¿Subirá o no la tasa Banxico?
Por Gabriela Siller
La semana pasada se publicó la inflación de mayo, la cual se ubicó a una tasa interanual de 6.16%, por arriba del objetivo de Banxico, pero aun en un nivel que es controlable. La inflación muestra un efecto directo de traspaso de depreciación del peso, a pesar de que en mayo el peso se apreció 1.07%. Por otro lado, la inflación también subió como consecuencia del alza en los precios de frutas y verduras. En este último rubro la cotización en dólares de las semillas, fertilizantes y en general de los insumos del campo, también pudo haber sido la fuente de incremento en los precios, después de que en el 2016 el peso se depreciara 20.45%. Además, la dinámica de los precios en México es tal que al subir el precio de los insumos sube el precio del producto, pero cuando baja el precio de los insumos el precio del producto no se ajusta a la baja. Ante tal escenario ¿que se espera que haga Banxico en su anuncio del 22 de junio?
Haciendo un modelo econométrico para calcular la probabilidad de un alza en la tasa de referencia por parte de Banxico, destaca que las variables determinantes son la inflación al consumidor, la inflación al productor (8.59% a mayo), el tipo de cambio y si la Fed sube o no la tasa. Con los datos a mayo y asumiendo que la Fed no sube su tasa el 14 de junio, se calcula una probabilidad de 57% de que Banxico suba su tasa de referencia. Sin embargo, si la Fed decide subir la tasa entonces la probabilidad de que Banxico haga lo mismo, sube a 85%. Actualmente existe una probabilidad implícita de que la Fed suba la tasa de 95.7%, asignado por el mercado.
Cabe recordar que desde que Banxico fijó el objetivo de inflación en 3%, la máxima tasa de referencia alcanzada ha sido 8.25%, por lo que todavía existe espacio para subidas en tasas de interés para controlar la inflación. Asimismo, el trabajo ganador del reto Banxico propuso un alza de 25 puntos base para continuar con la política monetaria moderadamente restrictiva para bajar la inflación, lo cual puede ser evidencia de que en Banxico se sienten inclinados hacia esta política.
Los participantes del mercado se encuentran divididos en cuanto a la opinión si subirá o no, lo que puede tener como consecuencia ajustes en el tipo de cambio, en la TIIE y en las tasas de los valores gubernamentales tras el anuncio el 22 de junio. Respecto a la tasa de valores gubernamentales destaca que la tasa de los bonos M a 3 años, es la misma tasa que los CETES a 180 días, lo que indica confianza sobre la economía mexicana, pero también señala que los inversionistas a nivel internacional creen que Banxico está cerca de culminar con su ciclo de alzas.
Las limitantes del modelo son muchas, entre las principales se encuentran que arroja una probabilidad, pero no un nivel de tasa. Asimismo, la probabilidad que estima habla en términos generales sobre la futura realización (o no realización del evento), mas no se centra en qué
ocurrirá en el siguiente evento inmediato. Tampoco contempla el nivel de la tasa actual y la velocidad con la que ha subido en el último año y medio; la expectativa de apreciación y la diferencia del tipo de cambio actual respecto al nivel de equilibrio, así como los efectos de segundo orden de la inflación.
Gabriela Siller Pagaza, PhD