Serían México, Estados Unidos y Canadá los más afectados de aumento global de tensiones comerciales
27 de julio de 2018.- Un aumento en las tensiones comerciales a nivel global que resulte en tarifas nuevas para $2 billones de dólares de flujos comerciales globales podría reducir en 0.4% el crecimiento mundial en 2019, a 2.8% de 3.2%, según estima Fitch Ratings en sus “Perspectivas Económicas Mundiales” de junio de 2018.
Destaca que Estados Unidos, Canadá y México serían los países más afectados.
La imposición de medidas arancelarias actualmente en consideración por la administración estadounidense y las tarifas conmensurables en represalia a los bienes de Estados Unidos por la Unión Europea, China, Canadá y México podrían marcar un escalonamiento significativo de las medidas arancelarias impuestas hasta la fecha, como señaló Fitch en su comentario del 3 de julio de 2018.
Usando el Modelo Económico Internacional de Oxford Economics, un modelo macroeconómico que considera los vínculos comerciales y financieros entre economías, Fitch evaluó el impacto económico en caso que Estados Unidos llegase a imponer aranceles de importación automotriz de 25% y tarifas adicionales a los bienes de China (donde los socios comerciales tomaría represalias simétricas), así como si colapsa TLCAN.
Con base en declaraciones recientes de la administración estadounidense, Fitch estima en sus simulaciones que podrían aplicarse aranceles nuevos sobre un total de $400,000 millones de dólares en bienes importados a Estados Unidos desde China. Esto es dos veces más grande que lo calculado en el comentario de Fitch emitido el 3 de julio. Ahora, bajo el escenario nuevo de Fitch y con la aplicación de aranceles a $50,000 millones de dólares de exportaciones ya anunciada, los aranceles cubrirían 90% de las exportaciones totales de insumos chinos a Estados Unidos.
Inicialmente, los aranceles resultarían en precios de importación más altos, lo que aumentaría los costos para las empresas y reduciría los salarios reales. La confianza de las empresas y los precios de las acciones también se menoscabarían de modo que pesaría en la inversión y se reduciría el consumo a través de un efecto de riqueza. A largo plazo, se afectarían los factores modelo de productividad ya que las empresas locales están menos expuestas a la competencia internacional y, por lo tanto, tendrían menos incentivos para mejorar su eficiencia. La competitividad de las exportaciones en países sujetos a aranceles disminuiría, lo que resultaría en reducciones en los volúmenes de exportación. Los efectos del crecimiento negativos se magnificarían por los multiplicadores del comercio y se canalizarían a socios comerciales sin aranceles directos. La sustitución de importaciones compensaría parte del impacto de crecimiento en los países que imponen aranceles a la importación.
Estados Unidos, Canadá y México serán los países más afectados. En pronósticos para 2019, el crecimiento del PIB podría estar 0.7% por debajo del escenario base para Estados Unidos y Canadá, y 1.5% para México.
El nivel del PIB podría estar significativamente por debajo del escenario base en 2020. Este resultado solo considera los impactos relacionados con aranceles, pero las barreras no arancelarias asociadas con el colapso de TLCAN podrían ser iguales o más significativas a medida que se rompan las cadenas de suministro.
China recibiría un menor impacto, se prevé un crecimiento del PIB de 0.3% por debajo de su escenario base. En este escenario, China solo sería afectada por las medidas proteccionistas de Estados Unidos siempre y cuando Estados Unidos imponga aranceles a una proporción elevada de sus importaciones y, al mismo tiempo, reciba el impacto de las medidas en represalia que tomen cuatro países o bloques económicos.
La mayoría de los países que no están involucrados directamente en estas tensiones comerciales serían afectados con un PIB por debajo del escenario base, pero este impacto sería a una escala mucho menor. Los países que exportan bienes básicos en términos netos sufrirían más daño, ya que un crecimiento mundial más lento presionaría a la baja los precios del petróleo y otros productos de primera necesidad. Por otro lado, para algunos países importadores netos de bienes básicos, el beneficio de la reducción de los precios de los productos básicos compensaría la desaceleración del crecimiento mundial.
Excepto en Canadá y México, una guerra comercial implicaría deflación ya que el crecimiento menor y los precios de los bienes básicos reducirían la inflación de modo que contrarrestarían el impacto directo inicial de tarifas mayores en el alza de los precios. El ajuste monetario de la Reserva Federal de Estados Unidos se reduciría debido al crecimiento menor y a la reducción general en la inflación de Estados Unidos, con una tasa de política monetaria cercana a 0.5 puntos básicos por debajo del escenario base.
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