Amenaza desaceleración de demanda de acero en China exportación de mineral de hierro de Australia
29 de septiembre de 2026.- La industria siderúrgica china se enfrenta a una demanda decreciente y a una creciente presión para descarbonizarse; en este contexto, el enorme mercado chino del acero es una oportunidad que Australia podría perder si no actúa con acierto, según afirma un destacado analista.
Durante décadas, Australia ha exportado mineral de hierro a China, abasteciendo cerca de tres quintas partes de las necesidades de este insumo clave para la producción de acero en altos hornos. Algunas empresas mineras australianas han logrado márgenes de beneficio del 60 % gracias a este comercio constante y fiable.
Sin embargo, China se está tomando muy en serio el objetivo de alcanzar emisiones netas cero a nivel nacional antes de 2060, y el sector siderúrgico es responsable del 15 % de sus emisiones de carbono. Esta situación coloca a Australia ante una encrucijada. Puede arriesgarse a perder a su principal comprador si sigue vendiendo mineral de hierro en bruto —un producto que podría perder utilidad en un futuro marcado por una menor demanda y una reducción del número de altos hornos en China—, o bien puede aprovechar sus reservas minerales y su potencial de energía renovable para producir «hierro verde». Este último es una forma del metal procesada mediante energías renovables que podría resultar vital para una producción de acero con emisiones casi nulas, tanto en China como en el resto del mundo.
Ese margen del 60 % no solo es insostenible a medida que el mercado evoluciona desde el modelo de «extraer y enviar» hacia soluciones más sofisticadas, sino que China simplemente no permitirá que continúe, según Tim Buckley, director de Climate Energy Finance, un centro de estudios independiente australiano.
«A fin de cuentas, la gran pregunta es: ¿permitirá China que empresas mineras como BHP, Rio Tinto y Hancock sigan obteniendo tasas de rentabilidad obscenas si no invierten en las soluciones que China demanda?», declaró Buckley a Dialogue Earth. «Ningún sector empresarial genera de forma sostenible un retorno del 60 % sobre el capital empleado… a menos que el negocio cuente con una barrera competitiva infranqueable». ¿Podría estar a punto de romperse esa barrera?
En los últimos años, el principal factor detrás de la reducción de emisiones en el sector siderúrgico chino ha sido la caída de la producción, motivada por el debilitamiento de la demanda interna. Por el contrario, el despliegue de hornos de arco eléctrico —alternativas más limpias a los altos hornos, alimentadas tanto por chatarra reciclada como por hierro de reducción directa (DRI)— se ha estancado. China no logró alcanzar el objetivo fijado para 2025 de que el 15 % de la producción se realizara mediante este método. Sin embargo, su gobierno ha reafirmado recientemente su compromiso de reformar el sector y ha dado señales de avanzar hacia una transición baja en carbono.
El potencial de Australia para producir hierro verde ha generado grandes expectativas, aunque los proyectos para llevarlo a cabo se encuentran todavía en fases iniciales. Asimismo, analistas consultados por Dialogue Earth señalaron la incertidumbre existente en torno a la futura demanda de hierro verde por parte de China. Pese a que podría avecinarse un cambio en la dinámica del comercio de hierro y acero, expertos de los sectores australiano y chino también destacaron los avances en los proyectos y la existencia de diversas asociaciones bilaterales orientadas a apoyar la descarbonización de la industria siderúrgica.
Reportacero