Economia y Politica

Alcanza inflación mayor nivel desde octubre de 2020

9 de marzo de 2021.- En febrero la inflación se ubicó en una tasa interanual de 3.76% (Vs. +3.54% en enero), siendo la mayor tasa desde octubre del 2020. A tasa mensual la inflación fue de 0.63%, siendo la mayor inflación para un mes igual desde el 2000 (+0.89%).

El componente subyacente mostró una inflación de 0.39% mensual y 3.87% interanual, manteniéndose por arriba del promedio de los últimos tres años de 3.74%.

Las presiones en el componente subyacente se debieron al aumento mensual en los precios de las mercancías no alimenticias de 0.62%, luego de que finalizaran los descuentos de la temporada invernal en ropa y otros accesorios.

El componente no subyacente subió desde una inflación interanual de 2.63% en enero a 3.43% en febrero, por las presiones en los precios de los energéticos, cuyo componente mostró una inflación mensual de 3.47%.

Esto se debió a la tormenta invernal que azotó Texas y el norte de México, ocasionó choques de oferta y demanda en el gas, los cuales se vieron también reflejados en el gas LP que mostró una inflación mensual en febrero de 4.28%.

Se perciben cuatro riesgos clave en el proceso de formación de precios en México en el corto plazo:

1) la reciente volatilidad del tipo de cambio,

2) el incremento en los precios internacionales del petróleo,

3) los incrementos en precios de los granos, particularmente el maíz y el trigo y

4) el incremento en los precios de los metales industriales, que han provocado presiones en la inflación al productor.

Debido a las persistentes presiones inflacionarias y a los riesgos al alza sobre la inflación en el largo plazo, se percibe un menor espacio para recortes adicionales a la tasa de interés.

Por lo anterior, la expectativa de mayor probabilidad ahora es de solo un recorte adicional de 25 puntos base para cerrar el año con una tasa de referencia de 3.75%.

En febrero la inflación al consumidor se situó en una tasa interanual de 3.76% (Vs. +3.54% en enero), siendo la mayor inflación desde octubre del 2020. A tasa mensual la inflación fue de 0.63%, siendo el mayor incremento para un mes igual desde el 2000 (+0.89%).

Por segundo mes consecutivo, las presiones inflacionarias se concentraron en el componente no subyacente al verse impulsado por el componente de los energéticos (+3.47% mensual), contribuyendo con el 53% de la variación mensual, mientras que el componente subyacente explicó el 47% de la variación mensual.

El componente subyacente registró un incremento mensual de 0.39%, mientras que a tasa interanual la inflación de este componente subió ligeramente de 3.84% en enero a 3.87% en febrero, manteniéndose por arriba de su promedio de los últimos tres años de 3.74%.

Las presiones en la inflación subyacente se debieron al aumento mensual en los precios de las mercancías no alimenticias de 0.62%, luego de que finalizaran los descuentos de la temporada invernal en ropa y otros accesorios.

En cambio, el subcomponente de servicios se mantiene estable, mostrando una variación mensual de 0.25%, luego de que durante la primera mitad de febrero se implementaron medidas de confinamiento en 13 entidades.

En este sentido, la inflación del subcomponente de servicios se ubicó en una tasa interanual de 2.06%, por debajo del 3% que se observaba previo a la pandemia.

El componente no subyacente mostró una inflación mensual de 1.36%, pasando de una tasa interanual de 2.63% en enero a 3.43% en febrero.

El alza de la inflación no subyacente se originó por las presiones en los precios de los energéticos al aumentar 3.47% mensual, con los precios de la gasolina de alto y bajo octanaje subiendo a una tasa mensual de 5.08% y 4.59%, respectivamente, luego de que se incrementaran los precios internacionales de referencia del crudo.

El mayor aumento en el precio de la gasolina de alto octanaje se debe a que la Secretaría de Hacienda (SHCP) únicamente otorgó el subsidio al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en la gasolina de bajo octanaje.

El estímulo de este combustible pasó de 6.9% a inicios de mes a 15.77% en la última semana de febrero.

Cabe mencionar que, debido a que los precios internacionales de referencia del crudo continuaron al alza, SHCP anunció que aumentó durante los primeros días de marzo el subsidio al IEPS para la gasolina de bajo octanaje a 37.9%.

Por otro lado, como consecuencia de la tormenta invernal que azotó Texas y el norte de México a mediados de febrero, ocasionando un choque de oferta y de demanda de gas, el precio del gas doméstico LP mostró un aumento mensual de 4.28%.

Con ello, la inflación del subcomponente de energéticos pasó de 2.66% en enero a 6.83% en febrero, siendo la mayor tasa de inflación de este subcomponente desde abril del 2019.

Los precios de las frutas y verduras contrarrestaron el alza de los energéticos, retrocediendo a una tasa mensual de 2.13%, con lo que en términos interanuales se observó una deflación de 8.57%, siendo el mayor retroceso desde febrero del 2017.

Se perciben cuatro riesgos clave en el proceso de formación de precios en el corto plazo:

1) la reciente volatilidad en el tipo de cambio, lo cual podría afectar particularmente a las mercancías no alimenticias,

2) el incremento en los precios internacionales del petróleo, pues en el año el WTI acumula un incremento de 33.7%,

3) los incrementos en los precios de los granos, particularmente el maíz y el trigo, que muestran un alza de 47% y 21%, respectivamente en los últimos 12 meses y

4) el incremento en los precios de los metales industriales que presionan la inflación al productor.

Ante esto, Grupo Financiero Base anticipa que la inflación alcanzará su mayor nivel este año en abril al estar cerca de 5%, para descender y finalizar el año en 3.90%.

El Índice Nacional de Precios Productor correspondiente al mes de febrero, muestra un incremento de 1.40% respecto del mes anterior y una tasa de inflación interanual de 6.75% (incluyendo petróleo).

Esta última es la tasa más alta desde noviembre 2018 cuando se ubicó en 7.09%.

La inflación más alta en los precios del productor se da en las actividades secundarias, con una tasa interanual de 9.77%, seguido de las primarias con 7.30% y por último las terciarias con 1.34%.

Sin incluir precios de petróleo, el INPP aumentó 1.1% en febrero para situarse en una tasa interanual de 5.88%, la más alta desde diciembre 2018.

En el desglose por subsector de actividad económica se observa que las mayores tasas de inflación interanual son en la construcción (9.22% interanual) y las manufacturas (7.73%), mientras que servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas, muestra una deflación de 2.01% interanual, debido a la baja demanda por estos servicios por la pandemia y las restricciones sanitarias.

Dentro del sector servicios la inflación más alta se observa en los servicios de salud y de asistencia social, con una inflación interanual de 4.56%.

Cabe mencionar que la inflación en mercancías finales para consumo interno se ubicó a una tasa interanual de 6.2% y en los últimos dos meses se encuentra en niveles no vistos desde diciembre del 2017.

De acuerdo con el Informe Trimestral de Banco de México del segundo trimestre del 2016, el componente de mercancías finales para el consumo interno del INPP es el que mejor predice el componente de mercancías del INPC.

Por este motivo el incremento en los precios de las mercancías finales para el consumo interno implica un mayor riesgo de presiones al alza persistentes sobre el componente subyacente de la inflación al consumidor y por lo tanto sobre la inflación general.

Debido a las persistentes presiones inflacionarias y a los riesgos al alza sobre la inflación en el largo plazo, se percibe un menor espacio para recortes adicionales a la tasa de interés.

Por lo anterior, la expectativa de mayor probabilidad ahora es de solo un recorte adicional de 25 puntos base para cerrar el año con una tasa de referencia de 3.75%.

Asimismo, es probable que en el siguiente de anuncio de política monetaria la Junta de Gobierno muestre una postura de mayor cautela.

Cabe recordar que también se espera observar un incremento adicional de la inflación general a partir de marzo como consecuencia de una baja base de comparación en el mismo periodo del 2020 y aunque este incremento ya era esperado, dificulta a la Junta de Gobierno continuar con el proceso de relajamiento monetario, pues se eleva el riesgo de un desanclaje de las expectativas de inflación de largo plazo.

 

 

Reportacero

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