Nacionales

Apoya Canacintra una política industrial activa

30 de Mayo de 2013.- México debe contar con una Política Industrial activa que busque crear condiciones de competitividad en sectores y regiones, señaló Rodrigo Alpízar Vallejo, Presidente Nacional de Canacintra. Señaló que el Plan Nacional de Desarrollo no expresa la necesidad de una política industrial, sin embargo cuenta con una dimensión transversal denominada democratización de la productividad y en sus 32 objetivos estratégicos se delinean distintas dimensiones que son o deben ser parte de una política industrial.

Al participar en el Primer Foro Nacional de Política Industrial organizado por el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), detalló que una política industrial es el conjunto de políticas, programas, instrumentos y acciones que se dirigen a crear condiciones de competitividad en sectores y regiones.

“Las políticas industriales -en años recientes- han sido implícitas y explícitas, una combinación confusa por el predominio de la simulación y las apariencias en donde a México le ha gustado jugar -desde hace 20 años- el papel del niño bueno y bien portado que sigue las reglas de la globalización de los mercados y del consenso de Washington”.

“Tenemos 10 en conducta y 5 en aprovechamiento”, expresó.

Destacó que para los industriales, la política industrial activa es indispensable´.

Refirió los casos de naciones como Corea y Finlandia que lograron, en relativamente poco tiempo, construir una economía en crecimiento sostenido, basada en la planificación de largo plazo, en la toma de decisiones y de posturas sobre el modelo de país y de industria a desarrollar, y por supuesto, lo lograron.

“La política industrial activa es necesaria para lograr que la competitividad no sólo se traduzca en crecimiento económico, sino también en una mejor distribución del ingreso, el cuidado al medio ambiente, la inclusión social y la innovación”, resaltó.

“La política industrial activa es necesaria para integrar las cadenas productivas y retomar la soberanía alimentaria, que sirva de atractivo del sector agropecuario y se actualicen las agroindustrias en todo el país, con tecnologías apropiadas, economías de escala, inocuidad alimentaria y estabilidad de precios de insumos y alimentos básicos”, añadió.

Dijo además que es necesaria para el relanzamiento de las industrias básicas que sirven de soporte a todo el sector manufacturero, como el acero, las telecomunicaciones, la energía, el transporte multimodal, la logística y los servicios del sector del conocimiento.

“La política industrial debe diferenciar a las PYMES de las PyMIs, ya que no es lo mismo el comercio en pequeño que las industrias de pequeña escala, sus necesidades difieren en cuanto a crédito, acceso a tecnología, productividad, empleo digno, encadenamientos productivos, logística y distribución”.

Añadió que una Política de Estado se debe fincar en una imagen clara y consensuada del futuro económico que deseamos como ciudadanos, empresarios, sectores y regiones del país.

Además debe orientar las inversiones, los sectores estratégicos y las condiciones de competitividad micro, meso y macro económicas, en un contexto internacional marcado por la competitividad de bloques y países, el factor China y “como se ha dicho aquí, la tercera revolución industrial”.

“El reto entonces radica en contar con una política industrial explícita, que se finque, más que en el liberalismo económico, como resultado de una función de rectoría del Estado de la economía consignada en el artículo 25 de nuestra Constitución”.

Alpízar, indicó que en Canacintra consideran que el país requiere mucho más que un Pacto por México, necesita un modelo de gobernanza incluyente, que integre a los grupos de interés en el desarrollo económico, que valore la participación ciudadana, el consejo científico y tecnológico, así como la alineación intersecretarial que induzca la convergencia gubernamental, la sinergia institucional y el trabajo en equipo.

“En suma, una Política Industrial del Estado Mexicano, transexenal y con base en una visión consensuada del futuro que deseamos”.

Para ello proponemos 10 puntos de Política Industrial:

1. Lograr que el PIB manufacturero sea del 25 por ciento.

2. Que la intermediación financiera del sector bancario llegue al 80 por ciento del PIB.

3. Consolidar y extender las industrias básicas como soporte de la reindustrialización del país.

4. Lograr un aumento significativo del contenido nacional de los bienes y servicios que colocamos al mercado de 70 por ciento.

5. Especializar el gasto público en I+D+i del 1 por ciento del PIB con una participación adicional del sector privado del 0.5 por ciento del PIB para llegar al menos al 1.5 por ciento del PIB.

6. Establecer programas sectoriales de competitividad que permitan desplegar las condiciones de competitividad, los acuerdos situacionales para el desarrollo, consensuar los modelos de reconversión, la transferencia de tecnología, la innovación y la integración de las cadenas productivas.

7. Desarrollar modelos de integración regional y sectorial en el territorio que permita aprovechar y potenciar las vocaciones productivas actuales y potenciales de las regiones, sus modelos de inversión y la integración de consensos de triple hélice, mediante esfuerzos de planeación y gobernanza de la productividad, integrados por una visión compartida y una mapa de ruta.

8. Impulsar una revolución educativa integral que impulse las nuevas competencias laborales y profesionales, más vinculadas a las necesidades de los sectores productivos, que mejore su calidad y se aproveche el bono demográfico de México.

9. Conformar una agenda permanente  de carácter político para hacer los ajustes legislativos sistémicos que inciden en los modelos de competitividad en materia fiscal, energética, ambiental, laboral, comercial, ciencia y tecnología entre otras.

10. Establecer un modelo de gobernanza transesexenal, incluyente, prospectivo y responsable, a través de un Consejo Nacional de Competitividad donde se establezcan las agendas, los escenarios prospectivos, los mapas de ruta y la evaluación del desempeño con suficiente poder vinculante, para que desde esta instancia -que bien puede surgir como ley reglamentaria del artículo 25 de la Constitución-.

alpizar

Foto: Rodrigo Alpízar, (primero de izquierda a derecha).

César Sánchez

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba