Impulsos para el consumo per cápita de acero
Por Francisco Leal
Por sus propiedades y cualidades, el acero es un material esencial para la industrialización y la urbanización en cualquier parte del mundo. No es casualidad que, históricamente, sea el metal más utilizado en la sociedad moderna. Mientras que cada economía atraviesa varias etapas de desarrollo, a medida que aumentan los niveles de ingresos de la población, el consumo de acero por persona, mejor conocido como consumo per cápita, refleja este movimiento. Así, a través del consumo individual del metal, es posible conocer y evaluar el grado de desarrollo económico de un área o región.
Los principales impulsores del consumo per cápita de acero son, a su vez, las tasas de crecimiento per cápita, incluido el producto interno bruto (PIB) – lo que demuestra el avance de la clase media –, la evolución de los niveles de crecimiento y urbanización (proyectos de infraestructura).
Desde el punto de vista de la industria del acero, en nuestra región latinoamericana tenemos indicadores que debemos seguir y que nos dicen si vamos avanzando en el camino correcto del desarrollo económico, crecimiento, bienestar, infraestructura y empleo. Uno de ellos es éste, el de consumo de acero per cápita: entre mayor sea el número significa que estamos usando más acero que el sólo necesario dado el aumento de la población. Otro indicador para seguir sería saber de dónde viene ese acero, es decir saber si lo producimos internamente o lo compramos de otros países. Este sería el % de share de las importaciones: entre menor sea el número estamos haciendo crecer la industria regional con la consecuente generación de empleos e impuestos que soportan nuestras economías. De nada sirve crecer en el consumo de acero per cápita si todo el crecimiento viene de afuera. En Latinoamérica, de acuerdo con datos de Alacero, tenemos actualmente 107 kg/cápita mientras que el promedio en el mundo es de 217 kg/cápita.
Actualmente, según datos de Worldsteel, los países con el mayor consumo aparente de acero per cápita son Corea del Sur (1,047 kg), República Checa (703 kg), China (590 kg) y Japón (514 kg). A continuación, están los Estados Unidos (305.6 kg) y la Unión Europea (332.9 kg). Las características por destacar de países como Corea del Sur son: a). desarrollo humano superior, entre 2010 y 2017, esta país registró un aumento del 2,14% en su Índice de Desarrollo Humano (IDH), según el PNUD, que se mantuvo entre los más altos del mundo, comparable al crecimiento observado en países como Estados Unidos (+ 1.09%), Japón (+ 2.71%), Europa y Asia Central (+ 5.18%), b). mayor nivel de ingresos, el país registró el mayor aumento del PIB per cápita (34%) entre 2011 y 2018, también por delante de los Estados Unidos (25.57%), la República Checa (5.78%), la Unión Europea (0,20%) y Japón (-18.16%), quedándose solo atrás de China (73.9%), según datos del Banco Mundial, c). mayor urbanización, sabiendo que cuanto mayor es la población urbana, mayor tiende a ser el consumo per cápita de acero. En 2011, la tasa de urbanización de Japón fue de 91.06%, aumentando ligeramente a 91.6% en 2018. En los Estados Unidos, la tasa fue de 80.94% en 2011, pasando a 82.25% en 2018. Ya la UE vio aumentar su nivel del 74,22% en 2011 al 75,66% en 2018. Aunque se ha retraído del 81,92% al 81,45% en el mismo período, Corea del Sur Alto mantuvo un alto nivel de urbanización.
Dada la importancia del consumo per cápita como indicador fundamental del desarrollo, es prudente ahora entender los factores que pueden alterarlo al mismo tiempo que usemos una metodología revisada y estandarizada para su seguimiento, inclusive es momento de considerar dentro de la ecuación la permanencia del acero en nuestros bienes e infraestructura, como material realmente permanente dada su reciclabilidad, y no sólo considerar su uso como una materia prima que se consume y no queda nada de él. Este será un reto importante para los años que vienen. Por lo pronto nos queda apuntalar todas las variables en las complejas ecuaciones del comercio mundial, empezando con el gasto público en infraestructura tan retenido últimamente por nuestras economías latinoamericanas.
*Francisco Leal es Director General de Alacero.