MineriaNacionales

Banco Central de México diagnostica «atonía» en sector minero

El Banco Central de México (Banxico) señaló en un informe que la minería exhibió “atonía” durante el último trimestre de 2023, con un débil desempeño del subsector de minerales metálicos y no metálicos debido a menores precios internacionales y mayores costos de insumos. La autoridad monetaria consultó a ejecutivos para su informe trimestral de economías regionales octubre-diciembre. Los ejecutivos eran de todo el país y todos mencionaron ciertas restricciones impuestas por la regulación ambiental que, desde el punto de vista de las empresas, representan un obstáculo para la actividad minera.

El año pasado, la actividad minera no petrolera cayó 2% versus 2022, tras sufrir su peor retroceso mensual de 4,9% en diciembre, según el indicador mensual de la actividad industrial de la agencia de estadística Inegi.

Los ejecutivos citaron como factor limitante para la minería no petrolera la reducción en los precios internacionales de algunos minerales como la plata y el cobre, si bien otros, como el oro y el zinc, registraron un incremento.

“En opinión de las fuentes consultadas, la disminución en las cotizaciones internacionales obedeció principalmente al lento crecimiento del mercado chino, especialmente en el sector inmobiliario,” indica el reporte trimestral.

Las huelgas en el sector automotor en Estados Unidos, que concluyeron hacia fines de octubre, se reflejaron en una disminución en la demanda de plomo.

Otro factor que continuó ejerciendo una presión negativa sobre la actividad minera al cierre del año pasado fue el elevado nivel de los precios de los insumos utilizados en operaciones mineras. Esto ha impactado negativamente sus costos de operación, aunque la apreciación acumulada del peso frente al dólar ha limitado dicho impacto, de acuerdo con el informe.

En el norte, las fuentes consultadas señalaron que la actividad se redujo como consecuencia de condiciones climatológicas adversas, tales como lluvias y bajas temperaturas. Argumentaron que esto propició que empresas mineras cuyos procesos de extracción son a cielo abierto, principalmente en Baja California y Nuevo León, pausaran temporalmente sus operaciones.

En el caso de la zona centro norte, los entrevistados destacaron que “la inseguridad en la región contribuyó al aumento en los costos de vigilancia, seguros y salarios de operadores de transporte, restándole rentabilidad a la industria, y provocando, en algunos casos, el paro temporal de sus operaciones”.

Por su parte, en el centro, los contactos encuestados señalaron la ausencia de concesiones recientes por parte del gobierno para llevar a cabo labores de exploración. También mencionaron la demora en la obtención de permisos ambientales necesarios para la explotación de minas a cielo abierto.

A esto se sumó, según el reporte, la competencia que enfrentan con minas informales, así como las extorsiones sufridas por los productores, principalmente en las zonas rurales.

Entre los factores que impulsaron la minería no petrolera, en la región norte, los directivos entrevistados destacaron un aumento en la demanda por parte del sector industrial, sobre todo de la industria automotriz, que demandó productos de acero y galvanizados, así como cobre.

La edificación de parques industriales y desarrollos verticales de uso mixto impulsó la producción de minerales metálicos y no metálicos para la elaboración de varillas, material de soldadura y la infraestructura eléctrica.

En el centro norte, los directivos entrevistados señalaron un alza en la demanda de plata para usos industriales y la generación de energías renovables, lo que compensó la pérdida de ingresos por una menor cotización de ese metal.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba