INTERNACIONALES

Confía ArcelorMittal recuperar niveles de producción

18 de febrero.- La caída de la demanda de acero en Europa llevó a muchos de los clientes de ArcelorMittal a aligerar sus stocks de productos siderúrgicos. La cartera de pedidos del grupo llegó a reducirse hasta el 50% y la multinacional optó por parar instalaciones para tratar de reducir costes.

Una estrategia «errónea», a juicio de los sindicatos, que condenó a la planta asturiana a dos años de descensos consecutivos en la producción de acero (2011 y 2012) y a la pérdida de pedidos.

La tendencia empezó a cambiar en 2013 y aunque el grupo siderúrgico sigue perdiendo dinero en Europa -la división de productos planos a la que están adscritas las instalaciones asturianas cerró 2013 con unas pérdidas operativas de 933 millones de dólares, inferiores, eso sí, en un 75% a las de 2012- confía en poder mejorar sus números a lo largo de este año en línea con el aumento del 2% de la demanda de acero que se proyecta para Europa.

“Estamos viendo los efectos positivos de la optimización de activos y un rendimiento mejorado en las plantas europeas», señaló hace unos días durante la presentación de resultados Geer Van Poelvoorde, director general de Productos Planos Europa”.

Para las plantas asturianas, el objetivo es recuperar los niveles de producción previos a la crisis, lo que supondría elevar la cifra total de acero bruto por encima de los cuatro millones de toneladas. Tras perder 87 millones en 2012, el pasado año se consiguió que el cluster en el que se encuadran las instalaciones de la región junto con Lesaka y Etxabarri cerrara con un resultado antes de impuestos (Ebitda), un dato que marca el nivel de rentabilidad de las diferentes instalaciones, de 24 millones.

Aunque el año no empezó muy bien en Asturias, fruto de una avería en la cinta transportadora de mineral a los hornos que supuso, según la compañía, la pérdida de 40.000 toneladas de acero, en la actualidad, todas las instalaciones trabajan ya a plena capacidad.

La reciente confirmación de pedidos como el que llevará al tren de carril a fabricar 46.000 toneladas para la alta velocidad que enlazará las ciudades marroquíes de Tanger y Kenitra o la reapertura, el próximo mes de abril, de la línea uno de galvanizado de Avilés, que lleva cerrada desde el estallido de la crisis, y se reactivará ante las buenas perspectivas del sector de las cuatro ruedas en España han alimentando ese optimismo.

Es cierto, no obstante, que el futuro seguirá marcado por un escenario de precios bajos, que contrasta con la subida de las materias primas y de la energía, lo que está mermando sensiblemente la rentabilidad del grupo, sobre todo en Europa donde el precio de la tonelada de acero se redujo en 2013 en 43 dólares, hasta los 820 euros. Hay que tener en cuenta que el sector siderúrgico nacional compite en todo el mundo, exportando sus productos a más de 120 países dentro y fuera de la Unión Europea, pero, al mismo tiempo, afrontando un coste eléctrico muy superior al de cualquiera de sus competidores.

Esa merma de rentabilidad es precisamente la que está provocando que el grupo siderúrgico tenga pendientes de ejecutar importantes inversiones como las nuevas baterías de cok de Gijón. Y es que aunque, fruto de las buenas perspectivas, ArcelorMittal ha retomado algunos proyectos de los que tenía en cartera todos ellos se encuentran fuera del Viejo Continente. Se trata, fundamentalmente, de proyectos mineros en inversiones en complejos siderúrgicos de América. En Asturias sigue pendiente una inversión de 140 millones para las nuevas baterías de Gijón, pero, de momento, los únicos gastos que se han anunciado son para el mantenimiento de instalaciones, algunas, según los sindicatos, con serias dificultades para mantenerse en pie tras años de sequía inversora.

Más personal

Pero no solo la ejecución de las inversiones pendientes preocupa a las centrales. La elevada carga de trabajo de las instalaciones les lleva a advertir de que puede haber problemas de personal si no se realizan nuevas contrataciones. La dirección del grupo informó esta semana a los sindicatos de la próxima contratación de seis trabajadores para las instalaciones de carril y baterías de cok de Avilés, instalación ésta que a lo largo de este año recibirá una inversión de cuatro millones para su mantenimiento.

Pero el número de contrataciones no convence a las centrales que siguen demandando a la multinacional un «mayor esfuerzo» para cubrir las necesidades de producción. El grupo ya contrató en 2013 a 67 eventuales, pero los sindicatos consideran que se trata de una cifra todavía insuficiente y exigen que las nuevas contrataciones que se realicen para atender los incrementos de producción y que saldrán de la bolsa de eventuales del grupo no se vinculen a las que se realicen vía contrato relevo por la que se espera que hasta 2015 alrededor de 200 trabajadores se incorporen a la compañía.

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