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Alerta siderurgia española de más de €650 millones de euros de sobrecoste energético en 2026

UNESID considera necesario un plan de choque de aplicación inmediata para este mismo año

22 de septiembre de 2026.- La Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID) alerta del fuerte deterioro de los costes energéticos que está afrontando la siderurgia española y reclama un plan de choque que permita sostener la actividad industrial en 2026 y aporte certidumbre sobre las condiciones energéticas para 2027.

La estimación provisional realizada por UNESID sitúa en torno a €658 millones de euros el sobrecoste energético que soportará la siderurgia española entre marzo y diciembre de 2026, de los que aproximadamente €452 millones corresponderán al periodo comprendido entre septiembre y diciembre. Por vectores energéticos, el impacto estimado asciende a €403 millones de euros en electricidad y €255 millones en gas.

La situación se ha deteriorado especialmente durante los últimos meses. En julio, el precio medio del mercado eléctrico alcanzó los 104.75 €/MWh, un 50.5% más que en junio, mientras que el gas MIBGAS registró una media próxima a 55.5 €/MWh, un 23-5% superior. Las perspectivas para el cuarto trimestre sitúan el precio de la electricidad en torno a 143 €/MWh y el del gas natural en torno a 76 €/MWh.

“La industria siderúrgica no puede absorber de forma indefinida unos costes energéticos que deterioran nuestra capacidad para producir, invertir y competir. La situación actual exige medidas inmediatas, pero también decisiones estructurales que permitan a las empresas españolas contar con una energía estable, previsible y competitiva”, señala Carola Hermoso, directora general de UNESID.

Uno de los principales problemas identificados por UNESID es el impacto de los servicios de ajuste sobre la factura eléctrica de las empresas siderúrgicas. Su coste se situará en torno a 20 €/MWh durante 2026, lo que supone una desventaja especialmente gravosa para la siderurgia española frente a otros esquemas europeos.

La presión sobre los costes está teniendo ya consecuencias sobre la actividad. Las empresas están registrando paradas de producción durante las horas de mayor precio eléctrico, una práctica que puede aumentar si se mantienen los niveles actuales de precios. La situación se produce, además, en un sector que ya partía de un escenario de actividad debilitada,

Plan de choque energético

Ante las previsiones para el cuarto trimestre, UNESID considera necesario un plan de choque de aplicación inmediata en 2026 y con certidumbre sobre su continuidad en 2027. Entre sus prioridades, reclama elevar a al menos €1,000 millones de euros la dotación de 2026 para compensar los costes indirectos de CO₂, hasta el máximo permitido por la normativa europea, y conocer la dotación de 2027. Esta medida permitiría reducir el diferencial de costes que soporta la siderurgia española frente a sus competidores europeos y contribuiría a preservar la competitividad de una industria fuertemente orientada a la exportación.

Asimismo, UNESID reclama consolidar con carácter estructural la reducción del 80% de los peajes eléctricos para la industria electrointensiva y, mientras los costes de los servicios de ajuste y las restricciones técnicas se mantengan en los niveles extraordinariamente elevados actuales, integrarlos en los peajes para que puedan beneficiarse de esa misma reducción.

UNESID plantea además mecanismos excepcionales que limiten temporalmente la transmisión del precio del gas al de la electricidad, tomando como referencia la excepción ibérica u otras fórmulas de mitigación. En este contexto, UNESID considera necesario revisar, en el marco europeo, los mecanismos y plazos que regulan las ayudas a la industria para facilitar la adopción de medidas de apoyo ante situaciones excepcionales de sobrecoste energético, tomando como referencia las soluciones habilitadas tras la invasión de Ucrania para hacer frente al impacto extraordinario del encarecimiento del gas.

El deterioro de los costes energéticos se produce en un contexto marcado también por la debilidad de la demanda europea, la mayor presión de las importaciones asiáticas, las dificultades de acceso al mercado norteamericano, los retrasos de proyectos en Oriente Medio y el incremento de los costes logísticos. A ello se suma el encarecimiento de materias primas como el carbón coquizable, cuyo precio ha aumentado más de un 30% desde comienzos de año.

La situación ya está teniendo impacto sobre los intercambios comerciales con Oriente Medio. Las exportaciones españolas de productos siderúrgicos a Cercano y Medio Oriente han pasado de una media mensual de 8,470 toneladas y €19 millones de euros en 2025 a unas 3,154 toneladas y €9.6 millones de euros entre marzo y junio de 2026.

UNESID ha trasladado estas preocupaciones y sus principales demandas energéticas al Gobierno en la reunión mantenida ayer lunes con Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, y Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo.

 

 

Reportacero

 

 

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