Anuncia CE fondo temporal de protección contra impacto de Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono
17 de diciembre de 2025.- La Comisión Europea, CE, anunció un fondo temporal para proteger a la industria del impacto del arancel ambiental.
A partir de enero, el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono se cobrará y Bruselas propone ampliarlo a 180 productos transformados de acero y aluminio.
Un fondo temporal para ayudar a la industria local a hacer frente al impacto del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés) y reducir el riesgo de fuga de emisiones.
Esta es una de las propuestas planteadas ayer por la Comisión Europea dentro de la reforma de este gravamen, que fija un precio para los productores que venden bienes dentro de Europa y finaliza este 2025 el periodo transitorio iniciado en 2023.
Modificaciones muy esperadas por empresas como Arcelor, muy golpeada por las importaciones de acero de países asiáticos a precios mucho más baratos al no tener apenas costes ambientales. Repercusión que llega a Asturias, sobre todo por la competencia que afronta el alambrón.
El nuevo fondo, con una duración inicial de dos años, busca mitigar la pérdida de competitividad en los mercados de terceros países en los que las mercancías de la UE podrían ser sustituidas por alternativas más baratas y más intensivas en emisiones, lo que aumentaría las emisiones mundiales.
Está dirigido a los sectores más expuestos a la competencia internacional, como la siderurgia, y se financiará, en un 25%, con los ingresos recaudados por los Estados miembros a través del propio impuesto, mientras que el 75% restante procederá de recursos propio de la UE.
Los pagos se efectuarán en 2026 y 2027. Una solución temporal que, según señaló este miércoles el comisario de Clima de la CE, Wopke Hoekstra, será un «puente sencillo y justo», hasta la próxima revisión del régimen europeo de comercio de derechos de emisión, cuyas asignaciones gratuitas se eliminarán de manera progresiva entre 2026 y 2034.
«Queremos asegurarnos de que nuestras empresas puedan cumplir con las normas de la UE y, al mismo tiempo, competir fuera de ella», aclaró.
En este sentido, Hoekstra explicó que la herramienta se irá completando con «asignaciones gratuitas adicionales», con el objetivo de permitir a las compañías «hacer frente a la competencia del exterior». Esta iniciativa forma parte de un paquete más amplio de reformas del CBAM con el que Bruselas busca reforzar la igualdad de condiciones frente a productores de terceros países y evitar prácticas de evasión, en un proceso legislativo que requerirá la negociación entre el Parlamento Europeo y el Consejo para su adopción definitiva.
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, defendió que la revisión responde a una doble ambición climática e industrial. «Queremos combinar la estrategia de descarbonización con la competitividad», afirmó, al tiempo que destacó el CBAM es ahora «más sencillo, más robusto y más justo».
Ámbito de aplicación
La reforma amplía el ámbito de aplicación del gravamen, que pasará de cubrir no solo materias primas como el acero o el cemento, sino también productos transformados como cables metálicos, equipos domésticos o componentes industriales.
En total, unos 180 productos quedarán sujetos al ajuste de carbono. El 94% de ellos pertenecen a la cadena de suministro industrial, tienen un alto contenido de acero y aluminio (en promedio, el 79%) y se utilizan en maquinaria pesada y equipos especializados.
Una pequeña proporción (el 6%) de los productos transformados son también domésticos. Así las cosas, un productor europeo de estos productos transformados «puede enfrentarse a un aumento de los costes de los materiales de acero y aluminio utilizados», advirtió la CE.
Además, el paquete de reformas del CBAM incluye medidas específicas para sectores estratégicos como el acero y el aluminio, sobre lo que Séjourné recordó la activación de una cláusula de salvaguardia para el primero de ellos y avanzó que la Comisión limitará las importaciones de residuos del segundo a partir de la primavera de 2026, en línea con la estrategia industrial comunitaria.
La CE introduce, además, el principio de equivalencia en los impuestos y precios del carbono, así como una nueva cláusula que permitirá aplicar medidas de facilitación comercial negociadas, como el reconocimiento mutuo de organismos de acreditación o mecanismos para deducir precios del carbono ya pagados en terceros países.
En paralelo, la modificación plantea cambios técnicos para simplificar la aplicación del CBAM en el caso de las importaciones de electricidad, con el objetivo de incentivar una mayor descarbonización.
Bruselas también reforzará las cláusulas antielusión para hacer frente al fraude y a la evasión a gran escala, mediante la introducción de valores obligatorios por país que permitan «cerrar lagunas» en el sistema.
Reportacero