Energía

Aumenta demanda de petróleo gracias a reapertura económica

13 de diciembre de 2021.- En el año, la demanda por petróleo se recuperó de manera significativa ante la reapertura económica, el avance en el proceso de vacunación y la escasez de gas natural, lo que elevó su demanda como sustituto.

Asimismo, la oferta estuvo por dos factores: 1) el acuerdo histórico que la OPEP y países aliados alcanzaron en 2020 al comienzo de la pandemia y 2) condiciones climáticas extremas que ocasionaron suspensiones temporales en pozos y refinerías.

Durante el año hubo dos crisis energéticas que apoyaron el incremento en el precio del petróleo: 1) al inicio del año con la onda gélida en el hemisferio norte que llevó a un cese temporal en la producción en Estados Unidos y el congelamiento de oleoductos en Rusia, 2) hacia el cierre del tercer trimestre con la escasez relativa de gas natural en el mundo, particularmente en Europa con la aproximación del invierno.

En 2021 el WTI tocó un precio máximo de 85.41 dólares por barril, no visto desde el 14 de octubre del 2014, un mínimo de 47.18 dólares por barril y mostró una volatilidad anualizada de 34.47%. Para efectos de comparación, en 2020 el precio del WTI mostró una volatilidad anualizada de 355.92%.

El WTI cerró el 2021 cotizando en 70.81 dólares por barril, mostrando un aumento de 45.94%, tocando un máximo de 85.41 dólares por barril, no visto desde el 14 de octubre del 2014 y un mínimo de 47.18 dólares. Mientras tanto, el precio del brent aumentó 30.41% y cerró el año cotizando en 74.29 dólares por barril. Las ganancias durante el año estuvieron asociadas a movimientos de la oferta y la demanda.

En cuanto a la oferta petrolera, durante el 2021, la oferta de petróleo global estuvo limitada desde el comienzo por el acuerdo de la OPEP y sus aliados (OPEP+) alcanzado durante el 2020, cuando recortaron su producción en casi 10 millones de barriles diarios o 22.1% . Posteriormente, la oferta estuvo limitada por condiciones climatológicas. En febrero, un vórtice polar impactó el estado de Texas y el sur de Estados Unidos, ocasionando una crisis en el sector energético, pues se suspendió el 40% de la producción petrolera a nivel nacional. Las heladas no se limitaron al continente americano. En Rusia, el clima frío causó una parálisis en el flujo de algunos oleoductos, reduciendo la oferta global de petróleo. Asimismo, a finales de agosto, la producción petrolera fue limitada a ante la llegada del huracán Ida a las costas de Luisiana, ya que ocasionó daños a la infraestructura petrolera de la región.

Hacia la segunda mitad del año se comenzó a observar una crisis en el sector energético de Europa y Asia, lo que impulsó el precio del petróleo, llevándolo a alcanzar los máximos anuales. Hay que recordar que, algunos derivados del petróleo suelen ser utilizados para la producción de energía eléctrica y como combustibles de calefacción ante la llegada de invierno.

La crisis energética inició por una falta de inventarios de gas natural y carbón, y la necesidad de los países del hemisferio norte de incrementar sus inventarios para la generación de energía eléctrica durante el invierno. Cabe recordar que, ante las temperaturas heladas del invierno pasado, los inventarios de gas en Europa alcanzaron su menor nivel en más de una década y aunque típicamente hacia el cierre del verano suelen reponerse, esto no sucedió. Lo anterior se debió a que Rusia también vivió un invierno frío y estaban completando sus inventarios, mientras que las temperaturas comenzaron a disminuir, lo que limitó el suministro de gas. Mientras tanto, en Noruega, los flujos de gas también fueron inferiores debido a que se llevaron a cabo trabajos de mantenimiento en sus campos y estaciones de procesamiento. A lo anterior se le agrega que la producción del Mar del Norte y de los Países Bajos se ha reducido, mientras que la producción estadounidense fue afectada por factores climáticos.

Asimismo, la revolución industrial verde con políticas que favorecen el medio ambiente limitó el uso de carbón y aumentó la demanda por gas natural. De hecho, este es el caso más específico de China que con su política de «neutralidad de carbono» para el 2060, ocasionó que la oferta de carbón no aumentara a la velocidad de la demanda. Hay que mencionar que los problemas de oferta de carbón en ese país también fueron generados por la crisis sanitaria, que llevó a que las importaciones de carbón fueran menores a lo esperado.

Lo anterior, llevó al precio de TTF de gas natural en el ICE Endex Dutch a incrementar 507.12% durante el 2021 y a alcanzar un nuevo máximo histórico de 162.125 euros por milivatio-hora el 6 de octubre de este año. Asimismo, el precio del gas natural en el New York Mercantile Exchange, aumentó en 59.28% durante el 2021 a 4.044 dólares por millones de BTU y tocó un máximo de 6.466 dólares por millones de BTU, el 6 de octubre, no visto desde febrero del 2014. Por su parte, el precio del gas natural del mercado de Japón/Corea aumentó en 146.26% en el año a 35.215 dólares por millones de BTU y tocó un máximo histórico de 37.845 dólares por millones de BTU el 16 de noviembre.

Por su parte, el precio del carbón en ICE Futures aumentó en 104.35% durante el 2021 a 141 dólares por tonelada métrica y alcanzó un máximo histórico de 286.05 dólares por tonelada métrica el 5 de octubre. Asimismo, el precio del carbón en el ZCE Zhengzhou Commodities Exchange aumentó en 6.67% en el 2021 y tocó un máximo histórico de 1,982 yuanes por tonelada métrica, el 19 de octubre de este año.

En cuanto a la demanda petrolera (y de otros energéticos), esta se vio favorecida durante el año por la reactivación de la actividad económica global impulsada por el proceso de vacunación contra el SARS-COV-2, haciendo que la demanda por petróleo se recuperara en alrededor de 5.5 millones de barriles diarios, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en ingles). Las expectativas de una mayor demanda también estuvieron impulsadas por los estímulos fiscales en Estados Unidos, que impulsaron la recuperación económica del país, e hicieron que su PIB se ubicara en niveles previos a la pandemia desde el segundo trimestre del 2021. Para fines de comparación, se estima que de 2019 a 2020 la demanda global de petróleo bajó de 100.4 a 91 millones de barriles diarios, mostrando una recuperación hasta 96 millones de barriles diarios este 2021, de acuerdo con datos de la IEA.

La combinación de esto dos factores, 1) las afectaciones a la oferta y 2) la mayor demanda, hicieron que el precio del petróleo (WTI) alcanzara un precio máximo de 85.41 dólares por barril en octubre, acumulando hasta ese momento un incremento en el año de 76.03%.

Si bien, algunos países incluyendo Estados Unidos, China, Reino Unido, India, Japón y Corea del Sur tomaron medidas para reducir los precios y aliviar la crisis en el sector, los precios de los energéticos se mantuvieron elevados impulsando las presiones inflacionarias. Hay que mencionar que, la OPEP+ no aceleró su incremento en la producción, ya que el grupo pronosticó que el mercado pasaría de ser deficitario a excedentario, a medida que se acerque el año 2022 ante el aumento en el número de casos de coronavirus y las restricciones a la movilidad reimpuestas. Cabe notar que hacia finales de noviembre los precios del petróleo recortaron parte de su incremento en el año, pasando del máximo de 85.41 a un nivel de 66.18 dólares por barril, debido al surgimiento de la nueva variante del coronavirus llamada Ómicron.

Sin embargo, a pesar de que el coronavirus sigue representando un riesgo para la demanda por petróleo y para la económica global, hacia el 2022 se espera que el precio del petróleo continúe en niveles elevado, ya que se espera que la demanda mundial por petróleo alcance los niveles pre pandemia durante la primera parte de 2022. Aunque es probable que el precio del WTI cotice en un rango entre los 65 y 90 dólares por barril durante el siguiente año, el precio de este energético podría alcanzar los 100 dólares por barril durante el primer trimestre del año si se observa un clima extremadamente frío, como el que se observó el invierno pasado. Asimismo, el mercado petrolero seguirá afectado por otros factores comerciales y políticos, que continuarán siendo un riesgo, entre ellos la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y la relación política entre Estados Unidos e Irán.

DESEMPEÑO MENSUAL DEL CRUDO

Los precios de las principales mezclas de petróleo cerraron por tercer mes consecutivo con ganancias, las cuales fueron causadas por: 1) el proceso de vacunación contra el SARS-COV-2; 2) el acuerdo alcanzado por la OPEP y sus aliados (OPEP+); 3) la expectativa de una reducción en la producción de petróleo en Estados Unidos; 4) la expectativa de un mayor estímulo fiscal, con el gobierno de Joe Biden; y 5) la expectativa de bajas tasas de interés a nivel global.

Estos factores llevaron al WTI a cerrar el mes cotizando en 52.2 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 7.58%, mientras que el precio del brent aumentó 7.88% y cerró cotizando en 55.88 dólares por barril. En el mes, el WTI y el brent alcanzaron máximos de 53.93 y 57.42 por barril, respectivamente, no vistos desde febrero de 2020.

Las principales mezclas de petróleo cerraron febrero con fuertes ganancias, ante la mejor expectativa en torno a sus fundamentales de oferta y demanda, entre ellos: 1) la decisión de la OPEP y sus aliados (OPEP+) de mantener sus recortes de producción, mientras que Arabia Saudita, se comprometió a recortar su producción en un millón de barriles diarios hasta marzo; 2) El vórtice polar que impactó el estado de Texas, del viernes 12 de febrero al jueves 18 y que llevó a una crisis en el sector energético pues se suspendió el 40% de la producción petrolera a nivel nacional, mientras que la demanda por derivados del petróleo incrementó; 3) heladas en Rusia que contribuyeron a frenar el flujo en algunos oleoductos; 4) la publicación de indicadores económicos positivos a nivel global ante la disminución gradual de casos nuevos de coronavirus; 5) la aprobación de un paquete de estímulos fiscales de la administración de Biden y 6) el debilitamiento del dólar estadounidense.

Ante esto, el WTI cerró febrero cotizando en 61.5 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 17.82%, mientras que el precio del brent incrementó en 18.34% y cerró el mes cotizando en 66.13 dólares por barril. El WTI tocó un precio máximo de 63.81 dólares por barril, mientras que el precio del brent alcanzó un máximo de 67.70 dólares. Ambos precios no habían sido vistos desde 8 de enero del 2020.

Las principales mezclas de petróleo cerrón el mes con pérdidas, ante el incremento en el número de casos de coronavirus principalmente en Europa, que llevó a algunas regiones del bloque a reimponer medidas de confinamiento y limitar la movilidad de las personas. De hecho, ante el resurgimiento de los casos de Covid-19, la Agencia internacional de Energía (IEA) mencionó que la demanda no regresará a niveles previos a la pandemia antes del 2023. La agencia energética publicó que, el 2023 el consumo de combustibles promediará poco más de 101 millones de barriles diarios (mbd), recuperando por completo los 9 millones perdidos el 2020. Asimismo, los funcionarios del Comité Técnico Conjunto de la OPEP+, redujeron su estimación de crecimiento de la demanda mundial de petróleo este año a 5.6 millones de barriles diarios, desde 5.9 millones.

Ante esto, el WTI cerró marzo con una contracción en su precio de 3.80%, cotizando en 59.16 dólares por barril, mientras que el precio del brent disminuyó en 3.92% y cerró cotizando en 63.54 dólares por barril.

Las principales mezclas de petróleo retomaron su tendencia al alza, ante la expectativa de una recuperación económica global más acelerada que podría llevar a un incremento en la demanda por los hidrocarburos. Se publicó en la información oportuna, que la economía estadounidense mostró un crecimiento trimestral anualizado de 6.4%.

Esto llevó al WTI a cerrar el mes cotizando en 63.58 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 7.47%, mientras que el precio del brent aumentó en 5.84% y cerró el mes cotizando en 67.25 dólares por barril.

Las principales mezclas de petróleo cerraron el mes con ganancias, no solo ante el debilitamiento del dólar estadounidense, sino también ante una mejor expectativa en torno a su demanda. Lo anterior se ha dado ante la tasa de vacunación de Estados Unidos, así como la celebración del Día de los Caídos, el lunes 31 de mayo, que se considera el inicio no oficial del verano y el plan de la Unión Europea para abrir sus fronteras a los turistas vacunados.

Ante esto, el WTI cerró el mes cotizando en 66.32 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 4.31%, mientras que el precio del brent aumentó en 3.08% y cerró mayo cotizando en 66.32 dólares por barril.

El petróleo cerró junio con ganancias, ante el aumento en la demanda y la reducción de la oferta. La mayor demanda se da por la recuperación económica dada la reapertura del sector servicios y el proceso de vacunación, mientras que la menor oferta se alcanzó por los esfuerzos de la OPEP y sus aliados (OPEP+), que alcanzaron un acuerdo histórico en abril al reducir la producción petrolera a niveles no vistos desde 1989.

Ante esto, el WTI cerró el mes cotizando en 73.47 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 10.78%, mientras que el precio del brent aumentó en 8.38% y cerró mayo cotizando en 75.13 dólares por barril.

El WTI cerró el mes de julio con pocos cambios, cotizando en 73.95 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 0.65%. En el mes, el WTI tocó un máximo intradía de 76.98 dólares por barril, nivel no visto desde 24 de noviembre del 2014 y un mínimo de 65.21 dólares. La volatilidad en el precio del hidrocarburo se debió a que la OPEP y sus aliados (OPEP+) finalizaron su reunión oficial, a inicios del mes, sin llegar a un acuerdo en torno al futuro de la producción petrolera conjunta. Los Emiratos Árabes Unidos no aceptaron la propuesta de la OPEP+ ya que buscaban las mismas condiciones de cuota que Arabia Saudita.

Sin embargo, tras dos semanas de disputas, los Emiratos y Arabia Saudita resolvieron sus disputas, lo que permitió que la OPEP+ acordara aumentar la oferta en 400 mil barriles diarios cada mes, desde agosto a diciembre y ampliar el vencimiento de su acuerdo de abril a diciembre de 2022.

Por su parte, la demanda por petróleo se fortaleció ante la temporada de verano y el proceso de vacunación, avanzado sobre todo en Estados Unidos, Europa y China.

El WTI cerró agosto cotizando en 68.5 dólares por barril, lo que equivale a una reducción de 7.37% en su precio, siendo esta su mayor contracción mensual en 2021. En el mes, el WTI alcanzó un máximo intradía de 73.95 dólares por barril y un mínimo de 61.74 dólares, no visto desde mayo. Mientras tanto, el precio del brent cerró agosto cotizando en 72.99 dólares por barril y una reducción de 4.38%.

Adicionalmente al fortalecimiento del dólar estadounidense y la posible reducción de las compras de activos de la Reserva Federal, las presiones a la baja para el precio del petróleo se dieron ante noticias relacionadas con sus fundamentales de oferta y demanda. En el mes, las expectativas en torno a su demanda se deterioraron, ante el aumento en el número de casos de coronavirus, que llevó a países como Tailandia, Japón, Australia y China a ampliar y reimponer sus medidas de confinamiento. Mientras tanto, por el lado de la oferta, las preocupaciones se dieron ya que la OPEP y sus aliados (OPEP+) comenzaron a incrementar su producción petrolera conjunta en 400 mil barriles diarios.

El precio del WTI incrementó en 9.53% durante septiembre y cerró cotizando en 75.03 dólares por barril, mientras que el precio del brent cerró cotizando en 78.52 dólares por barril, con un aumento en su precio de 7.58%. Las presiones al alza que llevaron a las principales mezclas de petróleo a cerrar con ganancias se dieron ante el nerviosismo en torno a la crisis energética en Europa y Asia. La crisis energética es causada principalmente por la escasez en los suministros de gas natural y se temía que pudiera causar un efecto dominó.

En Europa, la crisis se dio ya que no pudieron aumentar sus inventarios de gas natural, los cuales se encontraban cerca del 15% por debajo de las condiciones consideradas como normales, debido a que Rusia y Noruega han limitado el suministro de gas. Por su parte, China tampoco ha abastecido sus reservas con la suficiente rapidez, a pesar de que las importaciones son casi el doble que el año pasado. Cabe mencionar que el país también está viviendo una crisis energética, que se debe en parte a su propia agenda medioambiental.

Ante esto, el precio del gas natural en el New York Mercantile Exchange cerró el trimestre cotizando en 5.867 dólares por millones de BTU, lo que equivale a un aumento mensual de 34.04%.

Los precios de las principales mezclas de petróleo cerraron octubre con su mayor contracción mensual desde marzo.

El precio del petróleo continuó presionado al alza ante la crisis energética, causada por la escasez de gas natural y carbón en Europa y Asia. Lo anterior apoyó la demanda por derivados del petróleo como sustitutos de generadores de electricidad y como combustible de calefacción.

Otro factor que presionó al alza el precio del petróleo fue la decisión de la OPEP y sus aliados (OPEP+) de mantener su calendario de aumentos graduales de la producción de crudo. Los aliados ratificaron el aumento de la oferta de 400 mil barriles diarios para noviembre. Hay que recordar que, antes de las conversaciones, se había especulado la posibilidad de que la OPEP+ optara por un aumento mayor de la oferta.

El WTI cerró octubre cotizando en 83.57 dólares por barril, lo que equivale a un aumento en su precio de 11.38%. El WTI tocó un precio máximo de 85.41 dólares por barril, no visto desde el 14 de octubre del 2014 y un precio mínimo de 74.23 dólares. Por su parte, el precio del brent mostró un aumento mensual de 7.46% y cerró cotizando en 84.38 dólares por barril.

Las principales mezclas de petróleo cerraron noviembre con su mayor contracción mensual desde marzo del 2020, cuando el precio del WTI se redujo en 54.24% y el precio del brent disminuyó en 54.88%. En noviembre, el WTI cerró cotizando en 66.18: dólares por barril, lo que equivale a una reducción en su precio de 20.81%, tocando un máximo intradía de 84.97 dólares por barril y un mínimo de 64.43 dólares. Por su parte, el precio del brent se redujo en 16.37% y cerró cotizando en 70.57 dólares por barril.

Las presiones a la baja se dieron ante la liberación de reservas de crudo de algunos de los principales países consumidores de petróleo entre ellos Estados Unidos pais que conformó la liberación de 50 millones de barriles de petróleo de su reserva estratégica al mercado. Asimismo, aumentaron los temores en torno una nueva cepa de Covid-19 que se está extendiendo rápidamente en el sur de África, lo que llevó a Unión Europea, Singapur y el Reino Unido a tomar medidas para detener los viajes aéreos desde la región. Cabe destacar que, otros países como Australia, Republica Checa, Alemania, los Países Bajos, entre otros, ya habían reimpuesto restricciones ante el aumento en los casos de coronavirus. Lo anterior aumenta el nerviosismo en torno a la demanda.

¿QUÉ ESPERAR DEL CRUDO EN EL 2022?

Hacia el 2022, es probable que se observe un aumento lento en el precio del petróleo, sobre todo ya que se espera que la demanda alcance los niveles pre pandemia hasta el 2023. Bajo este contexto, el WTI podría cotizar en un rango entre los 65 y 90 dólares por barril, mientras que el precio del brent se estima cotice alrededor de los 68 y 93 dólares por barril.

Por el lado de la demanda, se espera que los temores continúen al menos hasta que se alcance la inmunidad rebaño. Se estima que para alcanzarla se necesita que al menos el 70% de la población mundial este vacunada. De lo contrario se continuarán viendo variantes que pueden poner en peligro la actividad económica global y la demanda por energéticos.

Sin embargo, el precio de este energético podría alcanzar los 100 dólares por barril durante el primer trimestre del año si se observa un clima extremadamente frío, como el que se observó el invierno pasado.

Cabe destacar que el nerviosismo en torno a la demanda no será el único factor que se espera limite el aumento en el precio del petróleo, pues se teme que la oferta también incrementará durante el 2022. De acuerdo con la EIA, en promedio la producción petrolera global durante el 2022 será de 101.41 millones de barriles diarios, 5.46 millones de barriles diarios por encima de la producción promedio del 2021.

Asimismo, el mercado petrolero seguirá afectado por otros factores comerciales y políticos, que continuarán siendo un riesgo, entre ellos la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y la relación política entre Estados Unidos e Irán.

 

 

Reportacero

 

 

 

 

 

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