Aumenta 0.23% personal ocupado en Industria Manufacturera
18 de enero de 2021.- Banco BASE indicó hoy que en noviembre, el personal ocupado se incrementó 0.23% mensual, siendo el sexto incremento al hilo, aunque en términos anuales aún presenta una caída de 1.91%.
Las horas trabajadas registraron un retroceso de 0.55% frente a octubre, el primero desde abril, mientras que a tasa anual se observó una disminución de 3.11%.
Las remuneraciones medias reales registraron una caída mensual de 0.42%. En términos anuales, todavía muestran un crecimiento de 1.30% como consecuencia de que fueron los trabajos con menor percepción salarial los que se perdieron.
En cifras originales, el valor de la producción mostró un incremento anual real de 1.38% (Vs. 4.37% en octubre), sumando tres meses en terreno positivo.
La capacidad de planta utilizada disminuyó a 76.8% desde el 78.4% en octubre, alejándose del nivel pre-pandemia de alrededor del 80%.
Hacia adelante, el sector continúa vulnerable a la trayectoria de la pandemia, la cual ha sido desfavorable a principios de año.
En noviembre, la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), mostró resultados mixtos. Por una parte, el personal ocupado se incrementó 0.23% mensual, siendo el sexto incremento al hilo, aunque es evidente que ha ido perdiendo fuerza, pues es el menor aumento desde junio. A tasa anual aún presenta una caída de 1.91%, sumando 15 meses de retrocesos. Si bien la producción manufacturera se ha recuperado en forma de “V”, el gradual aumento en el personal ocupado podría ser reflejo de la cautela por parte de las empresas manufactureras, dado que persisten riesgos para el sector relacionados con la trayectoria de la pandemia.
Las horas trabajadas registraron un retroceso de 0.55% frente a octubre, el primero desde abril, luego de que algunos estados reforzaran las restricciones de movilidad. A tasa anual se observó una disminución de 3.11%, acumulando 15 meses de retrocesos. Al igual, las remuneraciones medias reales registraron una caída mensual de 0.42%. En términos anuales, todavía muestran un crecimiento de 1.30% como consecuencia de que fueron los trabajos con menor percepción salarial los que se perdieron.
Cabe mencionar que, el reciente incremento al salario mínimo de 15% a 147.86 pesos, vigente a partir del 1ro de enero, es poco probable que genere presiones al alza sobre los salarios medios, debido a que la recesión económica y la lenta recuperación ha ocasionado un exceso de la oferta de trabajo.
En cifras originales, el valor de la producción manufacturera mostró un incremento anual real de 1.38% (Vs. 4.37% en octubre), sumando tres meses en terreno positivo. La recuperación en el valor de la producción fue rápida, ya que de caer 47.14% anual real en mayo, se observaron tasas de crecimiento anuales positivas a partir de septiembre.
Al interior, 11 de las 21 industrias manufactureras registran retrocesos a una tasa anual real, resaltando la fabricación de prendas de vestir (25.89%) y la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (26.79%). En particular, la fabricación de prendas de vestir ha arrastrado a otros sectores manufactureros, donde la fabricación de insumos textiles y la fabricación de productos de cuero presentan una severa caída anual real de 12.10% y 14.52%, respectivamente.
Lo anterior podría ser resultado de un cambio en los patrones de consumo ante la implementación del “Home Office”. En contraste, los mayores incrementos a una tasa anual real en el valor de la producción se observaron en la industria metálica básica (15.84%) y la fabricación de aparatos eléctricos (14.23%).
Ambas industrias pudieron haber sido impulsadas por la fortaleza de la demanda externa, pues el ISM manufacturero de Estados Unidos reveló que los metales primarios fue la quinta industria con mayores importaciones, mientras que la industria de equipo eléctrico se ubicó en la séptima posición.
Por otro lado, la capacidad de planta utilizada disminuyó a 76.8% desde el 78.4% en octubre, siendo el primer retroceso de agosto y alejándose del nivel pre-pandemia de alrededor del 80%.
Lo anterior, como reflejo del endurecimiento de las restricciones sanitarias durante el mes de referencia en algunas zonas del país. No obstante, a diferencia de la suspensión de actividades durante abril y mayo, en esta ocasión más industrias manufactureras como la automotriz han sido considerada esenciales, permitiéndoles operar con restricciones.
Cabe mencionar que, la iniciativa privada ha ejercido presión a los gobiernos locales para que implementen medidas sanitarias más laxas. Tal es el caso de la industria automotriz de Chihuahua, la cual logró a finales de noviembre que se le permitiera incrementar su operación de 60% al 80%, siempre y cuando las empresas se encontraran certificadas como “Empresa Segura”.
A nivel estatal 18 de los 32 estados de la república presentan crecimientos a una tasa anual real en el valor de la producción, donde Campeche lidera los aumentos con 55.11% (impulsado por el aumento en la industria alimentaria de 96.41%), seguido de Sonora con 25.68% y Aguascalientes con 22.11%.
En cambio, los estados con las mayores caídas anuales reales son Hidalgo (27.90%), Oaxaca (19.79%) y Quintana Roo (9.28%). Destaca la desaceleración en el valor de la producción de Tabasco, pues de registrar crecimientos de doble digito desde julio, para noviembre registra un aumento de tan solo 2.0%, lo que podría ser reflejo de las inundaciones que azotaron a la entidad a principios de noviembre.
Por otro lado, no se observaron afectaciones en el valor de la producción de Chihuahua y Durango, estados que se ubicaron en el semáforo epidemiológico rojo durante noviembre, registrando incrementos a una tasa anual real de 1.99% y 0.15%, respectivamente.
Las cifras reflejan que la industria manufacturera ha resentido en algunos indicadores el repunte de la pandemia en noviembre, principalmente en la capacidad de planta utilizada, pues algunos estados reforzaron las restricciones de movilidad a principios de ese mes.
Hacia adelante, las señales para el sector manufacturero son mixtas, pues unas pocas industrias muestran fortaleza, destacando el sector automotriz. Las cifras de la AMIA revelaron que la producción de autos creció a una tasa anual de 18.4%, siendo el mayor incremento desde mayo del 2017.
En contraste, otras cifras adelantadas como el PMI manufacturero del IMEF muestra una caída de 0.20 puntos, para ubicarse en 48.7 puntos en diciembre. En cuanto al sector externo, principal motor de recuperación de las manufacturas, se perciben algunos factores positivos, destacando la aprobación en diciembre del nuevo paquete de estímulos, el cual incluye apoyos a desempleados y negocios.
Adicional a lo anterior, el ISM manufacturero estadounidense se ubicó 60.7 puntos en diciembre, su mayor nivel desde agosto del 2018. Esto, beneficiaria a los sectores dependientes de las exportaciones, dentro de los cuales se encuentran las industrias relacionadas con equipos eléctricos y la fabricación de equipos de transporte.
El panorama para el sector manufacturero de México permanece complejo, debido a que se registran cifras históricas en contagios y muertes, tanto en Estados Unidos como en México. Cabe destacar que existe una correlación importante entre la producción manufacturera de ambos países, en un nivel de 83% con un mes de rezago.
Por lo anterior, existe un poco de nerviosismo por la relación entre el presidente electo de EUA, Joe Biden, y el presidente López Obrador, que podría conducir a restricciones más severas en el comercio internacional por parte del gobierno estadounidense.
Reportacero