Aranceles podrían dejar precios más altos en Estados Unidos pese a menor inflación
Un estudio de la Fed de Nueva York estima que un arancel de 10 por ciento a todas las importaciones elevaría los precios de los bienes de consumo 2.6 por ciento después de un año.
Los aranceles mantienen presión sobre los precios al consumidor en Estados Unidos, aunque su efecto sobre la inflación comienza a disiparse, de acuerdo con una investigación de economistas de la Reserva Federal de Nueva York.
Mary Amiti, Sebastian Heise y David E. Weinstein estimaron que cada incremento de un punto porcentual en los aranceles promedio de Estados Unidos eleva alrededor de 0.25 por ciento los precios de los bienes de consumo después de un año.
Cerca de dos terceras partes de ese incremento provienen directamente del encarecimiento de los productos importados, mientras que el resto se transmite a través de productores estadounidenses que enfrentan mayores costos por piezas y materiales provenientes del exterior.
El estudio, publicado en Liberty Street Economics, señala que los aranceles se trasladan a los precios de importación estadounidenses a una tasa cercana a 90 por ciento. Durante el primer mes, los precios de importación aumentan prácticamente en la misma proporción que los aranceles.
Sin embargo, el impacto sobre los productores nacionales se acumula con mayor lentitud y aproximadamente se duplica durante los seis a 12 meses posteriores a un incremento arancelario.
A nivel minorista, el efecto es menor debido a que los precios al consumidor también incorporan costos de transporte, comercialización mayorista y venta al menudeo.
Los investigadores calcularon que un aumento de 10 por ciento en los precios de importación y de los productores provocado por aranceles genera un incremento de alrededor de 5.6 por ciento en los precios minoristas. Bajo un escenario hipotético de un arancel de 10 por ciento aplicado a todas las importaciones, los precios de los bienes de consumo subirían aproximadamente 2.6 por ciento después de 12 meses.
La investigación estima que los aranceles aportaron 2.9 puntos porcentuales a la inflación de los precios de los bienes de consumo hasta febrero de 2026. El impacto sobre el nivel de precios alcanzó un máximo cercano a 3 por ciento ese mes y posteriormente se moderó hasta alrededor de 2 por ciento en agosto, debido a la reducción de algunos aranceles a principios de año.
Los economistas prevén que la contribución de los aranceles a la inflación de los bienes durante un periodo de 12 meses se acerque a cero en agosto, aunque podría volver a ser ligeramente positiva posteriormente por el traslado de nuevos cambios arancelarios, incluidos los aplicables a automóviles canadienses.
El estudio advierte que la disminución del impacto de los aranceles sobre la inflación no significa necesariamente que los precios regresen a sus niveles anteriores. La diferencia entre la tasa de inflación y el nivel general de precios implica que un choque arancelario puede dejar un aumento permanente en los precios, aun cuando deje de impulsar la inflación interanual.
Bajo un escenario en el que los aranceles permanecen en los niveles registrados al cierre de septiembre de 2026, con excepción del incremento anunciado para enero de 2027 sobre automóviles, camionetas y autopartes canadienses, los investigadores estiman que el impacto completo de los cambios arancelarios podría tardar aproximadamente un año en reflejarse en la economía.