Colaborador Invitado

Barreras al comercio, ganadores y perdedores

Por Ana Victoria Azuara

Desde su candidatura, Donald Trump se comprometió con los ciudadanos de Estados Unidos a poner un alto a “los abusos” que, en su parecer, el mundo ha tenido con el comercio internacional del país. Ante esto, a inicios de marzo de este año, la administración estadounidense decidió imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio del 25% y 10% respectivamente. Si bien, algunos de los principales socios comerciales de EU, entre ellos México, Canadá, Corea del Sur, la Unión Europea, entre otros países, fueron exentos de los aranceles, China, uno de los principales productores y consumidores de acero y aluminio del mundo, quedó sujeto a las sanciones. Lo anterior generó una escalada en las tensiones comerciales entre EU y China que llevó al mercado de commodities, en especial al de metales industriales, a mostrar distorsiones en sus fundamentales de oferta y demanda.

Las distorsiones comerciales causan un incremento artificial en las materias primas en el país que impone los aranceles (en este caso EU), pues hasta cierto punto, el objetivo de estos impuestos es limitar la demanda de los commodities del extranjero. Asimismo, las distorsiones disminuyen la oferta de estos materiales para el país que impuso las restricciones, debido a que los productores deben adquirirlos de otros países a los que no se le hayan impuesto sanciones.

Por su parte, las distorsiones comerciales aumentan de manera momentánea la demanda, previo a la imposición de aranceles, ya que los productores que utilizan en sus procesos dichas materias primas, buscan abastecer sus inventarios. Por lo tanto, los aranceles impuestos por EU han beneficiado a las empresas nacionales productoras de acero y aluminio, ante el aumento en los precios de dichos commodities. No obstante, además de afectar el mercado de commodities, la aplicación de aranceles podría dañar la industria manufacturera de EU, lo cual podría tener también implicaciones en la industria manufacturera de otras naciones.

Resulta costoso para los productores y consumidores estadounidenses el incremento observado en los precios de los metales industriales, sobre todo porque se tiene la expectativa de que pueden seguir al alza.

Cabe recordar que el aumento en los precios de los insumos de la industria manufacturera incrementa los costos de producción, lo que probablemente se verá reflejado en un incremento en los precios de productos manufacturados en EU.

A nivel internacional, los precios de los insumos podrían registrar una disminución debido a una acumulación de inventarios, lo que también impactaría los costos de manufactura en el resto del mundo. Esto a su vez podría aumentar la demanda por productos manufacturados fuera de EU, impactando de manera negativa la industria manufacturera estadounidense, afectando sus cadenas de producción y disminuyendo su competitividad.

Lo anterior impulsaría la manufactura de sus principales competidores, lo que sería un efecto colateral de los aranceles. No obstante, este cambio en la demanda dependerá de la sensibilidad que tenga el producto a los cambios en el precio y su capacidad de sustitución.

Es importante mencionar que las distorsiones comerciales ya han tenido un efecto observable en algunos indicadores de la economía real estadounidense, tales como el índice ISM manufacturero, que es un indicador basado en la opinión de 300 empresas manufactureras estadounidenses altamente correlacionadas con la economía real. En abril, el ISM manufacturero se posicionó en un nivel de 57.3 puntos, consistente con una actividad moderada y sólida. El resultado se debió a que el subíndice de producción cayó a 57.2 puntos, nivel no visto desde noviembre de 2016, mientras que el subcomponente de precios creció a 79.3 puntos, nivel no visto desde abril 2011.

Hacia adelante, los mercados internacionales tenderán a moverse hacia un nuevo equilibrio a pesar de las distorsiones comerciales. Sin embargo, este nuevo equilibrio no necesariamente dejará en una mejor posición a todas las industrias de EU.

Ana Victoria Azuara Rodríguez

Analista Económico Financiero de Banco BASE

aazuara@bancobase.com


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