% al tercer trimestre de 2015.
Para el resto de la economía china, que representa el 49% del PIB, su ritmo de crecimiento pasó de un nivel de un 21% en 2007 a 7.9% al tercer trimestre de 2015.
Considerando, dentro de la industria pesada, sólo a la siderúrgica, está registró un crecimiento en sus exportaciones de 2009 a 2015, pero el precio por tonelada de acero cayó de más de $700 dólares por tonelada en 2011, a $300 dólares en 2015.
Respecto a la producción y demanda interna de acero en China, Li señala que en 2009 se encontraban aparejadas en un nivel cercano pero inferior a los 600 millones de toneladas, pero de ese entonces a la fecha la producción ha estado superando de forma creciente a la demanda interna de acero, alcanzando en 2013 más de 800 millones de toneladas, lo que ha provocado un incremento de la colocación de este acero en los mercados extranjeros.
Ante esta situación el gobierno chino se ha visto obligado a anunciar en la reunión de la semana pasada del G-20, su compromiso a realizar un recorte de entre 100 a 150 millones de toneladas en la producción de acero en un lapso de cinco años, así como un reducción de 500 millones de toneladas en la producción de carbón vía reestructuración minera, lo cual se implementará en un plazo de entre tres a cinco años.
Otros compromisos anunciados por la autoridad del gigante asiático que afectan también la producción siderúrgica son el de reducir la utilización de agua, consumo de energía y las emisiones de dióxido de carbono en un 23%, 15%, y 18% respectivamente, por unidad del producto interno bruto.
Asimismo otros cambios que a final de cuentas influyen en la industria siderúrgica son el fortalecimiento de una campaña anticorrupción, una consolidación del poder y control político, una reforma militar a gran escala, así como un ambicioso plan de reforma de mercado aunado a una nueva política extranjera proactiva.
Li concluye señalando que, aunque es necesario mantener un grado de precaución y presteza ante riesgos y probables crisis que pudieran ocurrir China, considera que el riesgo de un colapso económico del gigante asiático es bajo.
Señala que al tratar con China es necesario no perder de vista que no es posible divorciar los fenómenos netamente económicos de los políticos, por lo que siempre se debe de considerar a China como un hibrido con crecientes reformas de un modelo económico de mercado a la vez que una entidad con capitalismo de estado.
Asimismo aconseja estar al pendiente del dilema que China enfrenta entre crecimiento y sustentabilidad ambiental, su fuerza y restricciones, y de sus presiones nacionales y extranjeras.
Destaca que es imprescindible entender que China, la mayor economía del mundo, enfrenta una desesperada necesidad de recursos, y que el actual presidente, Xi Jinping, enfrenta muchas presiones nacionales y extranjeras.
“Se debe de ver el gran cuadro del histórico ascenso de China, todos sus esfuerzos hacia la innovación tecnológica, su ascenso dentro de las cadenas de valor mundiales y del creciente papel de su clase media”, concluye Li en su presentación.
Javier Rojas